Los presos tienen derecho a caminar

Un juez, por intermedio de un hábeas corpus correctivo, consideró que un privado de libertad puede hacer caminatas diarias por su derecho a la salud.

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Un preso tiene prisión domiciliaria. Pidió salir a caminar para no deteriorar su salud. El fallo es clarito y lo comparto.
De hecho, los privados de libertad tienen todos los derechos, salvo justamente la libertad de locomoción. Incluso el de trabajar y esparcimiento. O tuitear.

La Plata, 20 de septiembre de 2019.
AUTOS Y VISTO:
Para resolver en el presente legajo caratulado: “F., C. G. s/ legajo de salud”
del expediente Nº 737/2013/TO1/6/4 del registro de este Tribunal Oral en
lo Criminal Federal Nº 1 de La Plata.
CONSIDERANDO:
I. Que vienen los autos a conocimiento de los suscriptos, a fin de resolver
sobre el pedido de autorización para salir a realizar actividad física
aeróbica, efectuado por el Dr. A. M. L., Defensor Público Coadyuvante, en
representación de C. G. F., atento a las dificultades respiratorias y la
agitación que le produce el estado de sedentarismo en que se encuentra.
En razón de ello, se solicita autorización para que el encartado realice
caminatas, acompañado por su fiadora, en la plaza “Ravenscroft” ubicada
frente a la casa donde se encuentra alojado en el marco de la prisión
domiciliaria, delimitada la Avenida Pte. Gral. Julio A. Roca y las calles
Isabel la Católica, General Güemes y General O´ Brien.
Motivó su pedido en el consejo de los Dres. Fernando Benincasa, médico
cardiólogo y Lilia Elizabet Rodríguez especialista en oncología, ambos del
Hospital Militar de Campo de Mayo, quienes debido a las patologías
hipertensión arterial, antecedente de cáncer de pulmón y linfoma no
hodgking, que padece su paciente le indicaron actividad física aeróbica de
30 minutos diarios a efectos de contribuir con el tratamiento médico que
recibe.
Manifestó que, a fin de resguardar la salud de su asistido, debe tenerse en
cuenta que la actividad prescripta consiste en ejercicio de tipo aeróbico
como caminatas, lo cual implica que se realice al aire libre o en espacios
que permitan una amplia oxigenación que solo se logra en contacto con el
exterior de la vivienda (conf. Arts.18 CN, 4 y 5 de la CADH; más
específicamente 3, 4, 6, y 19 de la Convención Interamericana sobre
Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, ratificada
en Argentina por ley 27.360, 143 de la ley 24.660 y 1710 del Código Civil
de la República Argentina).
Por su parte, el defensor acompañó a su presentación copia de la
mencionada prescripción médica en apoyo de su pedido y a los fines de
resguardar el derecho a la salud de su pupilo (ver fs. 31/33).
II. Que, en atención a ello, previo a expedirse este Tribunal solicitó que el
Cuerpo Médico Forense evalúe los extremos clínicos manifestados por el
solicitante y requirió a la DECAEP la confección de un amplio informe
ambiental del domicilio de F., destacando los espacios donde, en caso de
disponerse positivamente lo requerido, se desarrollaría la actividad aeróbica
requerida (fs. 91).
En el informe de fs. 116/125 el Cuerpo Médico Forense destacó que el
encartado se encuentra compensado hemodinámicamente, que padece
diferentes afecciones oncológicas, cardíacas, respiratorias, neurológicas y
urológicas, en tratamiento y control médico. Apuntando que la actividad
física diaria resultaría beneficiosa para su evolución clínica.
Del informe socioambiental, obrante a fs. 103/113, se desprende que la
vivienda de F. cuenta con un jardín trasero de 6 por 10 metros
aproximadamente, que se conecta por un pasillo con otro jardín delantero.
El Cuerpo Médico Forense frente a ello a fs. 153 aclaró: “el fondo de la
vivienda, el jardín de 6 x 10 mts. y las fotos adjuntas resulta insuficiente
para realizar las tareas aeróbicas planteadas en el informe pericial. Podrían
ser alternativas una bicicleta fija o cinta eléctrica en caso de mal tiempo o
imposibilidad de salir de su domicilio”.
III. Que, en oportunidad de contestar la vista conferida el Fiscal General
Alejandro Alagia expresó que no corresponde hacer lugar a lo peticionado,
toda vez que F.cuenta con un espacio al aire libre en su vivienda, donde
puede realizar la actividad recomendada por los galenos para mejorar su
estado de salud.
Finalmente, solicitó que en caso de que el Tribunal haga lugar al pedido y
autorice las caminatas fuera del domicilio, se establezcan ciertas
condiciones de seguridad (horarios fijos, circuito de recorrido
predeterminado, acompañamiento de fiador), sin perjuicio de toda otra
medida de seguridad que los señores jueces consideren pertinente (ver fs.
149).
IV. La defensa finalmente solicitó que se resuelva la petición
favorablemente, argumentando que la prueba producida en el incidente
