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Ferrari, miniaturas y marcas viejas: el caso TESTAROSSA

Un tribunal de la Unión Europea anuló la caducidad de la marca "TESTAROSSA", defendida por Ferrari. Aunque el modelo ya no se fabrica, los autos usados, sus piezas y hasta sus versiones en miniatura siguen protegidos

Ferrari registró la marca TESTAROSSA en 2007 para proteger una serie de productos, desde autos deportivos hasta modelos en miniatura. Pero entre 2010 y 2015, la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) consideró que la marca no había sido usada efectivamente, y la declaró caduca.

TESTAROSSA no es solo un nombre: es una historia, una herencia comercial, un mito que ruge desde los ‘80. Y en derecho, incluso los mitos necesitan pruebas. Lo que el fallo nos recuerda es que las marcas son algo más que tinta en un papel: son signos vivos que deben circular, aunque sea en manos de coleccionistas o en autos de juguete.

Ferrari apeló. Y lo hizo con éxito.

¿Qué significa “uso efectivo” de una marca?

La legislación europea establece que, si una marca registrada no se utiliza durante cinco años consecutivos, puede perderse. Pero no basta con mostrar un producto nuevo: también puede contarse el uso en productos de segunda mano o a través de terceros autorizados, si se demuestra el consentimiento del titular.

El Tribunal General de la Unión Europea tomó esto en cuenta. Aunque el modelo TESTAROSSA se dejó de fabricar en 1996, Ferrari seguía certificando y participando en la venta de unidades usadas, a través de su red de concesionarios. Además, vendía repuestos y brindaba servicios de autenticación. Todo eso cuenta como uso real y efectivo.

El detalle curioso: ¿y los autitos de juguete?

El punto más jugoso del fallo fue sobre los modelos en miniatura. El tribunal diferenció entre dos tipos de uso:

  1. Reproducciones fieles sin licencia, que podrían estar permitidas si solo sirven para informar que el juguete representa un auto real.

  2. Productos con la indicación “producto oficial con licencia Ferrari”, lo que implica que provienen de una fuente autorizada y, por lo tanto, constituyen uso efectivo de la marca.

En el caso TESTAROSSA, los juguetes llevaban el sello de producto oficial. Ferrari había prestado consentimiento, aunque fuera tácito.

¿Qué dice la ley argentina?

El Código Civil y Comercial de la Nación establece que los derechos deben ejercerse de buena fe (art. 9) y que el abuso del derecho no está permitido (art. 10). Pero no regula de forma expresa las marcas. Estas están protegidas por la Ley de Marcas y Designaciones N° 22.362, que establece en su artículo 26 que la falta de uso durante cinco años puede dar lugar a la caducidad, salvo causas justificadas.

Es decir, el criterio argentino es similar al europeo: si no usás tu marca, la perdés. Pero si podés demostrar que aún vive en el mercado —aunque sea en autitos o repuestos—, sigue vigente.

Claves legales y narrativas del caso

  • El uso efectivo no requiere productos nuevos.

  • La reventa autorizada, la certificación y el uso en juguetes pueden mantener viva una marca.

  • La caducidad por no uso necesita pruebas sólidas por parte del solicitante.

  • El consentimiento tácito del titular puede salvar una marca dormida del olvido.

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