Tomas de los colegios – preguntas y respuestas

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Las tomas, una muestra del deterioro de la ley y la autoridad

El diario La Nación publicó una nota de opinión de Luís Alberto Romero, que conocí gracias a que Jorge Fernández Díaz la leyó en su programa de radio. La reproduzco.

La institución escolar no tiene la capacidad de evitar que los problemas lleguen a su extremo crítico y destructivo

Como las golondrinas, cada tanto vuelven a Buenos Aires las tomas de los colegios (que ahora empiezan a ser levantadas). Para los alumnos, hay mucho de hábito y hasta de deber. Cambian los desencadenantes y también los contextos. Pero queda un problema recurrente: la dificultad de las escuelas de gestión estatal para procesar razonablemente los conflictos.

Este año el disparador de las tomas ha sido una reforma educativa presentada de manera confusa y quizás inoportuna. De todos modos, los militantes estudiantiles, como los sindicatos docentes, tienen una aversión visceral por las reformas: cualquier cambio ha de ser para peor. Desgraciadamente, no les falta algo de razón, a juzgar por anteriores experiencias reformistas, encaradas con buena voluntad, arrogante y jacobina, que condujeron a verdaderos desastres, como en la provincia de Buenos Aires.

Aun así, cuesta entender que esta reforma suscite tamaña reacción. Las propuestas didácticas no sólo son antiguas y conocidas, sino que ya están incorporadas a las buenas prácticas de muchos docentes. El movimiento de la Escuela Nueva, de principios del siglo XX, inspiró el Plan Dalton de estudio por proyectos; el “docente orientador” es un tópico en la historia de la didáctica, de Sócrates a María de Montessori. En muchos colegios es usual coordinar las materias afines en torno de proyectos conjuntos, aunque con mesura y prudencia, y sin renunciar a la especificidad del saber disciplinar. En cuanto a enseñar a pensar, es lo que hace cualquier buen profesor, que no prescinde de la transmisión de los saberes acumulados. Quien no enseña a pensar es el docente mal formado e ignorante.

Con las pasantías los argumentos son más doctrinarios, más demagógicos y, sobre todo, mas viejos. Ni limpiar pisos, ni empleos basura ni aumentar el ejército industrial de reserva y la plusvalía. Demasiada artillería teórica para lo que, más modestamente, es una primera y valiosa incursión en el terreno laboral.

La reforma propuesta no justifica tamaño empeño. Pero resultó una buena excusa para movilizarse y sumarse a un estado social de agitación que hoy está a flor de piel. Aunque se adivine la mano de un kirchnerismo que se juega su supervivencia, no es necesario creer en conspiraciones para relacionar movilizaciones, cortes de calles y tomas de edificios o de tierras. Hay un clima, un contagio y un discurso que ampara y unifica todas las protestas, en el que el caso Maldonado y las pasantías son expresiones del neoliberalismo dictatorial.

Los colegios tienen sus especificidades. Participar alguna vez en una toma está tan incorporado a la cultura estudiantil como los festejos violentos del fin de clases. Dados un cierto clima y un tema movilizador, los militantes más profesionales tienen entre sus compañeros una base para hacer sus primeros palotes organizativos y atraer nuevos reclutas.

Todo esto es historia conocida. La novedad de las últimas décadas ha sido la incorporación de un nuevo contingente de activistas: los padres. Hoy proliferan los que discuten violentamente con los docentes por las calificaciones de sus hijos, hasta el punto de que se ha creado una nueva figura penal. En las tomas emerge otro costado: la militancia a través de los hijos. Los padres se suman a las movilizaciones, alientan y acompañan a sus hijos y se incorporan a las asambleas. Su participación es decisiva, por lo que hacen -comportarse como adolescentes- y por lo que no hacen -ser adultos-.

Cuando todo esto se conjuga, en los colegios se reproduce una dinámica bien conocida en la vida universitaria. Asambleas unánimes guiadas por minorías activas, que a mano alzada toman decisiones en nombre de “los alumnos”. Suelen ser pocos, pero el resto acata lo resuelto por sus compañeros. De ese modo, a la hora de decidir, la asamblea habla por todos; en cambio, a la hora de las responsabilidades, nadie es imputable.

