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Prospectos en papel: jubilados demandan a la ANMAT por el código QR

La Disposición ANMAT 2891/2026 deja en manos de cada laboratorio si el papel sigue dentro de la caja. Una asociación de jubilados llevó el tema a la Justicia federal y se apoya en un fallo que ya frenó lo mismo para los manuales de productos.

La Disposición ANMAT 2891/2026 deja en manos de cada laboratorio si el papel sigue dentro de la caja. Una asociación de jubilados llevó el tema a la Justicia federal y se apoya en un fallo que ya frenó lo mismo para los manuales de productos.

Abrís la caja del remedio y el papelito doblado ya no está. En su lugar hay un cuadradito de puntos que hay que escanear. Para muchos es un trámite de segundos. Para una persona de 80 años que vive sola, con un teléfono viejo o sin datos, puede ser una pared.

Esa escena llevó a la Asociación Civil Jubilados y Pensionados Plaza Bernardo Ader, de Villa Adelina (Vicente López), a los tribunales federales de San Martín. La entidad, presidida por Luis Adrián Roger y con más de 240 socios activos, demandó a la ANMAT. La patrocinan los abogados Jorge Alejandro Filipini e Isabel Lovrincevich, presidenta de Plataforma Mayor, la ONG que acompaña el reclamo.

No piden frenar la digitalización. Piden algo más simple: que el papel y el QR convivan, y que nadie se quede sin saber qué está tomando por no tener un celular a mano.

Qué cambió: del papel obligatorio al papel optativo

En 2025, la Disposición ANMAT 3294/2025 habilitó los códigos QR en los envases para consultar el prospecto en forma digital. En mayo de 2026 llegó la Disposición 2891/2026, que derogó la anterior y fue más lejos: hizo obligatorio el código bidimensional (QR o Data Matrix) en el envase secundario de todos los medicamentos, nacionales o importados.

Según el comunicado oficial, el código permite consultar información actualizada en tiempo real, sumar formatos en lenguaje claro o audio, agregar datos para profesionales y mejorar la fiscalización. Los laboratorios tienen seis meses para generar sus códigos, con una implementación progresiva que contempla agotar el stock.

El conflicto está en otra línea. La norma dice que el prospecto impreso podrá convivir con el código «si el titular de la especialidad medicinal optase por ello». Traducido: el papel deja de ser una obligación y pasa a ser una decisión de cada laboratorio. No del paciente.

Qué se pide en la Justicia

El reclamo corre por dos carriles, ambos ante el Juzgado Federal en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo N.º 2 de San Martín:

  • Un amparo colectivo (FSM 17635/2026), que plantea la inconstitucionalidad y nulidad del régimen.
  • Una medida cautelar autónoma (FSM 4604/2026), presentada en abril, que pide una tutela de no innovar: que mientras dure el juicio el prospecto en papel siga siendo obligatorio dentro de la caja, sin impedir el uso de QR o Data Matrix.

Filipini reconoció ante Ámbito que el QR puede aportar versiones actualizadas e información adicional. El problema, para los demandantes, no es la tecnología sino quién decide.

Y ahí aparece la clave jurídica. Desde la reforma de la Ley 27.250 (2016), el artículo 4 de la Ley de Defensa del Consumidor exige que la información se entregue en soporte físico. Solo se puede reemplazar si el consumidor elige expresamente otro medio. La Disposición 2891, sostienen los jubilados, da vuelta esa regla: la elección queda en manos del laboratorio.

Por qué importa: tener celular no es saber escanear

El prospecto reúne lo que hay que saber para tomar un medicamento sin riesgos: indicaciones, dosis, contraindicaciones, interacciones y advertencias. Consultarlo solo en forma digital exige tres cosas a la vez: un dispositivo apto, conexión estable y habilidad para usarlo.

Los números muestran el hueco. Según el Dosier estadístico de personas mayores 2025 del INDEC, citado en la demanda, entre quienes tienen 75 años o más el 62,5% usaba internet y el 76,1%, celular. Casi cuatro de cada diez no navegan, y tener un teléfono tampoco garantiza saber escanear un código o leer un documento médico sin ayuda.

La demanda suma una investigación del Instituto Gino Germani (UBA) sobre barreras digitales y dependencia de terceros, el estudio UADE–Voices! Tecnología y tercera edad, informes de la OISS y del CEPA sobre consumo de medicamentos en personas mayores, y un informe de Plataforma Mayor de enero de 2026.