acreditaba claramente la necesidad médica de que su asistido realice
actividad aeróbica y que el espacio existente en su domicilio era
insuficiente a ese fin.
Así las cosas, la cuestión incidental se encuentra en condiciones de ser
resuelta.
El señor juez Walter A. Venditti dijo:
Llegado el momento de expedirme, he de adelantar que corresponde hacer
lugar a la solicitud de salidas para realizar caminatas al aire libre efectuada
por la defensa de C. G. F., por las razones que seguidamente expondré.
En primer lugar, no puede obviarse que la prescripción médica inicial
efectuada por los Dres. Fernando Benincasa, médico cardiólogo y Lilia
Elizabet Rodríguez especialista en oncología, ambos del Hospital Militar de
Campo de Mayo, ha sido corroborada pericialmente en el marco de las
presentes actuaciones.
En efecto, las conclusiones esgrimidas por el Cuerpo Médico Forense dan
cuenta de las diferentes afecciones oncológicas, cardíacas, respiratorias,
neurológicas y urológicas, en tratamiento y control médico que padece F.,
como así también que en tal contexto terapéutico la actividad física diaria
resultaría beneficiosa para su evolución clínica.
El derecho a la salud es inalienable al ser humano. Debe ser entendido
como un estado de completo bienestar físico, mental y social y no
solamente la ausencia de afecciones o enfermedades (Preámbulo del
Convenio de Constitución de la OMS, del 7 de abril de 1948; art. 25 de la
DUDH y art.12 PIDESYC), que genera sobre el Estado un deber de acción
positiva en pos de su goce efectivo orientado a obtener el más alto nivel
posible, especialmente en el caso de personas privadas de su libertad, ya
que, en caso contrario, el derecho a que se respete su integridad física,
psíquica y moral podría verse comprometido, convirtiendo a la situación de
detención en un trato inhumano, cruel o degradante (art. 5 de la DUDH, art.
5 de la CADH, art. 7 del PIDCYP, entre otros).
La base normativa convencional, que por imperio del artículo 75, inciso
22°, de la CN integra el bloque de constitucionalidad de nuestro
ordenamiento jurídico, es demostrativa de que para que F. pueda gozar
efectivamente del mayor nivel de salud posible, resulta necesario que
realice actividad física aeróbica.
Asimismo, no resulta ocioso destacar que, en lo particular, el examen
médico producido refiere que “el fondo de la vivienda -el jardín de 6 x 10
mts resulta insuficiente para realizar las tareas aeróbicas planteadas”.
Por lo tanto, autorizar las caminatas solicitadas resulta una vía idónea para
cumplir el recaudo indicado por los médicos, y si bien se hace referencia a
aparatos alternativos para conseguir ese fin (cinta o bicicleta fija), lo cierto
es que de lo actuado en el incidente no surge que el nombrado cuente con
instrumentos de esa naturaleza.
Por todo ello, el cuadro situacional corroborado en la especie, me permite
afirmar que se encuentran acreditados los extremos sanitarios que, según mi
criterio, resultan suficientes como condición de viabilidad de lo peticionado
para conceder la autorización a C. G. F.de realizar caminatas diarias en
estricto resguardo y prevención de su salud, las que no podrán exceder una
hora de duración.
En esa inteligencia, resulta prudente hacer lugar a la propuesta del
Ministerio Público Fiscal de que se adopten medidas para resguardar
condiciones de seguridad mínimas, por lo que las caminatas deberán ser
realizadas en presencia de su fiador y deberá comunicarse al tribunal,
además, dentro del término de tres días el circuito del recorrido, que no
podrá exceder el radio de diez cuadras del domicilio donde cumple
detención domiciliaria, y la franja horaria en que tal actividad aeróbica será
desarrollada, los que no podrán ser alterados.
Tal es mi voto.
Los señores jueces Eduardo G. Farah y Esteban C. Rodríguez Eggers
dijeron:
Que adherimos en un todo a los fundamentos, conclusiones y
condicionamientos vertidos el voto del colega preopinante.
Por todo ello, oído el Ministerio Público Fiscal, el Tribunal Oral en lo
Criminal Federal n° 1 de La Plata, RESUELVE:
I. HACER LUGAR a la solicitud efectuada por la defensa y AUTORIZAR
A C. G. F. A REALIZAR UNA CAMINATA DIARIA DE, COMO
MÁXIMO, UNA HORA DE DURACIÓN dentro del radio de diez cuadras
del domicilio donde cumple detención domiciliaria, debiendo llevarse a
cabo en presencia de su fiador. Dentro del término de tres días deberá
comunicarse al tribunal el circuito del recorrido y la franja horaria en que
tal actividad aeróbica será desarrollada, los que no podrán ser alterados.
Regístrese, notifíquese y ofíciese.
WALTER ANTONIO VENDITTI
JUEZ DE CAMARA
EDUARDO G. FARAH
JUEZ SUBROGANTE
ESTEBAN C. RODRIGUEZ EGGERS
juez subrogante
PABLO CESAR CINA
Secretario de Cámara

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