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Ola de calor y precauciones en España: Madrid, Galicia y otros municipios

El cambio climático trae consigo una de los peores episodios de calor desde 1976, informa Aemet

En lo que va del verano, toda Europa y, particularmente España, ha sufrido dos olas de calor infernales. Desde el viernes 15 de julio y aún en curso se registran temperaturas muy altas, verdaderos récords que ponen en peligro la salud humana. El Ministerio de Sanidad del Reino de España estima en más de 300 las personas fallecidas debido a la alta temperatura registrada por la ola de calor en Europa, solo en aquel país.

Según la estadística del Instituto de Salud Carlos III, las defunciones «observadas y estimadas» por causas atribuibles al exceso de temperatura tuvieron su pico máximo el 15 de julio, con 123 fallecidos. Estos datos permiten «estimar de forma indirecta» el impacto de cualquier evento de importancia en salud pública, explica en su web.

Varias comunidades autónomas como Aragón, Cantabria, Extremadura, Navarra y La Rioja están o han transcurrido por un alerta roja, y otras en alerta naranja por temperaturas extremas, por lo que se recomienda chequear las noticias locales.

La Aemet (Agencia Estatal de Meterología) indicó que se acercaría una tercera ola de calor a partir del jueves 21: «Se va a colar en el top tres de las peores en intensidad, duración y extensión», estableció la vocera de la agencia, Beatriz Hervella. Insiste con que «puede colarse en el puesto uno o dos del podio en algún parámetro».

Ahora, ¿cómo afecta este fenómeno en otros aspectos, además de la salud de los humanos?

La ola de calor húmedo

A medida que aumenta la intensidad de las olas de calor como resultado del calentamiento global, aumenta el riesgo de que lo que se conoce como temperaturas de bulbo húmedo también aumenten, lo que lleva a algunos eventos de calor a un territorio «insuperable», dicen los expertos.

La temperatura de bulbo húmedo es la que registraría un termómetro envuelto en una toalla húmeda. El agua que se evapora alrededor del bulbo tiene un efecto refrescante, reporta The Economist.

Cuanto más húmedo sea el aire circundante, menos humedad podrá escapar y mayor será la lectura del bulbo húmedo. Siempre será inferior a la temperatura real, hasta que el aire esté completamente saturado de vapor de humedad.

Los animales de sangre caliente necesitan mantener su temperatura interna razonablemente constante. Si hace demasiado calor, la mayoría usa algún tipo de enfriamiento por evaporación para hacer esto, funcionando, en esencia, como bulbos húmedos vivos.

Los perros jadean, los cerdos se revuelcan en el barro y los humanos sudamos. La humedad ambiental cambia la eficiencia de estos procesos, razón por la cual los lugares húmedos se sienten más calurosos, la famosa sensación térmica que además se combina con el viento.

Una temperatura de bulbo húmedo de 35 °C se considera el límite teórico de lo que los humanos pueden soportar, explica The Economist. Se alcanzaría a una temperatura real de 45 °C si la humedad relativa fuera del 50 %, o de unos 39 °C si la humedad fuera del 75 %.

Más allá de este punto, se vuelve imposible que el sudor enfríe el cuerpo, lo que hace que las personas se sobrecalienten y, en efecto, cocinen.

Las células se hinchan, las proteínas se deforman y los sistemas orgánicos fallan, lo que provoca la muerte. A temperaturas de bulbo húmedo superiores a 35 °C, se cree que incluso las personas jóvenes sanas que visten ropa ligera, independientemente de si están parados frente a un ventilador, a la sombra o si tienen agua ilimitada para beber, morirán en unas seis horas. Hay estudios científicos sobre el tema del bulbo húmedo, la temperatura y la tolerancia humana.

 

La temperatura de bulbo húmedo mide la combinación de calor y humedad, lo que puede dificultar la capacidad del cuerpo humano para enfriarse si se encuentra en un nivel demasiado alto.

Los humanos, como la mayoría de los mamíferos, se refrescan a través del sudor. El calor corporal se utiliza para convertir el sudor en vapor de agua y, a medida que se produce ese proceso de evaporación, el cuerpo se enfría.

«Es un medio muy efectivo de refrescarse, pero es crucial que el sudor se pueda evaporar», dijo Tapio Schneider, profesor de ciencia e ingeniería ambiental en el Instituto de Tecnología de California.Cuando la temperatura de bulbo húmedo, o la combinación de calor y humedad, excede la temperatura del cuerpo humano (alrededor de 97 grados Fahrenheit o 36 grados Celsius), el sudor no puede evaporarse y los humanos ya no pueden refrescarse.

“Es realmente un límite difícil para la capacidad de supervivencia”, dijo Schneider. “Puedes morir simplemente sentándote ahí. No necesitas moverte ni hacer nada más. Simplemente no hay forma de enfriar y te sobrecalientas”.

Los siguientes tweets muestran algunos datos de expertos en cuanto al fenómeno climático:

Si bien esta última ola es menos intensa, según Hervella «no hay un 10% del territorio afectado por temperaturas extremas»; sin embargo, algunas zonas se mantendrán con alerta naranja. «El descenso de las temperaturas será de entre 5 y 8 grados en el tercio norte, excepto Aragón y Cataluña», explica la vocera.

Todo esto indica que España no volverá a tener un verano más fresco que el anterior, ya que «seguramente habrá muchos veranos peores. Cuando nuestros hijos tengan nuestra edad, un verano como el actual será normalito», cuenta Fernando Valladares, ecólogo del Centro Superior de Investigaciones Científicas.

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