Un perro ayuda a las víctimas de violencia o abusos, delitos terribles, para que al menos al declarar reciban un intercambio de cariño que los ayude a distenderse.
El perro asistió a más de 120 niños que dieron su testimonio en la Sala de Entrevistas Especiales (Cámara Gesell), obligatoria hasta los 16 años, según el Ministerio Público Tutelar.
A nivel internacional, algunos de los países que cuentan con el programa “Perro de Terapia para Asistencia Judicial” son Canadá, Francia, los Estados Unidos, España y Chile.
El animal de raza Australian Labradoodle entrenado para trabajar con niños, niñas y adolescentes. El perro trabajará en la Sala de Entrevistas Especializadas.
El objetivo es crear un ambiente amigable para que las niños, niñas y adolescentes que tienen que declarar, porque han sido víctimas directas o indirectas de delitos, puedan hacerlo en un ambiente especialmente diseñado para ellos y ellas, para que esta instancia sea el comienzo de una reparación y no constituya una revictimización.
Las víctimas relatan hechos dolorosos que padecieron, reviviendo cada vez, esa experiencia traumática. El objetivo es que la entrevista deje de ser un factor de revictimización y comience de alguna manera, a ser un acto de reparación.
Hasta el momento, Titán, otro perro labrador de ayuda participó en el 80% declaraciones en la Sala de Entrevistas Especializada. Titán es un perro de la raza Golden retriever de cinco años.
Esta es la raza del perro Labradoodle: