Venía por la derecha, pero llegó tarde: el colectivero que perdió la prioridad
Un colectivo venía por la derecha, pero llegó segundo y pasado de velocidad. El motociclista murió y el chofer se defendió con la regla más famosa del tránsito, pero un video de un comercio contó otra historia.
Todos lo aprendimos antes de sacar el registro: «el que viene por la derecha tiene paso». Es casi un mandamiento de la calle. Y está en la ley: el artículo 41 de la Ley Nacional de Tránsito 24.449 dice que todo conductor debe ceder siempre el paso al que cruza desde su derecha, y llama a esa prioridad absoluta. Pero un chofer de colectivo en Río Negro descubrió, por el camino más triste, que hasta lo absoluto tiene letra chica.
La escena: una esquina, un colectivo y una moto
San Antonio Oeste, Río Negro. Una intersección sin semáforo. Por la derecha viene un colectivo. Por la izquierda, una moto. En los papeles no hay nada que discutir: el colectivo tiene la prioridad.
Chocan. El motociclista muere.
El juicio: la derecha como escudo
El caso llegó a la Justicia penal. En primera instancia el colectivero fue condenado, y el Tribunal de Impugnación confirmó la condena. Para los jueces quedó probado que circulaba con exceso de velocidad y que no llegó a frenar hasta que se produjo el choque.
Pero el chofer no se rindió. Fue al Superior Tribunal de Justicia de Río Negro con un recurso de queja y dos argumentos. El primero, el de siempre: yo venía por la derecha, la prioridad era mía. El segundo apuntaba a la prueba más incómoda del expediente: un video.
El testigo que no parpadea
Una cámara de un comercio de la zona había grabado el choque. La defensa cuestionó que se usara como prueba. Era lógico: ese video mostraba algo que el argumento de «la derecha» no podía tapar.
Lo que establecieron los jueces de las instancias anteriores, con los testimonios y con esas imágenes, fue esto: la moto llegó primero a la esquina, y lo hizo a una velocidad que respetaba las normas de tránsito. El colectivo llegó instantes después, y llegó tarde justamente por ir demasiado rápido.
Ahí está el nudo. ¿Alcanza con venir por la derecha para tener razón, aunque llegues después y pasado de velocidad?
El desenlace: la derecha no es un cheque en blanco
El Superior Tribunal confirmó la condena y, para explicarlo, recurrió a sus propios precedentes. La prioridad de la derecha no es una regla absoluta que funcione como un «bill de indemnidad» para quien circula por ella. En criollo: no es un permiso para llevarse todo puesto.
Para saber quién tenía prioridad, dijo el tribunal, hay que mirar otras cosas además del lado del que venía cada uno: en qué momento llega cada vehículo a la esquina y a qué velocidad. La prioridad del que viene por la derecha se mantiene cuando los dos llegan a la vez y los dos manejan de acuerdo con las reglas. Si uno llega antes y respetando la velocidad, y el otro llega después porque iba rápido, la derecha no salva a nadie.
¿Y el video? El tribunal también lo respaldó. Explicó que se usó como complemento de los testimonios y no como única prueba, que uno de los testigos reconoció su origen durante el juicio y que sus limitaciones ya habían sido evaluadas en las dos instancias anteriores, después de que las partes lo discutieran. No había ninguna violación de garantías constitucionales que corregir. La condena quedó confirmada.
Lo que tenés que saber si manejás
- La prioridad de la derecha existe y es fuerte (art. 41, Ley 24.449), pero se pierde si violás otras reglas, como la velocidad.
- Importa quién llega primero. La prioridad rige plenamente cuando el encuentro en la esquina es simultáneo y los dos manejan bien.
- La ley también enumera excepciones: señalización en contrario, trenes, vehículos de emergencia en servicio, semiautopistas y rotondas, entre otras.
- Un choque puede terminar en un juicio penal, no solo en una discusión con el seguro.
- Las cámaras de los comercios pueden ser prueba. Si sos víctima o testigo de un choque, pedí esas grabaciones cuanto antes, porque no se guardan para siempre.
La yapa: ¿qué es un «bill de indemnidad»?
La expresión que usan los jueces suena rara y tiene historia. Viene del inglés bill of indemnity: así se llamaban las leyes del Parlamento británico que, de manera retroactiva, liberaban de castigo a funcionarios que habían actuado por fuera de la ley. Con el tiempo, la jurisprudencia argentina la adoptó para decir algo muy simple: nadie tiene un pase libre para causar daño. Tampoco el que viene por la derecha.
Fuentes: NoticiasNQN, «Prioridad de paso por la derecha: el STJ ratificó que rige siempre que no se violen otras reglas de tránsito» (09/08/2024), sobre el fallo del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro. Ley Nacional de Tránsito 24.449, art. 41.
Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.