Sobre machismo y racismo

Por Alejo Shapire.

Le hicieron creer a la gente que los países más racistas y machistas son los que en realidad menos lo son. ¿Cómo? Cambiando las definiciones de racismo y machismo.

Este cambio viene del relativismo cultural: la interseccionalidad, los gender studies y poscoloniales. No es casual que cuando se pregunta al azar sobre los países más racistas, EEUU o Francia lleguen a la cabeza cuando en realidad son las sociedades más heterogéneas

En el caso del racismo la definición es irreconocible: pasó de ser dividir y jerarquizar poblaciones por su apariencia a exclusivamente utilizar, incluso pasivamente, el «privilegio blanco sistémico» contra el resto de una humanidad que debe ser vista como razas victimizadas.

Quien ponga en duda esto, está perpetuando su privilegio blanco, y si pertenece a una minoría étnica, es prbre tío tom que cree en el universalismo. Pero ¿a qué países huyen las víctimas del racismo y el machismo? No hacia los países aliados de los países progres en la ONU.

Hoy hay otra marcha cooptada por el kirchnerismo (como Podemos lo hace en España). Echen un vistazo a los derechos para las minorías sexuales en su aliados geopolíticos regionales: Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua. Ahí no van a refugiarse quienes buscan derechos.

Lo que pasa con el racismo, el machismo y la homofobia, pasa también con la libertad de expresión. Y de eso va el caso Charlie Hebdo o el Bataclan, del problema del progresismo aliado con los totalitarismos religiosos: es es lo que se ha bautizado como islamo-progresismo.

La táctica contra quien señala esto es «extremaderechizarlo», tratarlo de facho. Así, la revista anarquista Charlie Hebdo fue tachada de racista, por ese concepto islamista usado por lo progres idioútiles: «islamofobia». La islamofobia mata… al que es acusado de ella.


* Periodista franco-argentino en París. Autor de « La traición progresista » . Su twitter.

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