Sobre la novela de Alto en el Cielo de Juan Pablo Bertazza

Se reproduce una presentación de su nueva obra, en exclusivo para Derecho En Zapatillas

Por Juan Pablo Bertazza *

A mediados de 2018 iba caminando por el microcentro porteño y, de repente, levanté la cabeza y la vi (creo que por primera vez), aunque no descarto haberla vista varias primeras veces antes: una casa colgando en lo alto de un edificio, justo enfrente del Obelisco.

Empecé a buscar por todos lados información sobre ese lugar tan raro de Buenos Aires hasta que, algunos meses después, logré subir a la famosa terraza del chalet y hablar con algunos de los familiares del dueño del chalet, Rafael Díaz, para hacer una nota. Rafael Díaz era un inmigrante español que consiguió hacer mucho dinero con una famosa mueblería que llegó a ser una de las primeras en vender a crédito.

Gracias a esa nota me enteré de que Rafael Díaz había escrito, además, una especie de diario íntimo en el que, misteriosamente, no menciona para nada el chalet, pero igual es super interesante porque funciona como radiografía de la vida porteña durante las primeras décadas del siglo XX.

Me interesó tanto la historia de ese chalet y el hecho de que no apareciera en ningún libro que empecé a pensar en la idea de usarlo como escenario de una novela.

Poco después me vine a vivir a Praga donde, gracias también a mi laburo como periodista, descubrí lo que terminarían siendo los otros temas de la novela: la existencia de un astrólogo que intentó destruir a Hitler con magia negra y la de un subintendente de Praga que, durante la ocupación nazi, quiso borrar varias de las huellas judías de la ciudad y hasta regular el trabajo de los guías de turismo.

También me interesó mucho la publicación, durante varias décadas, de Nová Doba, un periódico fundado por un inmigrante checoslovaco en Argentina que tiene un rol preponderante en la resolución de la trama de mi novela.

Y si bien en Alto en el cielo se describen algunos lugares de Praga, como por ejemplo la famosa calle Argentina que está en la portada y debe su nombre a que, en el pasado, en esa zona funcionaba un matadero que vendía carne argentina, mi novela transcurre sobre todo en varios puntos de Buenos Aires que para mí son esenciales como el Palacio Barolo, el Palacio de Aguas Corrientes, pero también la parrilla El Secretito y el Pabellón del Centenario, perdido detrás del estacionamiento del Easy.

En ese sentido, Alto en el cielo podría pensarse como una carta de despedida a Buenos Aires, la ciudad donde pasé la mayor parte de mi vida y que, aun a la distancia, siempre va a ser parte de mí.


*El autor es periodista y escritor. Está radicado en Praga. Su última novela es «Alto en el cielo»

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