El impacto del Covid-19 en la política migratoria de los Estados Unidos y de la Argentina

En esta nota analizamos las políticas migratorias de Argentina y de Estados Unidos.

Por Charles C. Tyrrell y Sebastián Ferreyra Romea *

 

Introducción

Las políticas migratorias de los Estados Unidos y de la Argentina tienen similitudes y diferencias. Una de sus principales similitudes es su receptividad hacia los extranjeros, a través del otorgamiento del derecho a la residencia o visados especiales. Sin embargo, la pandemia del Covid-19 exacerbó también las diferencias de ambos países en esta temática. Veamos a continuación un poco este tema, para repensar hacia donde se dirige el mundo post-pandemia.

Hechas estas aclaraciones, y en un tono más informal, si estás interesado en mudarte a los Estados Unidos o radicarte en la Argentina, esta nota te va a interesar.

 

Puntos de contacto entre la política migratoria de Argentina y de los Estados Unidos

 

Argentina

 

¿Qué dice nuestra Constitución Nacional?

Desde sus inicios como país independiente, la Argentina se ha caracterizado por ser un país fuertemente receptivo de la inmigración extranjera, como mecanismo estratégico para poblar el país y lograr el desarrollo económico.

La Constitución Nacional, en su Preámbulo, refiere de forma expresa a “todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”. También, nuestra Carta Magna fomenta y promueve la inmigración (arts. 25; 75, inc. 18; 125), al tiempo que prohíbe que se restrinja, limite o grave con impuesto alguno “la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias, e introducir y enseñar las ciencias y las artes”.

¿Cuál es el marco regulatorio aplicable?

El marco regulatorio en materia migratoria está dado por la Ley de Migraciones 25.871 (LM), su decreto reglamentario 616/2010 (Decreto), y normativa complementaria. La autoridad de aplicación es la Dirección Nacional de Migraciones (DNM), dependiente del Ministerio del Interior de la Nación (art. 105, LM).[1]

La LM regula el ingreso, la permanencia y el egreso de personas a nuestro país, y tienen como objetivos – entre otros- garantizar el ejercicio del derecho a la reunificación familiar (art. 3 inc. d) y facilitar la entrada de visitantes para los propósitos de impulsar el comercio, el turismo, las actividades culturales, científicas, tecnológicas y las relaciones internacionales (art. 3 inc. i).

Se entiende por “inmigrante” todo aquel extranjero que desee ingresar, transitar, residir o establecerse definitiva, temporaria o transitoriamente en la Argentina (art. 2, LM).

La LM establece criterios de igualdad de trato hacia los extranjeros, puntualmente en lo referido al acceso a servicios sociales, bienes públicos, salud, educación, justicia, trabajo, empleo y seguridad social (arts. 4,5,6, LM). Nuestra Constitución Nacional, tratados internacionales y leyes, también prohiben y sancionan todo acto de discriminación hacia los extranjeros.

¿Qué tipo de residencias existen?

En términos prácticos, los extranjeros son admitidos para ingresar y permanecer en el país bajo tres categorías:

  • Residentes permanentes
  • Residentes temporarios
  • Residentes transitorios

Existe también una cuarta categoría (residencia precaria), que rige hasta que se formalice el trámite de residencia correspondiente. Es válida por hasta 90 días corridos y puede ser renovada hasta la resolución de la admisión solicitada.

Se consideran residentes permanentes a los inmigrantes parientes de ciudadanos argentinos, nativos o por opción, entendiéndose como tales al cónyuge, hijos y padres. A los hijos de argentinos nativos o por opción que nacieren en el extranjero, la ley les reconoce la condición de residentes permanentes.

Son residentes temporarios, aquellos extranjeros que, bajo las condiciones que establece la reglamentación, ingresan al país como: trabajador migrante, rentista, pensionado, inversionista, científicos y personal especializado, deportistas y artistas, religiosos, pacientes bajo tratamiento médico, académicos, estudiantes, asilados y refugiados, ciudadanos nativos de los Estados Parte y Asociados del Mercosur, razones humanitarias u otras categorías especiales no contempladas previamente.

Los extranjeros con residencia permanente o temporaria, pueden obtener el Documento Nacional de Identidad (art. 30, LM), lo cual les abre la posibilidad de ejercer un amplio abanico de derechos en el territorio nacional.

¿Por qué un norteamericano querría radicarse en la Argentina?

