¿Pechuga de pollo SIEMPRE jugosa?

La respuesta es: SÍ, Cómo hacer pollo sin que se seque y retenga sus jugos, explican científicos

Por Mariana Koppmann

Nunca me gustó la pechuga seca, por eso siempre elegía pata o muslo. Hasta que hice este experimento y realmente no podía creer el resultado. Pechuga jugosa y muy muy cocida ¿Cómo? Muy sencillo, con un poco de ciencia.

Receta:

Preparar una solución de agua y sal al 4% es decir 40 gr de sal por litro de agua bien fria.

Prepará la cantidad necesaria como para sumergir las pechugas sin apilarlas en un recipiente (si ponés una rejilla abajo mucho mejor).

Fijate que la sal esté disuelta.

Colocar las pechugas en la salmuera durante 8 a 12 horas por supuesto en la heladera, tapadas y en el estante inferior.

Cociná las pechugas como prefieras, yo las hice al horno y luego las doré (es mejor de esta forma ya que sino tardan mucho en dorarse)

Antención: No salar


¿Cómo ocurrió la magia o mejor dicho la ciencia?

La sal penetra dentro de pollo y al hacerlo desnaturaliza algunas proteinas. De esta forma las proteinas atrapan más agua. Al hacerlo el agua ingresa a las células y el ciclo continúa.

Al cocinar las proteínas que se desnaturalizaron y atraparon agua la retienen luego de la cocción. Gracias a ello, por más que lo cocines un montón será siempre jugoso.


*Bromatóloga – Bioquímica – Cocinera. Su instagram 

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