Parafraseando a Lenin, es una enfermedad juvenil, pasajera, que hasta tiene frutos positivos: así se formaron muchos de los mejores dirigentes políticos. ¿Donde está la especificidad, hoy y aquí? En la escuálida capacidad que tiene la institución escolar para procesar estas previsibles alteraciones y evitar que lleguen a su extremo crítico y destructivo. En el centro del problema y de su solución no se encuentra la transformación didáctica. Quizá llegue a estarlo, pero antes hay mucho camino por andar. Por ahora, lo más probable es que cualquier cambio sustancial termine convirtiéndose en un Frankenstein, como ya ocurrió en los años 90.

La escuela tiene muchos problemas cuyas soluciones son de largo plazo. Pero en lo inmediato hay uno serio y urgente: el deterioro generalizado de la institución escolar, que opera cotidianamente y se revela de manera desnuda durante las tomas. Entonces se manifiesta sin disimulos la debilidad de la figura del rector o director, quien en definitiva tiene que afrontarlas. Hay instancias previas, como los consejos de convivencia, que son una sabia iniciativa democrática. Pero cuando se llega a la asamblea y a la toma, todo esto se esfuma y queda él, solo, frente al problema.

Allí se notan las diferentes capacidades personales: la convicción, la entereza, la habilidad y hasta el interés, pues muchos optan por lavarse las manos. Algo que no ocurre en los colegios privados, donde a la vez el espíritu sarmientino suele anidar en los rectores propietarios.

La pérdida de autoridad legítima de docentes y autoridades forma parte de un problema del país. Según varios estudios, los argentinos afirman creer en la ley y a la vez estar dispuestos a transgredirla cuando va en contra de sus intereses o convicciones. Desde hace 20 o 30 años las autoridades políticas suelen hacer lo mismo: acomodan a la situación sus normas y protocolos, y hasta sacrifican a sus rectores para calmar los ánimos. Incluso la Justicia se pliega al sentir de la mayoría ocasional: hoy un juez sostiene que la toma de un colegio es un derecho constitucional.

Sin respeto por la ley no hay instituciones. La última dictadura inició su demolición, con la represión clandestina -en la que nadie es responsable- y la corrosión de la ética del funcionario. Desde 1983, en democracia, se completó este derrotero, con la exacerbación del principio de los derechos, la ignorancia de los deberes y la descalificación como “autoritario” de cualquier principio de autoridad. En el medio de este proceso, los rectores de colegios estatales son actores pasivos de un proceso de derrumbe que nadie se propone realizar, pero al que todos contribuyen, seguramente con buena voluntad, de la que está empedrado el camino al infierno.

Las tomas se están levantando, la reforma didáctica quizá pase a segundo plano, la vida pública se tranquilizará y volverá la calma. Pero los alumnos sabrán un poco menos, los colegios estarán peor, en lo material y en lo moral, y el año que viene, o el otro, se reanudará el ciclo. La reforma didáctica puede ayudar, pero el balance que dejan las tomas es otro: la madre de todas las batallas está en la reconstrucción institucional.

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La nota original puede ser leída en el Diario La Nación.

El autor, Luís A. Romero, es historiador e investigador principal del Conicet

4 Comentarios
  1. Fedes dice

    La realidad es que en escuelas tecnicas las practicas son algo que en gral generan combate para conseguir las mejores. Siendo honestas salimos del secundario en bolas y la universidad , salvo que labures o hagas pasantias es lo mismo. Me parece correcto implementar practicas , a mi me hubiesen ahorrado puestos de laburo malos en su momento. Quiza deban ser optativas y quienes no opten x ellas que rindan examen ( Uno de verdad no un tramite formal para no bocharlos )

  2. Andrés dice

    Sergio: no solo el tema es la pasantía (de la cual aún suponiendo que “se hacen bien” no concuerdo) la reforma tiene otros puntos oscuros o raros.

    a) “Formación pre-universitaria: acreditación de las 2 materias generales del CBC (UBA).” tiene dos fallas la uba es autónoma, no puede la ciudad decidir sobre esta. Además excluye a cualquier otra universidad.

    b) que pasa con los docentes formados en historia, o ed física, van a dar clases de geografía y vice versa? Va a haber docentes formados? mi hija que es “pionera” en la NES última reforma de hace 5 años, no tuvo docente de economía hasta agosto (en los industriales antes no había)

    c) No queda claro la necesidad de una nueva reforma siendo que la Nueva Escuela Secundaria de hace 5 años aún no tiene un impacto medido (mi hija está en 5, le falta 6to).

