Elvis contra la IA: por qué los herederos del Rey demandan a Anthropic
Los dueños del catálogo de Elvis Presley le reclaman a Anthropic más de 40 millones de dólares por haber usado 274 canciones para entrenar a Claude. Es la tercera demanda musical contra la empresa en el año,. La gran pregunta es: ¿entrenar una inteligencia artificial es copiar? #TechEnZapatillas
El viernes 23 de octubre de 2026, una sociedad del grupo Authentic Brands, que administra la propiedad intelectual y la marca de Elvis Presley, presentó una demanda ante la justicia federal de California contra Anthropic, la empresa que desarrolla el asistente Claude (Euronews; Digital Music News).
La acusación es infracción de derechos de autor sobre 274 canciones del Rey, desde «Can’t Help Falling in Love» hasta «A Little Less Conversation». El abogado a cargo es Richard Busch, el mismo que representó a la familia de Marvin Gaye en el famoso juicio por «Blurred Lines».
Qué reclaman
La demanda se apoya en tres acusaciones, según lo publicado:
- Entrenamiento sin licencia. Las 274 obras se habrían usado para entrenar los modelos de Claude sin pedir permiso ni pagar.
- Copias guardadas. Anthropic habría conservado esas obras en una biblioteca interna para entrenar versiones futuras (Euronews).
- Resultados parecidos a los originales. Los demandantes dicen que, aunque Claude tiene filtros para no reproducir letras, al pedirle que «recreara» canciones para un público moderno generó material muy similar a los temas de Elvis (Digital Music News).
El monto sale de una cuenta simple. La ley estadounidense permite pedir «daños legales» (statutory damages) de hasta 150.000 dólares por obra cuando la infracción es deliberada. Multiplicado por 274 canciones, da unos 41,1 millones de dólares. Es un techo, no un monto asegurado: el juez puede fijar mucho menos.
Anthropic dijo que no está de acuerdo con las acusaciones y que va a defenderse. Su argumento central en casos parecidos es que entrenar modelos con obras protegidas está amparado por el fair use (uso legítimo).
Un dato que todavía no está claro en las notas publicadas: si el reclamo es por las composiciones (letra y música) o también por las grabaciones originales. No es un detalle menor, porque en Estados Unidos son dos derechos distintos, con titulares distintos.
La cuestión jurídica: ¿entrenar a la IA es copiar a los fines legales?
En Estados Unidos, todo gira alrededor del fair use. Es una defensa flexible: permite usar una obra ajena sin permiso si el uso es «justo». Para decidirlo, los jueces miran cuatro factores:
- Propósito y carácter del uso. ¿Es comercial? ¿Es «transformador», es decir, le da a la obra un fin nuevo, o la usa para lo mismo que el original?
- Naturaleza de la obra. Una canción, que es pura creatividad, tiene más protección que un texto técnico o informativo.
- Cantidad usada. ¿Se tomó un fragmento o la obra entera?
- Efecto sobre el mercado. ¿El uso le quita ventas o licencias al autor? En la práctica, suele ser el factor que más pesa.
Con la IA, los jueces vienen llegando a respuestas distintas:
- Bartz v. Anthropic (junio de 2025). El juez William Alsup comparó entrenar un modelo con libros comprados legalmente con enseñarles a escribir a unos chicos: dijo que es un uso transformador y por lo tanto fair use. Pero aclaró que Anthropic no tenía derecho a guardar copias piratas en una biblioteca central. Esa segunda parte terminó en un acuerdo de 1.500 millones de dólares con los autores, que el tribunal aprobó en julio de 2026: unos 3.000 dólares por cada uno de más de 400.000 libros (Jurist).
- Kadrey v. Meta (junio de 2025). El juez Vince Chhabria también le dio la razón a la empresa, pero cuestionó la analogía escolar. Advirtió que una IA puede generar «incontables obras competidoras» a una escala que ningún estudiante iguala, lo que pone en el centro el cuarto factor: el daño al mercado.
- Thomson Reuters v. Ross (29 de septiembre de 2026). Es el primer fallo de una cámara federal de apelaciones sobre el tema. El Tercer Circuito dijo que usar los resúmenes de Westlaw para entrenar una IA competidora no fue fair use: el uso era comercial, poco transformador y dañaba el mercado, incluido el mercado emergente de licencias de datos para IA. Pero aclaró que esa IA no generaba contenido nuevo, así que no resolvió qué pasa con la IA generativa (Ballard Spahr).
Aplicado a Elvis, la discusión probablemente se juegue en dos frentes. Uno es cómo se consiguieron y guardaron las canciones, que fue lo que le costó caro a Anthropic con los libros. El otro es si Claude produce resultados que compiten con los originales, como la «recreación moderna» que denuncian los demandantes. Que entrenar sea en sí mismo legal es una pregunta distinta, y ahí no hay todavía un criterio firme.