Lovrincevich lo bajó a tierra en Infobae. En un tratamiento crónico, el paciente puede necesitar releer meses después para qué era una pastilla, y el papel guardado en el botiquín lo permite. Sin alguien que ayude, muchas personas mayores que viven solas terminan sin saber si tomar o no el remedio. Una lupa alcanza para conservar la autonomía; un QR, no siempre.

El expediente: un rechazo, una apelación y un QR que no abrió

El 16 de julio de 2026, el juzgado de San Martín rechazó la cautelar. La asociación apeló el 5 de agosto y el recurso fue concedido el 13 de agosto. En su memorial, los jubilados remarcan que el pedido es conservatorio: no se trata de suspender la digitalización, sino de evitar que una información sanitaria que no llega a tiempo se convierta en un daño imposible de reparar. Al cierre de esta nota no se conocía la decisión de la Cámara Federal.

Mientras tanto, la causa sumó una prueba concreta. El 27 de agosto, la escribana Carola Andrea Mirkin constató un envase de Acler, del laboratorio Pharmatrix, sin prospecto impreso. Al escanear el QR, la página alojada bajo un dominio de la ANMAT no cargó y devolvió el error ERR_NAME_NOT_RESOLVED. El acta ya está en el expediente. Los propios demandantes aclaran que es una constatación puntual, no una afirmación sobre todos los códigos.

El antecedente: la Cámara ya frenó lo mismo con los manuales

El argumento de los jubilados tiene un caso hermano que en DEZ ya contamos. El 19 de mayo de 2026, la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal hizo lugar a una cautelar de la cooperativa Consumidores Libres contra la Subsecretaría de Defensa del Consumidor (causa 2060/2025).

La norma cuestionada era la Disposición 619/2024, que daba por cumplida la entrega de manuales e información de productos tanto en papel como en soporte electrónico, a elección del proveedor. Es la misma lógica de la Disposición 2891, pero aplicada a heladeras, lavarropas o cualquier producto con manual.

Un detalle que pocos notaron: para mostrar que la migración digital ya estaba en marcha, Consumidores Libres citó en su apelación justamente la Disposición 3294/2025 de la ANMAT y el reemplazo del prospecto por el QR. Los dos expedientes ya se miraban antes de cruzarse.

Qué dijo la Cámara

El razonamiento de la Sala, que siguió el dictamen favorable del Fiscal General, se puede resumir en cinco ideas:

  1. La ley es clara. El artículo 4 pone el soporte físico como regla y deja la opción de cambiarlo exclusivamente en manos del consumidor. Una disposición que traslada esa elección al proveedor no está en una zona gris: invierte la ley. Para la Cámara, eso alcanza como indicio serio de ilegitimidad.
  2. «Reglamentar no es legislar». La autoridad de aplicación puede precisar cómo se informa, pero no quitarle al consumidor un derecho que le dio el Congreso. La Sala citó la doctrina de la Corte Suprema según la cual un reglamento no puede alterar el espíritu de la ley que reglamenta (Fallos 322:752).
  3. El Congreso ya lo había decidido, dos veces. La Ley 27.250 se aprobó por unanimidad: 53 votos en el Senado y 128 en Diputados. En el debate, los senadores explicaron que la reforma buscaba frenar a empresas, sobre todo bancos, que pasaban a notificar por medios electrónicos sin dar opción. Y en 2018, cuando el DNU 27/18 intentó invertir la regla, el Congreso lo derogó con la Ley 27.444.
  4. Ni el Código Civil ni la Ley Yolanda alcanzan. El artículo 1106 del Código Civil y Comercial regula la forma del contrato, no el deber de informar, y además la Ley 27.250 es posterior y especial. La reducción del papel es un objetivo ambiental legítimo, pero si hay que resolver esa tensión de otra manera, le toca al Congreso.
  5. La información tardía no se repara. Una vez usado el producto, eventualmente mal, ninguna sentencia posterior devuelve lo que no se supo a tiempo. La Cámara constató además que, según la EPH del INDEC del cuarto trimestre de 2024, el 10,3% de la población no tiene acceso a internet y entre los mayores de 65 solo el 74,2% lo usa: uno de cada cuatro adultos mayores queda afuera de los canales digitales.

