Habitantes de Palermo reclaman por bienes básicos

Se quejan de que cada vez tienen que viajar más en procura de un simple bife con puré o una milanesa

Esta mañana se vivió una inusual protesta puesto que un grupo de habitantes de Palermo hastiados por la situación finalmente decidieron llevar su disconformidad a otro terreno, esgrimieron pancartas y marcharon por comida básica.

En la protesta, los, las y les vecinos de este barrio porteño reclaman por insumos como alimentos del día a día, según ellos, la situación es desesperante:

“no tenemos acceso a un simple tostado de jamon y queso con un cafe con leche, nos lo sirven deconstruido, vivimos en total precariedad y las autoridades no hacen nada”

Explicó a Derecho En Zapatillas un referente que pidió no ser identificado, al tiempo que se acomodaba sus sandalias Birkenstok. «Entre la lista de platos que nos faltan están los guisos, la milanesa, el mondongo y el puré», dijo.

«Había una vez un local que servía mondongo pero ya cerró y nadie lo pedía porque en el menú figuraba como pancita de vacuno pastoril guisada sobre deconstrucción de tubérculos del terrario y vegetales de la huerta con mal llamada salsa de redondez de tomate, ahora es casi todo bares, cervecería o cafés de especialidad.

La situación no es nueva. Palermo es un barrio con abundancia de establecimientos gastronómicos pero con cierta sofisticación, con honrosas excepciones, lugares chic y muchas, pero muchas, mesas finas maderas ensambladas, en las veredas al ritmo de la música y con vistas sombrillas, y veredas llenas de mesas y sillas.

Por ejemplo, otra vecina de Palermo que no quiso dar su nombre y que lucía una pancarta «queremos un mero bife con puré», indignada porque según contó un día preguntó si había milanesa para llevar y le dijeron que no, que solo take away, agregó:

«Lo más simple que podemos comer es sushi y encima ahora la bandeja de 20 piezas la hacen de 15 para abaratar costos. Al salmón lo traen del Pacífico y se estressa, así que cada vez hay menos».

En tanto, otra vecina que no quiso aportar su nombre pero es de profesión ingeniera, elaboró un índice para dar cuenta de un ranking, la Escala Palermo para restaurantes.

Cuándo un local gastronómico supera los 50 puntos ya hay alta posibilidad de que se trate de Palermo o bien de un bodegón de otro barrio:

-menú qr, 5 puntos.   Carta grasienta – 5 puntos

-banquetas, 5 puntos. Sillas de mimbre, -5 puntos

-plato en inglés, 5 puntos. Plato en francés, 5 puntos. Plato con error de ortografía, -5 puntos

-palabras como «colchón», «finas», «delicado», 5 puntos. Palabras como «porción», -5 puntos

-gente con ropa rota adrede, 10 puntos. Gente con ropa de trabajo, overall, -10 puntos

-comensales con raybans, 10 puntos. Anteojos de lectura para diario viejo o revista del hipódromo, -10 puntos

-frasco o cerámica para servir la comida, 20 puntos. Plato durex de vidrio, -20 puntos

 

Los vecinos, además, reclaman por el fenómeno conocido como palermización de otros barrios, otra persona en la protesta declaró:

«Ya ni quedan casi talleres mecánicos, ahora todo es comida y para colmo tenemos que viajar más lejos en procura de insumos y alimentos de la canasta básica. La modita esta se está extendiendo a Colegiales o Chacarita, jipster, ni en Zona Norte se pasa por algo así«.

Claro que se trata de gustos y mucha gente quiere probar cosas nuevas o más sofisticadas, todo depende de lo que se esté buscando pero mientras tanto un grupito de vecinos sigue explorando alternativas.

 

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