    d) Las obras de infraestructura aún no están de la NES, las van a hacer en 3 meses?, aún para esos 16 establecimientos, te aseguro una licitación tarda al menos 3 meses.

    e) Según escuché de @odonnellmaria para los estudiantes de solo los establecimientos pilotos se necesitan 12.000 puestos de pasantías, donde serían? será en zona de las escuelas? que relación formativa con la especialidad elegida habrá (bachilleres, artísticos, técnicos).

  3. Silvia dice

    Tal como comenta Andres mas arriba, todavia no se pudo evaluar el impacto (ya sea positivo o negativo) de la aplicacion de la NES. A esto se suma que al no haber listados docentes vigentes con las nuevas materias, faltan aun hoy profesores de materias nuevas (esto se debe al atraso de las juntas de clasificacion inicialmente, y de la COREAP, nuevo organo del ministerio de educacion de la ciudad, ahora).
    Esta nueva reforma, la basan en una reglamentacion del 2009, que posteriormente tuvo modificaciones alrededor de los años 2013-2014 con la implementacion de la NES, y que fue la aprobada por el Consejo Federal de Educacion. Recuerdo que dicha implementacion tambien se quiso hacer en un breve espacio de tiempo, y gracias a la lucha de los alumnos y docentes se logro posponer su inicio para debatir en el interior de la comunidad educativa (docentes, alumnos y padres), lograndose la ampliacion de las especializaciones.
    Con esta nueva modificacion (inconsulta aun) estan nuevamente dejando de lado los intereses de los alumnos en su propia educacion, y peor aun, no estan enviando documentacion de como se implementara en las escuelas piloto. La unica documentacion que envian, es un documento en proceso de edicion (y ya estamos en septiembre, con la proxima implementacion en marzo) que tiene numerosas contradicciones. Ademas, las escuelas que tienen doble jornada, como las artisticas y las tecnicas, no tendrian capacidad horaria para recuperar materias en contraturno, y menos aun para hacer pasantias laborales (los alumnos concurren de 8 a 18hs todos los dias)
    Y encima, la falta de material que hay en las escuelas. Plantean implementar un fabuloso piso tecnologico, cuando la realidad es que en las escuelas faltan mesas ni sillas, no hay enchufes en todas las aulas, las computadoras de las secretarias son obsoletas y muchas veces no hay internet, menos aun para los alumnos. no tienen cortinas, con lo cual es imposible oscurecer las aulas, y los alumnos se deben correr del sol permanentemente. las puertas y ventanas no cierran bien. hace mucho calor o mucho frio en los establecimientos, se caen azulejos, no hay pintura, y un largo etcetera, por no hablar de las ratas que anidan en ellas.
    Con todo esto, estamos seguros que en marzo puede arrancar esta profundizacion? Lo que piden los estudiantes es que se postergue un año, para continuar con las reuniones como con la NES para poder definir todo bien, y que a nivel infraestructura soluciones las cosas.
    Las direcciones de area no dan ninguna respuesta a las inquietudes planteadas.

  4. Martino Cruz dice

    La educación bancaria y la educación liberadora-
    Nuevamente el gobierno nacional produce discriminación educativa. No es posible alegar que la discriminación hacia un grupo que piensa el gobierno, es un beneficio para los nacionales. Imponer a un grupo por sobre otro cuando no hay un motivo suficiente que lo justifique, es equivalente a discriminar. De manera que “no puede el Estado garantizar a todos los habitantes el derecho de enseñar y aprender, y luego imponer o tolerar discriminaciones (distinciones arbitrarias, y por tanto prohibidas) entre ellos”. Lo que está clarísimo, es que la gente tiene que tener el derecho a decidir, que tiene que haber democracia.
    Justificar diciendo que el gobierno busca el nivel óptimo de los alumnos y que lo que hace es de bien absoluto, mejor para dar una orientación política, educativa, o cualquier otra circunstancia desde la esfera personal del gobierno, es abiertamente una discriminación flagrante, que vulnera los derechos constitucionales. Para tu claridad: el derecho de decidir, de participar, de ser escuchado, y más.

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