Hay un matiz del fallo que vale la pena subrayar. La Cámara reconoce que el papel no siempre es lo más accesible: para una persona con discapacidad visual, un lector de pantalla puede funcionar mejor que un folleto impreso. Por eso aclara que el daño no está en el formato digital en sí, sino en quitarle al consumidor la posibilidad de elegir el que mejor le sirve.

La cautelar suspendió la Disposición 619/2024 por seis meses desde su notificación, solo hacia el futuro (no alcanza a productos ya en el mercado o en stock), dispensó a la cooperativa de dar contracautela por la gratuidad del artículo 53 de la Ley 24.240 y ordenó al juez de primera instancia convocar a una audiencia para definir cómo comunicar la medida a los proveedores.

¿Se traslada al caso de los remedios?

No automáticamente. Son procesos distintos, en tribunales distintos (la cautelar de los manuales la resolvió una Cámara con sede en la Ciudad de Buenos Aires; la de los prospectos la decidirá la Cámara Federal de San Martín) y contra normas de organismos distintos. Pero la pregunta de fondo es la misma, y en el caso de los medicamentos el peso es mayor: no se trata de cómo instalar un aire acondicionado, sino de cuánto tomar, con qué no mezclarlo y cuándo dejarlo.

Otros frentes

El reclamo no corre solo. El 10 de abril de 2026, la Asociación de Defensores y Defensoras del Pueblo de la República Argentina (ADPRA) le pidió a la ANMAT explicaciones sobre la accesibilidad del nuevo sistema. En sede administrativa, once asociaciones de consumidores interpusieron un recurso de reconsideración contra la Disposición 2891/2026.

La asociación de Villa Adelina prevé además impulsar presentaciones de amicus curiae (amigos del tribunal) y convoca a organizaciones de personas mayores, pacientes, consumidores, profesionales de la salud y periodistas a sumar antecedentes. Según las coberturas de Infobae y Ámbito, la ANMAT no había respondido públicamente a la demanda.

En zapatillas: qué podés hacer si tu remedio vino sin papel

  1. Preguntale al farmacéutico. Es un profesional de la salud y puede explicarte dosis, interacciones y advertencias en el mostrador.
  2. Pedí la información impresa. La regla del artículo 4 de la Ley de Defensa del Consumidor es el soporte físico. Podés solicitarla al laboratorio por sus canales de atención y guardar constancia del pedido.
  3. Consultá a la ANMAT. El servicio ANMAT Responde atiende consultas sobre medicamentos al 0800-333-1234.
  4. Guardá una copia que puedas leer. Si alguien te ayuda a abrir el QR, pedile que imprima el prospecto o lo descargue para leerlo sin conexión.
  5. Si el QR no funciona, reclamá. Sacá una foto del envase y del error, y presentá la queja ante la oficina de Defensa del Consumidor de tu jurisdicción o ante la ANMAT.

La causa, paso a paso

Fecha Qué pasó
Junio 2016 Se sanciona la Ley 27.250: el soporte físico pasa a ser la regla del artículo 4 de la Ley de Defensa del Consumidor.
2018 La Ley 27.444 deroga el artículo del DNU 27/18 que intentaba invertir esa regla.
4/11/2024 Se publica la Disposición 619/2024: manuales en papel o digital, a elección del proveedor.
2025 La Disposición ANMAT 3294/2025 habilita el QR en los envases. Al 16/9/2025, la ANMAT registraba 20 pedidos de laboratorios para incorporarlo.
10/4/2026 La ADPRA pide explicaciones a la ANMAT por la accesibilidad del sistema.
Abril 2026 Los jubilados de Villa Adelina presentan la cautelar autónoma.
Mayo 2026 Se publica la Disposición ANMAT 2891/2026: QR obligatorio, papel optativo para el laboratorio.
19/5/2026 La Sala II de la Cámara Civil y Comercial Federal suspende la Disposición 619/2024 (caso Consumidores Libres).
16/7/2026 El juzgado federal de San Martín rechaza la cautelar de los jubilados.
5/8/2026 La asociación apela; el recurso se concede el 13/8.
27/8/2026 Acta notarial: el QR de un envase de Acler no permite acceder al prospecto.
Octubre 2026 Se espera la decisión de la Cámara Federal de San Martín.

La pregunta que tendrá que responder la Cámara es simple de enunciar y difícil de esquivar: ¿quién elige cómo se entera una persona de la forma de tomar su medicamento, el laboratorio o el paciente?

Fuentes

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