¿Esa voz de IA es la mía? Un conductor de radio le gana el primer round a Google
Una jueza de California rechazó el intento de Google de cerrar la demanda de un ex conductor de NPR. La voz no tiene copyright, pero sí puede estar protegida como parte de la identidad.
David Greene condujo durante años uno de los programas de radio más escuchados de NPR, la radio pública de Estados Unidos. Un día escuchó los resúmenes en audio de NotebookLM, la herramienta de Google que convierte documentos en una especie de podcast con dos voces artificiales. Y sintió que la voz masculina era… la suya.
En enero de 2026 demandó a Google. Ahora, una jueza de California le dio el primer round: el juicio sigue.
Qué decidió la jueza
La jueza Shella Deen, de la Corte Superior del condado de Santa Clara, rechazó el pedido de Google de cerrar el caso de entrada. Ojo: no dijo que Google le haya copiado la voz. Dijo que la demanda está bien planteada y que hay que discutirla con pruebas.
Los cuatro reclamos siguen en pie:
- Derecho de publicidad (right of publicity), del Código Civil de California: el derecho a que nadie use tu identidad con fines comerciales sin permiso.
- Competencia desleal.
- Apropiación indebida de la identidad.
- Enriquecimiento sin causa.
Los tres argumentos que valen la columna
- La voz de un locutor es su marca. Para la jueza, un conductor de radio llega a su público a través de la voz, así que es razonable pensar que es ampliamente reconocible.
- La voz no tiene copyright, y eso juega a favor de Greene. Google argumentó que la ley de derechos de autor desplazaba estos reclamos. La jueza dijo que no: una voz no es una obra protegible, y lo que se discute es lo que la IA produce, no con qué se entrenó.
- ¿Google usó sus grabaciones? Eso se prueba en el juicio. Es una cuestión de hecho que no se resuelve en esta etapa.
Greene pide daños, la devolución de las ganancias obtenidas y que se ordene dejar de usar la voz.
¿Y en Argentina?
Acá la respuesta está en el artículo 53 del Código Civil y Comercial: para captar o reproducir la imagen o la voz de una persona, hace falta su consentimiento. El código argentino nombra la voz expresamente, algo que muchas leyes del mundo no hacen.
La pregunta difícil es otra: ¿una voz sintética que se parece a la tuya es «reproducir tu voz»? Si la IA se entrenó con tus grabaciones, el caso es más claro. Si solo suena parecido, la discusión pasa a si el público la asocia con vos. Ese es exactamente el debate que va a tener que resolver la justicia de California.
Por qué importa
Con herramientas que clonan voces en segundos, locutores, actores de doblaje, cantantes y periodistas tienen mucho en juego. Este caso puede marcar cuánto vale, jurídicamente, sonar como uno mismo.
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