Toro 2.0 o reversión de toros

Le quitaron las partes íntimas a su estatua de toro, la modificación de una obra de arte, el derecho moral de autor y el buen gusto, ¿Corresponde reclamo?

Por Oriana Rivas

La gigantesca estatura de toro que ideó Furio Tedeschi dio la bienvenida a los asistentes de la conferencia Bitcoin 2022 que se celebró en el Miami Convention Center. Entusiastas de las criptomonedas conocieron novedades y proyecciones para “la economía del futuro”.

Quien no tuvo tan buenas noticias fue el toro porque le retiraron sus partes íntimas antes de su debut. Con sus tres metros de alto, más de 1300 kilos y piezas tecnológicas fue modificado por Tradestation, la empresa de tecnología que recibió el diseño.

Hubo daño emocional al artista. “Me entristece ver que los quitaron”, dijo Tedeschi. “Había diseñado unas bolas mecánicas enormes”. El argumento de la empresa fue que quitó los testículos porque “la prosperidad y la riqueza no deberían tener ningún género”.

A la estatua de toro la protegen las leyes

El artista tiene derecho moral establecido en el Convenio de Berna en 1989, del que son parte 181 países. Uno de sus componentes es justamente el derecho de integridad. 

Es decir, el autor puede oponerse a cualquier cambio en su obra que pueda dañar su reputación como autor. “El testimonio de testigos sobre este daño determinaría esta cuestión de hecho en una sala del tribunal”, cita copyrightlaws.com. Por lo tanto, puede reclamar. 

Adicionalmente Estados Unidos tiene leyes federales y estatales que protegen los derechos de autor. Acá aparece la Ley de Derechos de Artistas Visuales de 1990 que incluye “derecho a evitar distorsiones, mutilaciones o modificaciones que perjudiquen el honor o la reputación del autor”. Las imágenes muestran que, en efecto, el toro robot fue mutilado.

Símbolo del pasado  

No es casualidad que el animal tenga como inspiración el famoso toro dorado de Wall Street. El símbolo de la economía tradicional tuvo su upgrade construido con fibra de vidrio y cromo.

Su valor se estima en unos 250.000 dólares según Forbes. Este nuevo toro, representa la fortaleza del bitcoin y de la economía criptográfica.

La idea fue aplaudida en Twitter por el multimillonario creador de la plataforma Binance, Changpeng Zhao. A él se sumaron otros famosos del mundo de las criptomonedas y del arte, como Ephrat Livni.

“La estatua original de Toro a la carga en Nueva York fue una crítica al optimismo de Wall Street que terminó atrayendo a una multitud de turistas”, escribió.

El artista —que dijo haber participado en la parte creativa de la película “Transformers”— sigue preguntándose qué pasó con los testículos del toro. Hasta ahora se desconoce si presentó querella.

Cabe aclarar que en la jerga del mercado el toro representa al alza, a la suba de las acciones, bull market, mientras que bear market significa a la baja.

 

artebolasbull marketConvenio de BernaCryptoderecho de autorderecho moralderechos de autorderechos moralesmasculinidadmodificación de obra de arteOriana Rivaspropiedad intelectualtoroWall stWall Street