Regulación de la musicoterapia

Y una consulta un tanto curiosa sobre esta profesión. Qué debe cubrir la prepaga y obra social respecto de la musicoterapia y otras actividades.

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Este post se inicia por esta consulta sobre musicoterapia que recibí. Dice así:

“Hola, buenas tardes, quisera preguntar porq lo hemos mandado a hijo a secciones de musicoterapia dada su conducta alo agresiva con compañeritos. Por ejemplo, casi le clava a uno la punta de un compas o persiguió a otro con una bomba de boligoma casera, se las re ingenia, vio? Pero para el mal.

Cuestión que la sicopedagoga del colegio nos sugirio ver un musicoterapista q amiga me recomendó.

Tras varias sesiones veo que hijo esta mejor, q ahora toca el bajo y bateria ,pero todo rock metal, todas cosas q a el le gustan, parece ser que este señor musicoterapsta le pone eso, pero quisiera saber si es legal porque marido y yo medio nos cansamos de esa musica y ademas se lo ve medio muy focalizado al nene con eso. Gracias”

Hola, desconozco el tema técnico de la música que deben pasarle o cómo se realiza en la práctica el tratamiento. Siempre se puede acudir en segunda consulta si hubiese dudas, es como cualquier profesión.

De hecho, la musicoterapia requiere matrícula profesional habilitante, es indispensable esta condición para ejercer. Luego el profesional determina la mejor vía.

La musicoterapia emplea distintas metodologías y estrategias musicales basadas en la improvisación musical y en música pre-compuesta para la asistencia de personas o grupos de personas en variedad de poblaciones a lo largo de la vida. Que yo sepa no comprende solamente “Escuchar metal”.

Igualemente, tampoco hay una asociación entre escuchar rock metal y ser violento o agresivo. Es como los videojuegos, esas asociaciones automáticas debieran evitarse, hay que analizar cada caso y cada persona.

De hecho, según la asociación, el musicoterapeuta promueve y registra cambios expresivos, receptivos y relacionales que dan cuenta de la evolución del tratamiento. En las sesiones de musicoterapia se utilizan, claro, instrumentos musicales, música editada, grabaciones, la voz y otros materiales sonoros.​

Esta disciplina apunta a desarrollar y/o recuperar las capacidades de expresión que permitan a la persona objetivizar su mundo interno, a desbloquear los recursos expresivos para transformarlos en disponibles, algo fundamental. En la UBA y otras universidades forma parte de la facultad de psicología.

Estos profesionales, desde ya, tienen prohibido anunciar o hacer anunciar su actividad profesional publicando falsos éxitos terapéuticos, falsas estadísticas, datos inexactos, prometiendo resultados en la curación o cualquier afirmación engañosa.

Espero su hijo ande mejor y un saludo.

La cobertura de la musicoterapia por la prepaga y obra social

El reconocimiento como profesión posibilita la cobertura de la musicoterapia por parte de los prestadores de salud, prepaga y obra social.

El marco normativo a nivel nacional permite la cobertura, según la ley de Ejercicio Profesional de la Musicoterapia (ver abajo).  Esta norma además delimita la incumbencia de los musicoterapeutas.

En pacientes con Certificado de Discapacidad (CUD) es obligatoria la cobertura de musicoterapia por parte de las Obras Sociales y Prepagas. En otros pacientes se requiere orden médica auditada, que evalúe necesidad.

En principio, la musicoterapia no se incluye en el PMO y por ende dependerá del plan y de los acuerdos individuales que cada profesional y afiliado tenga con la entidad prestadora de salud, obra social o prepaga.

Se precisa la correspondiente prescripción médica como ocurre con todas la profesiones de la salud no medicas. (Ley 24.901 y normas complementarias.

Debe contarse con

1) Prescripción médica (Indicando nombre de la prestación y cantidad mensual de sesiones)

2) Titulo habilitante y matricula Profesional

4) Proyecto y plan de tratamiento (común o protocolizado por entidad prestadora)

5) Presupuesto prestacional

6) Constancia CUIT y/o Inscripción MONOTRIBUTO del profesional prestador

Algún otro requisito razonable que puedan pedir, como el total de sesiones mensuales.

Esto es extensivo para:

  • EQUINOTERAPIA
  • ZOOTERAPIA
  • HIDROTERAPIA
  • ARTETERAPIA
  • DANZATERAPIA

 

En caso de que no la cubran, se puede promover una acción de amparo. Como precedente puede citarse un caso en que se probó la condición de afiliada de la amparista a la prepaga  y la enfermedad que padece -retraso madurativo, hemiparesia, encefalopatía epiléptica, discapacidad mental y motora-.

Por orden médica se le recetó que la menor se alimente con la leche especial Sancor III Premium, fórmula líquida- en las dosis y cantidades indicadas por su médico tratante, hasta el dictado del pronunciamiento definitivo.

