Durante el concierto de Isadora Duncan en Argentina, algunos de los espectadores comenzaron a hablar en voz alta. Isadora dejó entonces de bailar y se dirigió a ellos de una manera airada.
Isadora le dijo a la audiencia que ya le habían advertido que los sudamericanos no entendían nada de arte: «Vous n’êtes que de Négres” («No son más que negros»), los increpó, usando una forma —négres— muy despectiva y discriminatoria, cita Wikipedia.
“Este acontecimiento determinó que el administrador cancelara las funciones restantes. Antes de partir para Montevideo, Isadora tuvo que dejar su abrigo de armiño y sus pendientes de esmeraldas como garantía del pago del hotel, pago que no podía efectuar.”
A nivel legal hotel podría exigirle el pago, y entonces igual que ahora, el hotelero tiene un privilegio, un derecho de retención sobre los efectos dejados en garantía del pago de la habitación.
“La piel y las joyas habían sido regalos de su examante Paris Singer, un hombre rico, heredero del imperio Singer de las máquinas de coser, y que había financiado muchas de las aventuras artísticas de Isadora.”
Al respecto, Rodrigo Cañete cuenta sobre el público argentino que anhela la modernidad, y mira a Europa, pero al recibirla termina rechazándola:
foto de Historia A Contrapelo Del Arte Argentino, Rodrigo Cañete, Ed. Sudamericana, Buenos Aires, 2021