Entre otros motivos: el espíritu receptivo de la legislación migratoria argentina, sumado al tipo de cambio vigente (ARS/U$S) y el valor en dólares estadounidenses de los activos y costos locales, y el fuerte impulso del emprendedurismo en el país (véase el caso de los “unicornios tecnológicos” MercadoLibre, Despegar, Globant, OLX y Auth0), constituyen fuertes incentivos para que los ciudadanos norteamericanos busquen nuevos horizontes de vida y/o de negocios en la Argentina.

Estados Unidos

Al igual que la Argentina, los Estados Unidos es y siempre ha sido una tierra que promueve la inmigración extranjera como vehículo para motorizar el bienestar de la población. Por este motivo, sumado a su solidez económica y liderazgo mundial, Estados Unidos es visto por los extranjeros como una “tierra de oportunidades”, donde trabajando duro se puede alcanzar el “sueño americano” para acceder a una mejor calidad de vida a nivel individual o familiar.

¿Qué dicen las leyes federales, estaduales o locales norteamericanas? ¿Qué tipo de visa existe para un argentino que quiere emigrar a los Estados Unidos?

De acuerdo con las leyes de Estados Unidos, los ciudadanos argentinos son bienvenidos a dicho país, a través de varios tipos de visados como el de turista, estudiante o inversor. Por su parte, el ex Presidente Trump emitió la orden de prohibir hasta el 31 de marzo la emisión de nuevas visas H1B (Trabajos especializados) y L (Transferencia de Ejecutivos o Gerentes dentro de una misma empresa).

Dicho esto, la nueva orden ejecutiva sobre inmigración emitida recientemente por el nuevo presidente Biden, parece ser más amistosa que la de antecesor[2]. Entonces, creemos que la prohibición de las visas H1B o la L no será prorrogada bajo la nueva administración, y por ende estarán disponibles nuevamente en el corto plazo.

Como indicamos previamente, la visa de inversor (conocida como E-2) es una opción viable para los ciudadanos argentinos. Las leyes norteamericanas establecen que la visa de inversor requiere que se realice una inversión en los Estados Unidos para desarrollar y dirigir una empresa. Esto puede implicar montar algo nuevo como emprendedor o start-up, o adquirir un negocio existente a través de una operación de M&A (fusión y/o adquisición).

Incluso un vehículo útil para llegar a la visa de inversión puede ser a través de una franquicia. Sería una forma de desarrollar mixto, que combina montar un nuevo negocio pero con la ayuda, know-how y el respaldo de un caso de éxito comprobado (franquiciante). Como ejemplo, podemos citar el casos exitosos como McDonald´s, las tiendas de conveniencia 7-Eleven, Taco Bell, Dunkin-Donuts, entre otras.


[1] La DNM lleva adelante sus tareas de forma complementaria con otros organismos dentro de su esfera ministerial (por ejemplo, el Registro Nacional de las Personas), o fuera de ella (por ejemplo, la Autoridad Nacional de Aviación Civil – ANAC-, dependiente del Ministerio de Transporte de la Nación).

[2] The White House, “FACT SHEET: President Biden Outlines Steps to Reform Our Immigration System by Keeping Families Together, Addressing the Root Causes of Irregular Migration, and Streamlining the Legal Immigration System”, February 2nd, 2021, available at https://www.whitehouse.gov/briefing-room/statements-releases/2021/02/02/fact-sheet-president-biden-outlines-steps-to-reform-our-immigration-system-by-keeping-families-together-addressing-the-root-causes-of-irregular-migration-and-streamlining-the-legal-immigration-syst/.

* Charles C. Tyrrell es abogado y miembro fundador de Tyrrell Law, PSC. Se graduó en leyes en la Facultad de Derecho de la Universidad de Miami, y está habilitado para ejercer la abogacía en el Estado de Florida. Trabajó en la industria legal en Nueva York, Florida y Kentucky, y es experto en derecho migratorio. Ha brindado asesoramiento legal a cientos de extranjeros, en su proceso de inmigración a varias partes de los Estados Unidos, incluyendo California, Nueva York, Georgia y Florida.

Sebastián Ferreyra Romea es abogado y miembro de la firma legal FERREYRA ROMEA. Se graduó en la Universidad de Buenos Aires (Diploma de Honor), es Magíster en Derecho Empresario por la Universidad Austral (Becado en base al Mérito Académico, Diploma de Honor) y es Magíster en Derecho por la London School of Economics and Political Science, Reino Unido (LSE) (Becado y distinguido con calificación Magna Cum Laude). Su área de trabajo se centra en el derecho civil y comercial, asesorando a particulares o empresas en la estructuración jurídica de sus negocios o frente a conflictos legales.

 

 

 

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