No es la primera: la seguidilla musical
Elvis se suma a una fila de reclamos de la industria musical contra Anthropic, varios con el mismo abogado, Richard Busch. Anthropic sostiene que son demandas que reciclan acusaciones de casos que ya están en curso (Al Jazeera).
| Fecha | Quién demanda | Qué reclama |
|---|---|---|
| Octubre de 2026 | Titulares de Elvis Presley (Authentic Brands) | 274 canciones, hasta unos USD 41 millones (Digital Music News) |
| Octubre de 2026 | Reservoir (editorial musical) | Letras de 853 obras, entre ellas «Ring of Fire» y «Papa Don’t Preach»; hasta unos USD 151 millones (Law Commentary) |
| Agosto de 2026 | Sony Music Publishing y Warner Chappell | Letras y partituras de los Beatles, Taylor Swift y Michael Jackson, presuntamente bajadas por torrent (Al Jazeera) |
| Marzo de 2026 | BMG | Letras de Bruno Mars, los Rolling Stones y otros, más responsabilidad secundaria por lo que hacen los usuarios (Rolling Stone) |
| Octubre de 2023 | Universal, Concord y ABKCO | Letras reproducidas por Claude; el 21 de octubre de 2026 se discutió el fair use y la jueza Eumi Lee todavía no resolvió (Mubert) |
El caso más antiguo es el que hay que mirar. En la audiencia del 21 de octubre, la jueza Lee se concentró en el daño al mercado y preguntó si la postura de las editoriales no les daría un monopolio sobre las letras. Lo que ella resuelva va a marcar la cancha para Elvis y para el resto de la fila.
¿Y si pasara en Argentina?
Acá la empresa de IA estaría en una posición más difícil, porque nuestra ley no tiene fair use. La Ley 11.723 le reserva al autor «la reproducción de su obra en cualquier forma» (art. 2). Solo admite excepciones puntuales, como la cita de hasta mil palabras con fines didácticos o críticos (art. 10). No hay una cláusula abierta de uso justo ni una excepción de minería de textos y datos para entrenar IA (Estudio Vilaplana).
Eso tiene tres consecuencias prácticas:
- Las copias para entrenar necesitarían autorización. Que el modelo «solo aprenda patrones» no borra que antes hubo que copiar y procesar las obras.
- Comprar un disco no da derecho a reproducirlo. Tener el ejemplar no equivale a tener los derechos de reproducción o adaptación.
- Bartz no viaja. El razonamiento del juez Alsup se apoya en una defensa que nuestra ley no tiene, así que no se puede trasladar tal cual.
Además, el reclamo podría ir por varias vías: el derecho de autor sobre la composición, los derechos conexos de quien interpreta y los del productor de la grabación. Elvis fue sobre todo intérprete, no compositor, así que determinar quién es titular de qué no es un trámite menor.
Europa ya tiene un antecedente de este tipo. En noviembre de 2025, un tribunal de Múnich le dio la razón a GEMA, la sociedad alemana de autores, contra OpenAI. Dijo que si un modelo «memoriza» letras y las devuelve casi textuales, eso ya es reproducción, y que la excepción europea de minería de datos no cubre ese caso (Diario Judicial). Para un juez argentino, ese razonamiento probablemente resulte más natural que el estadounidense.
Lo que está en juego
Más que la plata, lo que se discute es quién paga la materia prima de la IA. Si los tribunales dicen que entrenar es fair use, los catálogos musicales pierden una fuente de ingresos. Si dicen que no, nace un mercado obligatorio de licencias, como el que ya empiezan a armar algunas discográficas con generadores de música.
Los fallos que hay hasta ahora sugieren una respuesta intermedia: aprender de obras compradas legalmente puede ser lícito, pero piratearlas, guardarlas sin permiso o escupir copias casi idénticas no lo es.
Qué conviene mirar de acá en adelante:
- La decisión de la jueza Lee en el caso de Universal y Concord sobre las letras.
- Si la demanda de Elvis es por composiciones, por grabaciones o por ambas.
- Si alguna cámara de apelaciones se pronuncia sobre IA generativa, algo que el Tercer Circuito dejó expresamente abierto.
Como cantó el propio Elvis: a little less conversation, a little more action. Los tribunales van a tener que pasar del debate a las definiciones.
Fuentes
- Euronews: ¿Por qué los titulares de Elvis Presley demandan a Anthropic? (26/10/2026)
- Digital Music News: Elvis Presley IP owners sue Anthropic (25/10/2026)
- Law Commentary: Reservoir contra Suno y Anthropic (24/10/2026)
- Mubert: audiencia de fair use en el caso de las letras
- Ballard Spahr: el Tercer Circuito en Thomson Reuters v. Ross
- Jurist: aprobación del acuerdo de USD 1.500 millones
- Al Jazeera: Sony y Warner demandan a Anthropic
- Rolling Stone: BMG demanda a Anthropic
- Estudio Vilaplana: derechos de autor e IA en Argentina
- Diario Judicial: «IA desafinada» (GEMA contra OpenAI)
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