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5 trucos para ser atendido por una persona humana, y no un robot

La atención al cliente en foco, cómo hackear legalmente el sistema para que las empresas escuchen

Con tantos robots al otro lado de la línea, encontrar una solución no siempre es fácil. Es por eso que necesitamos ser creativos y usar trucos para transferirnos a una persona real.

1. Ser amable y no gritar

La mayoría de los sistemas están programados para entender y hablar en un modo muy tranquilo. Entonces, si levanta la voz, probablemente le pedirán que repita su pedido, ya que es posible que no lo hayan entendido la primera vez. Dicho esto, debe mantener la calma si desea administrar y encontrar una solución a su problema. Quien se enoja pierde. Dice el dicho.

2. No diga nada o presione 0

La forma más exitosa de comunicarse con una persona es presionando 0 después del saludo inicial del robot. Este es un método implementado por la mayoría de las empresas y con algunas de ellas, es posible que deba usar «#» antes del 0.

Si el truco con el 0 no funciona y un robot todavía te está hablando, debes permanecer en silencio. No responda ninguna de las preguntas y espere pacientemente. En este caso, muchas empresas están programadas para enviarte directamente a la persona que llama.

3. Llame fuera de las horas pico

Digamos que al presionar 0, logras deshacerte del robot, pero todavía tienes que esperar horas hasta que haya una llamada disponible.

Esto se soluciona fácilmente si no los llama durante las horas pico, que suelen ser temprano en la mañana y en la tarde. Si el servicio de atención al cliente de la empresa funciona por la noche, llámalos después de las 6 p. m.

Este suele ser el momento en que la mayoría de las personas están fuera del trabajo disfrutando de su tiempo libre, por lo que la carga de trabajo del centro de llamadas es más liviano

4. Di una palabra al azar para confundir a los robots.

Ya sea que esté hablando por teléfono o chateando en línea, los robots están programados para preguntar ciertas cosas y esperar respuestas.

Así que darles respuestas confusas y aleatorias puede hacer que te conecten con una persona real. Probablemente repetirán su pregunta una segunda o tal vez una tercera vez, pero debes apegarte a tu truco y seguir siendo confuso. Por ejemplo, se puede mencionar «zapatillas» o «florero» en el medio de la conversación.

5. Diga las palabras «queja» o «cancelar mi cuenta», o «baja»

La pesadilla de toda empresa es perder clientes y que cancelen pedidos o cuentas. Es por eso que puede decirle al robot las palabras «cancelación» o «cancelar cuenta». Lo más probable es que lo conecten con el departamento que se ocupa de estas cosas, o puede explicar su problema y lo transferirán al departamento correcto. Puede terminar al principio o al final de la cola, pero en cualquier caso, habrá logrado pasar al robot.

6. ¿Acudir a Twitter?

A las empresas les gusta mantener un perfil serio que muestre respeto por los clientes y les ofrezca un buen servicio. Es por eso que ingresar a sus páginas de redes sociales puede amplificar el pedido para que nos escuchen. Igual el escrache no me gusta, y no es la vía apta, las personas hacen eso cuando sienten que no las escuchan.

¿Alguna vez ha hecho algo de lo anterior en un esfuerzo por hablar con una persona real en lugar de un robot? ¿Tuvieron éxito sus esfuerzos y, de ser así, cuánto tiempo tuvo que esperar en la línea?

Finalmente, no intente seducir al robot. Podría quizás ofrecerle alguna ventaja, como una nueva batería o un cambio de pantalla, pero generalmente los robots están entrenados para rechazar esas ofertas.

 

Robots y atención al cliente

Texto redactado por robots, real:

Las máquinas son cada vez más importantes en nuestras vidas. No sólo por la automatización y los robots, sino también porque utilizamos la tecnología para comunicarnos entre nosotros.

La gente solía pensar que las máquinas eran frías e insensibles, pero han aprendido lo contrario. El siguiente paso será aprender a comunicarnos con las máquinas, lo cual es un reto interesante. En este artículo, exploraré algunas formas de interactuar con los robots en el trabajo o en la vida personal, y por qué vale la pena hacerlo.

Los robots están en nuestro futuro.

Los robots ya se utilizan en muchos sectores, como la logística y la distribución de alimentos. En el futuro, también nos ayudarán en nuestros hogares y oficinas. El campo de la medicina también está maduro para la automatización; hasta ahora, los robots se han utilizado principalmente para ayudar a los médicos durante la cirugía, reduciendo el tiempo de la misma y minimizando los errores humanos. Se han desarrollado brazos protésicos robóticos que permiten a los amputados recuperar parte de su capacidad perdida para agarrar objetos (e incluso hacer deporte). Estos son sólo algunos ejemplos de cómo los robots ya están mejorando nuestras vidas.

¿Pero qué pasa con el servicio al cliente? ¿Cómo podemos utilizar esta tecnología para facilitar la vida de los clientes?

Sección: Los robots pueden ser útiles, si se programan adecuadamente.

Aunque hay muchos argumentos de que los robots sustituirán a los trabajadores humanos, es importante señalar que algunas tareas requieren un toque humano. Por ejemplo, si estás intentando reservar un vuelo o comprar entradas para un concierto a través de una línea de atención al cliente automatizada y pulsas el botón equivocado por accidente tres veces seguidas, puede ser frustrante que el robot te pregunte tu nombre por cuarta vez. Una persona real podría empatizar con tu situación y escucharte pacientemente mientras lo intentas de nuevo, pero un robot seguirá pidiéndote información hasta que te des por vencido y lo vuelvas a intentar otro día.