Está en debate, en cambio, la obligación de la prepaga de otorgar cautelarmente la cobertura del costo de la leche especial indicada por el médico tratante y la necesidad de recibir tratamiento de musicoterapia, dijeron los jueces.

“Considerando los específicos términos de la prescripción de los médicos tratantes y teniendo en cuenta que el juzgamiento de la pretensión cautelar sólo es posible mediante una limitada aproximación a la cuestión de fondo sin que implique avanzar sobre la decisión final de la controversia, cabe concluir que el mantenimiento de la medida precautoria decretada evita el agravamiento de las condiciones de vida del paciente, en el tratamiento de la enfermedad que padece -retraso madurativo, hemiparesia, encefalopatía epiléptica, discapacidad mental y motora-, sobre todo ponderando que debe alimentarse a través de un botón de gastronomía y la escasa edad de la niña (de 7 años de edad)”, decidieron para dar la cobertura.

Ver abajo otro caso, publico la sentencia completa.

 

 

Nueva ley regula a los profesionales de la salud

 

 

leyes que regulan la musicoterapia

 

SALUD PÚBLICA

Ley 27153

Ejercicio Profesional de la Musicoterapia.

Sancionada: Junio 10 de 2015

Promulgada de Hecho: Julio 01 de 2015

El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc. sancionan con fuerza de

Ley:

EJERCICIO PROFESIONAL DE LA MUSICOTERAPIA

CAPÍTULO I

Objeto

ARTÍCULO 1° — El ejercicio profesional de la musicoterapia queda sujeto a lo que prescriba la presente ley y a las disposiciones reglamentarias que, en lo sucesivo, dicten las autoridades competentes en todo el territorio nacional.

CAPÍTULO II

Ejercicio profesional y desempeño de la profesión

ARTÍCULO 2° — A los efectos de la presente ley, se considera ejercicio profesional de la musicoterapia, en función de los títulos obtenidos y del ámbito de su incumbencia, a la aplicación, investigación, evaluación y supervisión de técnicas y procedimientos en los que las experiencias con el sonido y la música operen como mediadores, facilitadores y organizadores de procesos saludables para las personas y su comunidad.

ARTÍCULO 3° — El musicoterapeuta o licenciado en musicoterapia podrá ejercer su actividad profesional en forma autónoma o integrando equipos específicos, multi o interdisciplinarios, en forma privada o en instituciones públicas o privadas que requieran sus servicios.

ARTÍCULO 4° — El control del ejercicio de la profesión y de la matrícula respectiva será ejercido por la autoridad que al efecto designe cada jurisdicción.

CAPÍTULO III

Condiciones para el ejercicio de la profesión

ARTÍCULO 5° — El ejercicio profesional de la musicoterapia sólo está autorizado a las personas que posean:

a) Título de licenciado en musicoterapia, expedido por universidades nacionales, provinciales, de gestión estatal o privada, debidamente acreditadas;

b) Título de musicoterapeuta, expedido por universidades nacionales, provinciales, de gestión estatal o privada, debidamente acreditadas. Cuyos planes o títulos se encuentren vigentes al momento de la aprobación de la presente ley;

c) Título de musicoterapeuta o de licenciado en musicoterapia otorgado por universidades extranjeras revalidado en el país. Los profesionales extranjeros con título en musicoterapia contratados por instituciones públicas o privadas con fines de investigación, docencia y asesoramiento no estarán autorizados al ejercicio independiente de su profesión, debiendo limitarse a la actividad para la que fueron contratados o convocados.

CAPÍTULO IV

Alcances e incumbencias de la profesión

ARTÍCULO 6° — Los musicoterapeutas o licenciados en musicoterapia están habilitados para las siguientes actividades:

a) Actuar en la promoción, prevención, atención, recuperación y rehabilitación de la salud de las personas y de la comunidad a partir de las experiencias con el sonido y la música;

b) Emitir los informes que desde la óptica de su profesión contribuyan a elaborar diagnósticos multi o interdisciplinarios;

c) Implementar o supervisar tratamientos de musicoterapia;

d) Realizar estudios e investigaciones dentro del ámbito de su competencia;

e) Dirigir, planificar, organizar y monitorear programas de docencia, carreras de grado y de posgrado en musicoterapia;

f) Realizar actividades de divulgación, promoción y docencia e impartir conocimientos sobre musicoterapia a nivel individual, grupal y comunitario;

g) Efectuar interconsultas con otros profesionales de la salud;

h) Efectuar y recibir derivaciones de y hacia otros profesionales de la salud, cuando la naturaleza del problema así lo requiera;

i) Ejercer la dirección y otros cargos y tareas en los servicios de musicoterapia de las instituciones de salud y en unidades de tratamiento público y privado;

j) Integrar tribunales que entiendan en concursos y selecciones internas para la cobertura de cargos de musicoterapeutas;

k) Participar en la definición de políticas de su área y en la formulación, organización, ejecución, supervisión y evaluación de planes y programas de salud dentro del ámbito de su competencia.

