Se hizo pasar por juez y lo delató una compañera de facultad: 22 causas por estafa
Lo pararon por exceso de velocidad, dijo ser juez penal y profesor universitario. Una automovilista que pasaba lo saludó: "es alumno, no profesor". Tenía 78 procesos y una orden de captura. Lo que dice el Código Penal argentino sobre disfrazarse de funcionario.
El hombre se presenta como Jarbas ….juez de la 3ª Vara Criminal de Santo André —un juzgado penal de la zona— y, de paso, profesor de la Facultad de Derecho de San Bernardo do Campo. El documento que muestra tiene, según el acta policial, señales de adulteración. Los policías dudan.
La compañera de facultad
Mientras la escena se desarrolla en la vereda, pasa una automovilista, lo reconoce y lo saluda. Los policías la frenan y le preguntan si lo conoce. Sí, claro: es compañero de la facultad. Alumno, no profesor.
Con esa contradicción, el “juez” es trasladado a la comisaría para averiguación de identidad. En paralelo, otra dotación va a buscar al verdadero Jarbas Luiz dos Santos, que vive en San Caetano do Sul. El magistrado real aparece en la comisaría, confirma quién es y agrega un dato que abre otra causa: su nombre había sido usado hace poco en un intento de compra de un inmueble.
Las huellas dactilares
La identificación por huellas resuelve el misterio. El conductor se llama Selmo …..es estudiante de Derecho y tiene un prontuario que explica bastante la vocación: 78 procesos y 34 investigaciones abiertas, 22 de ellas por estelionato, que es como el Código Penal brasileño (art. 171) llama a la estafa. Además, había una orden de prisión vigente en su contra.
Quedó detenido por uso de documento falso (art. 304 del Código Penal de Brasil) y recaptura de prófugo. La información la publicó el portal g1 y la replicó Migalhas.
¿Y en Argentina?
La escena tiene traducción directa a nuestro Código Penal, y se acumulan varios delitos:
Usurpación de autoridad (art. 246 CP). Asumir o ejercer funciones públicas sin nombramiento tiene pena de un mes a un año de prisión, más inhabilitación. Decirle a un policía “soy juez” para zafar de un control es exactamente eso.
Usurpación de títulos y honores (art. 247 CP). Arrogarse públicamente un título profesional o un cargo que no se tiene. La versión “leve” —llevar insignias o decir que uno es abogado sin serlo— es una multa; ejercer actos propios de la profesión sin habilitación, prisión de quince días a un año. Decir que uno es profesor de Derecho sin serlo entra acá.
Uso de documento falso (arts. 292 y 296 CP). El que usa un documento falso recibe la misma pena que el que lo falsificó. Si el documento sirve para acreditar identidad, la escala sube: de tres a ocho años de prisión. Es el delito más pesado de la lista.
Estafa (art. 172 CP). Uno a seis años. Si el nombre del juez se usó para intentar comprar una propiedad, la maniobra es una estafa —o su tentativa— y ahí es donde la historia deja de ser graciosa.
Cómo verificar a un abogado, a un juez, a un profesor
Nadie anda con un patrullero y un lector de huellas, pero hay tres chequeos rápidos que cualquiera puede hacer:
Abogados: todos los colegios públicos tienen consulta de matrícula online. En CABA es el CPACF; en Provincia, cada colegio departamental. Se busca por nombre o número de tomo y folio, y aparece si la matrícula está activa, suspendida o si nunca existió.
Jueces: la Guía Judicial de la Corte Suprema y los sitios de cada Poder Judicial provincial listan juzgado por juzgado quién es el titular. Un juez, además, no da tarjetas en la calle ni ofrece “resolver” causas.
Profesores: las facultades publican sus planteles docentes. Y si alguien dice ser profesor pero sus compañeros lo conocen como alumno, la compañera de facultad sigue siendo el mejor sistema de verificación que existe.
Fuente: g1 / Migalhas / Direito News.
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