Los robots pueden ser útiles cuando se programan adecuadamente: pueden hacer cosas que los humanos no pueden hacer (como correr a toda velocidad), pueden hacer cosas más eficientes que los humanos (como conducir coches) o incluso pueden hacer cosas que los humanos simplemente no pueden hacer (como detectar emociones con precisión). Sin embargo, estas ventajas vienen acompañadas de algunos inconvenientes: los robots no sienten las emociones, no entienden el contexto y no son capaces de adaptarse durante las conversaciones como los humanos (o al menos no todavía).

Sección: Los robots pueden dar miedo, pero también lo hacían las máquinas hace tiempo.

La gente tiene miedo a todo tipo de cosas. Algunas personas tienen miedo a volar, otras temen a las arañas y a las serpientes. Como puede ver, hay muchas razones por las que uno puede tener miedo a algo, pero hay un elemento común que une estos miedos: todos tienen que ver con un objeto o concepto desconocido. Cuando nos encontramos con algo que no estamos acostumbrados a ver o experimentar en nuestra vida diaria, nos hace sentirnos ansiosos porque no sabemos lo que va a pasar.

Por eso los robots pueden parecer aterradores al principio, porque aún no son tan comunes como otras máquinas (como los smartphones) o animales (como los gatos). Sin embargo, una vez que se ha superado el shock inicial de interactuar con ellos y se ha comprendido lo similares que son a los seres humanos en algunos aspectos -como su capacidad para entender el lenguaje y tomar decisiones sencillas en función de lo que se les diga-, se puede relajar en un estado mental más familiar al tratar con robots en funciones de atención al cliente.

Sección: De algún modo, aprenderemos a comunicarnos con las máquinas.

En el futuro, será crucial entender cómo podemos comunicarnos con las máquinas. La cuestión clave aquí es cómo enseñaremos a pensar a la inteligencia artificial (IA). No es una tarea fácil, ya que la IA tiene su propia forma de pensar y procesar la información. Sin embargo, hay algunas cosas que se pueden hacer para que nos comuniquemos mejor con las máquinas:

  • En primer lugar, tenemos que entender qué significa realmente la IA y cómo funciona.
  • En segundo lugar, necesitamos más investigación sobre robótica para que los científicos puedan crear mejores algoritmos para los robots.
  • En tercer lugar, si quieres que el sitio web o la aplicación de tu empresa cuente con el apoyo de un asistente de IA como Siri o Cortana, tal vez deberías considerar la posibilidad de contratar a un desarrollador que tenga experiencia trabajando con este tipo de tecnologías antes de tomar cualquier decisión sobre su disponibilidad

Con el tiempo, los robots nos sustituirán en el trabajo y tendremos más tiempo libre.

«Es el fin del mundo tal y como lo conocemos, y me siento bien.» Este texto lo escribió un robot al pedirle que redacte del tema.

Y prosigue: «La robótica es el futuro. Los robots se harán cargo de todos nuestros trabajos, y seremos libres para disfrutar de más tiempo libre. En teoría -y quizás algún día en la realidad- esto podría ser algo bueno para la humanidad.»

«Imagina poder establecer tu propio horario, trabajar desde casa cuando quieras, o pasar más tiempo con la familia en lugar de estar sentado en una mesa de oficina cerca de otras personas que hacen exactamente lo mismo que tú cada día.» Scary, not?

Si conseguimos que los robots hagan todos los trabajos sucios y aburridos, la gente podrá concentrarse en actividades creativas en lugar de trabajar para seguir viviendo. La gente podrá concentrarse en actividades creativas en lugar de trabajar para sobrevivir.

La revolución de los robots está llegando lentamente, pero está llegando.

Por ejemplo, imagine un mundo en el que los robots se utilizan para realizar todas las tareas mundanas que las personas tienen que hacer cada día. Tareas como la entrega de paquetes o la preparación de comida podrían ser realizadas por robots. Esto liberaría el tiempo de las personas que hacen esos trabajos ahora para que puedan centrarse en tareas más importantes (por ejemplo, los médicos, que seguirán necesitando ayuda humana).

La revolución de los robots ya está en marcha en algunos sectores: por ejemplo, los coches automáticos van a sustituir a los taxistas. Pero no sólo los personajes de la pantalla se están abriendo paso en nuestras vidas; también hay muchos otros ejemplos de cómo la tecnología está cambiando nuestra vida cotidiana.

Para llevar: Todavía tenemos mucho tiempo para descubrir la mejor manera de trabajar con las máquinas.

El auge de los robots es inevitable, pero no se produce de la noche a la mañana. A medida que la tecnología se acelera y se expande, también lo hará su capacidad para comunicarse con las máquinas. Sólo hay que estar preparado.

Las empresas tienen que empezar a pensar en cómo van a trabajar con la nueva tecnología que se avecina, porque también va a llegar a sus puestos de trabajo.

La revolución de los robots se acerca, pero aún no ha llegado. Todavía tenemos mucho tiempo para descubrir la mejor manera de trabajar con las máquinas.

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