Hay artistas callejeros que se ganan el sustento al desplegar su talento en las calles de las capitales. Cuentan su arte y también tienen habilidades de prevención y seguridad, como pasó con una dupla de imitadores cordobeses famosos en esa provincia.
Se llaman Ariel Centurión, evoca un músico de cuarteto La Mona Giménez y Javier López Melano quien personifica al Chapulín Colorado. Ambos limpian vidrios al tiempo que hacen felices a la gente, a cambio de propinas.
Su esquina predilecta para limpiar vidrios es la intersección de las calles Juan B. Justo y Magariños Cervantes, en barrio General Bustos, aunque suelen recorrer toda la capital, dice Clarín.
Ayer miércoles ambos artistas fueron protagonistas y les tocó hacer de policías. Pero esto no fue guionado, sino que fue real, pura improvisación.
En la esquina de la calle peatonal de Córdoba, 9 de julio y San Martín, ambos intentaron y consiguieron detener a un supuesto ladrón que operaba en la zona. “El Chapulín y la mona vs. un chorrito de la peatonal”, escribió quien grabó el video que se convertiría en viral.
Según Telefe Córdoba, los artistas persiguieron a un delincuente que había robado en esa esquina. ElDoce, en cambio, reporta que el delincuente intentó asaltar al hombre disfrazado del Chapulín mientras dormía una siesta y fue entonces que su compañero salió a defenderlo.
Lo cierto es que el Chapulín Colorado y la Mona Jiménez se unieron para detener a las trompadas al ladrón, que terminó detenido por la Policía, informa Clarín. Un caso de legítima defensa propia o de terceros, amparados por la ley.
“Una amiga me contó que el imitador de la mona y el chapulín colorado fajaron a uno que quiso robar un celu en la peatonal”, escribió un usuario en Twitter. En tal caso, la detención es legal y la policía debe intervenir, sin consecuencias para ambos artistas. Es un derecho la defensa de bienes de terceros si los medios para la detención son razonables.