Sobre la política y la justicia

Recientemente, la Corte de Casación italiana confirmó que la Fondazione Open no es una organización política. ¿Qué quiere decir esto? ¿Cuáles son sus implicancias en la relación entre la justicia y la política? ¿Quién decide qué es un partido político y qué no?

Por Nicolás Fuster*

Desde hace once años, cada octubre se realiza en Florencia un evento en el que participan políticos, intelectuales, científicos, profesores, jóvenes, y se presentan ideas para Italia en diversos campos – algunas de ellas fueron llevadas al Parlamento y actualmente son ley. El encuentro, que se llama Leopolda, dura 3 días y es organizado por Matteo Renzi, quien fuera intendente de Florencia y primer ministro de Italia, actualmente senador.

El año pasado, en la décima edición de la Leopolda, se presentó Italia Viva, un partido nuevo. Un mes después, la Fondazione Open y otros organismos y personas que habían financiado la Leopolda fueron allanados a la madrugada, y celulares secuestrados. Pero ¿qué fue lo que pasó?


Un juez había decidido que la Leopolda no era una manifestación de la sociedad civil, sino que era un partido político. Entonces ordenó allanamientos porque interpretó, y aquí viene la parte clave, que quienes financiaban la Leopolda estaban financiando un partido. Pero un partido político es, como indican los manuales, una plataforma mediante la cual los ciudadanos se postulan para ocupar cargos públicos electivos.

En otras palabras, la magistratura decidió qué era un partido político y qué no, apuntando a criminalizar una financiación legal, privada, transparente.

De esta manera, luego de los allanamientos, en diciembre de 2019, desde su banca del Parlamento, Renzi decía

“La magistratura manda 300 funcionarios de la policía fiscal a las casas de ciudadanos no indagados, sin antecedentes penales, con instrumentos típicos de una redada, porque para saber si la transferencia se hizo o no alcanza con la orden de exhibición, no hace falta un allanamiento a las seis y media de la mañana. ¿Y este tipo de intervención, me quieren decir, se hace para proteger a los indagados? No. Tengan el coraje de decir que este tipo de intervención tiene como objetivo describir como criminal ya no el comportamiento de los ciudadanos: tiene como objetivo describir como criminal cualquier financiamiento privado que se haga mediante vías legales y bancarizadas. Este es el punto. Contéstennos las políticas, lo que hicimos en el gobierno, lo que proponemos ahora. Pero quien quiera eliminarnos por la vía judicial, sepa que tenemos el coraje y las ganas de decir que el derecho y la justicia son una cosa diferente del justicialismo.”


En septiembre de este año, diez meses después de los allanamientos, la Corte de Casación declaró admisible uno de los recursos. El diario La Nazione, de Florencia, titulaba: “Fondazione Open. Los allanamientos a los financiadores fueron actos ilegítimos.”

En su sentencia, la Casación dijo tres cosas:

  1. El secuestro de computadoras y celulares era desproporcionado e ilegítimo
  2. La Fondazione Open no es una organización política
  3. La campaña para difamar a Renzi e Italia Viva no tenía ni tiene ningún fundamento

El estigma de un proyecto político no se quita fácilmente, en especial ante la opinión pública. ¿Cómo se vuelve el tiempo atrás? ¿Cómo se le devuelve todo esto a los allanados, a sus familias, a las víctimas de una farsa?

En un estado liberal y un estado de derecho, la política hace política.

Y la justicia imparte justicia.


*Licenciado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales por Sapienza, Universidad de Roma. Actualmente está terminando una maestría en Ciencias Políticas en la Universidad de Amsterdam.

Fotos: De portada: Por el autor

Imagenes del texto: La primera de un video de youtube, la segunda, de un twit.

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