Rompió el alcoholímetro, ¿Cuál es la calificación legal?

Test de alcoholemia, temas legales, el alcohol como agravante y como atenuante de la responsabilidad penal y civil

Manejaba su auto con las luces apagadas, en contramano. Lo pararon los inspectores de tránsito cerca de Rosario, ahí nomás le pidieron la documentación y le pidieron que sople, para medir el alcohol en sangre. El máximo permitido a nivel nacional es 0,5 gramos por litro, pero cada jurisdicción podría reducirlos.

El inspector de tránsito contó que cuando llegó el momento de hacer el test, al pedirle que sople, el  alcoholímetro, un aparato que mide hasta cuatro gramos de alcohol en sangre, «la pantalla mostró unas flechas hacia arriba, indicando que la prueba habría superado ese valor», publicó el diario La Voz.

«Superaba los límites de calibración. Es algo insólito y triste a la vez. Mide hasta 4 gramos por litro de alcohol en sangre y a los tres se considera coma alcohólico. Superó ambas», dijo a Cadena 3.

En CABA, por ejemplo, los límites de alcohol en sangre son:

-Vehículo particular: 0,5 g/l (gramos de alcohol por litro de sangre)
-Motocicletas: 0,2 g/l (acompañante 0.5 g/l)
-Transportes públicos y de carga: 0 g/l

 

Alcohol como atenuante o agravante

Es un mito legal que las consecuencias penales o civiles por conducir alcoholizado sean menores. En España, hay una causal de defensa para quien:

«al tiempo de cometer la infracción penal se halle en estado de intoxicación plena por el consumo de bebidas alcohólicas, drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas u otras que produzcan efectos análogos, siempre que no haya sido buscado con el propósito de cometerla o no se hubiese previsto o debido prever su comisión, o se halle bajo la influencia de un síndrome de abstinencia, a causa de su dependencia de tales sustancias, que le impida comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esa comprensión», pero nótese lo resaltado en negrita (propio).

Además, en el plano de la responsabilidad civil, quien bebe alcohol debe anticipar las consecuencias de sus actos, y lo normal y esperable es que se emborrache. Por ende, no puede conducir un vehículo y si lo hace debe indemnizar por las consecuencias que cause, daños a terceros.

Es importante tener la máxima de que si se conduce, no se debe ingerir alcohol. No andar jugando de todas maneras con el límite por ser peligroso para la propia vida y la de terceros. Hay consecuencias penales por manejar alcoholizado, e incluso civiles si se causa un daño. Incluso el seguro podría no cubrir por ser un supuesto de culpa grave.

Conforme se afirmó: «La influencia del alcohol en la comisión de un delito ha venido siendo, históricamente, una circunstancia que atenuaba la responsabilidad del autor por influir en su capacidad volitiva. Sin embargo, actualmente, en el caso de conducción de vehículos a motor supone, de facto, una agravante», la nota agrega, para España:

Si bien es cierto que jurídicamente la influencia del alcohol conforma parte del tipo y no es, stricto sensu, una circunstancia modificativa de la responsabilidad, para el ciudadano de a pié puede suponer una contradicción difícil de entender» (fuente).

En sí, por ende, el alcohol no es un agravante ni un atenuante de la responsabilidad penal. Solo se especifica que no son punibles las acciones de las personas que no comprenden la criminalidad de sus actos ya sea por «insuficiencia de sus facultades», «alteraciones morbosas de las mismas» o por «estado de inconsciencia».

 

El agravante de conducir bajo los efectos del alcohol

En Argentina, la reforma de la ley 27347 establece las agravantes para el actual Código Penal argentino para el homicidio imprudente en siniestros viales:

Se eleva el máximo de la escala penal cuando:

  • El conductor se da a la fuga o no intenta socorrer a la víctima
  • El conductor está bajo los efectos de estupefacientes o alcohol
  • Hubo exceso de velocidad
  • El conductor participó de una “picada”
  • El conductor violó la señalización del semáforo o las señales de tránsito

El resaltado es propio. Esta ley está vigente y es la primera en introducir al alcohol como agravante.

 

Los efectos legales del alcoholímetro excedido

Si el conducir se supera el límite de alcohol en sangre establecido en la normativa de tránsito local, entonces se configura una contravención, que por sí debe tramitar ante la fiscalía del lugar.

El tema es determinar la prueba porque si el instrumento de medición homologado no funciona El infractor puede alegar en su defensa que no se configuró la infracción.

Sin embargo si por una pericia se puede determinar que estaba fuera de rango por estar excedido el límite de alcohol en sangre, entonces el fiscal puede llevarlo a juicio por ese por esa infracción.

 

 

El alcohol al volante, un problema que no solo puede traer un dolor de cabeza

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