CAPÍTULO V

Inhabilidades, incompatibilidades y ejercicio ilegal

ARTÍCULO 7° — No pueden ejercer la profesión los musicoterapeutas o licenciados en musicoterapia que estén excluidos o suspendidos en el ejercicio profesional a causa de una sanción disciplinaria, mientras dure la misma.

ARTÍCULO 8° — Las incompatibilidades para el ejercicio de la profesión de musicoterapeuta o licenciado en musicoterapia sólo pueden ser establecidas por ley.

ARTÍCULO 9° — Las personas que sin poseer título habilitarte ejercieren la profesión de musicoterapeuta o licenciado en musicoterapia reglamentada en los términos de la presente ley, serán penalmente responsables en los términos de los artículos 208 y 247 del Código Penal, sin perjuicio de otras responsabilidades que pudieren corresponder en virtud de cualquier otra normativa dictada por las jurisdicciones locales.

CAPÍTULO VI

Prohibiciones

ARTÍCULO 10. — Queda prohibido a los musicoterapeutas:

a) Realizar indicaciones o acciones ajenas a su incumbencia;

b) Realizar, propiciar, inducir o colaborar en prácticas que signifiquen un menoscabo de la dignidad humana;

c) Delegar en personal no habilitado facultades, funciones o atribuciones privativas de su profesión o actividad;

d) Anunciar o hacer anunciar su actividad profesional publicando falsos éxitos terapéuticos, falsas estadísticas, datos inexactos, prometiendo resultados en la curación o cualquier otra afirmación engañosa;

e) Ejercer la profesión cuando se encontrare inhabilitado para ello.

CAPÍTULO VII

Matriculación

ARTÍCULO 11. — Matriculación. Para el ejercicio profesional, musicoterapeutas o licenciados en musicoterapia deberán inscribir previamente el título universitario expedido, revalidado o habilitado conforme al artículo 5° de la presente ley, por las autoridades competentes reconocidas y en los organismos jurisdiccionales correspondientes.

ARTÍCULO 12. — Reempadronamiento. En el plazo de noventa (90) días de dictada la reglamentación, los organismos jurisdiccionales deben proceder al reempadronamiento de los musicoterapeutas o licenciados en musicoterapia, que ya estuvieran matriculados con anterioridad a la sanción de la presente ley, ante la autoridad nacional.

CAPÍTULO VIII

Disposiciones generales

ARTÍCULO 13. — Aplicación en las jurisdicciones. La aplicación de la presente ley en las provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires quedará supeditada a la adhesión o a la adecuación de su normativa, conforme lo establecido en cada jurisdicción.

ARTÍCULO 14. — Reglamentación. La presente ley será reglamentada por el Poder Ejecutivo en el término de noventa (90) días desde su publicación.

ARTÍCULO 15. — Comuníquese al Poder Ejecutivo nacional.

DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS DIEZ DÍAS DEL MES DE JUNIO DEL AÑO DOS MIL QUINCE.

— REGISTRADO BAJO EL Nº 27153 —

AMADO BOUDOU. — JULIÁN A. DOMÍNGUEZ. — Juan H. Estrada. — Lucas Chedrese.

 

 

LEY 13635

EL SENADO Y CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, SANCIONAN CON FUERZA DE

LEY

ESTABLECIENDO EL EJERCICIO PROFESIONAL DE LA MUSICOTERAPIA TITULO I
Alcances y Ambitos de Aplicación

ARTICULO 1.- Se considera ejercicio profesional de la Musicoterapia, a los efectos de la presente Ley, por parte de los profesionales de la Musicoterapia dentro de los límites de su competencia e incumbencia de los respectivos títulos, a la aplicación y/o indicación de teorías, métodos, recursos, técnicas y procedimientos musicoterapéuticos para:

a.- El diagnóstico y tratamiento correspondiente a la rehabilitación y recuperación de la salud de las personas.

b.- La organización, implementación y dirección de programas de docencia y perfeccionamiento de Musicoterapia para la prevención, promoción de la salud, tratamiento y rehabilitación de la salud de las personas.

c.- La realización de estudios e investigaciones referidos al desarrollo y la aplicación de procedimientos musicoterapéuticos para la prevención, promoción de la salud, tratamiento y rehabilitación de la salud de las personas.

d. El asesoramiento, la planificación, la organización, la dirección, la supervisión, la evaluación y la auditoría de unidades técnico-administrativas de tratamientos musicoterapéuticos.

e.- El desempeño de cargos, funciones, comisiones o empleos por designaciones de autoridades públicas o privadas.

f.- La emisión, expedición y presentación de certificaciones, asesoramientos, estudios e informes.

ARTICULO 2.- El ejercicio de la Musicoterapia queda sujeto a las normas de la presente Ley y su reglamentación que al efecto dicte la Autoridad de Aplicación.

· Lo subrayado se encuentra observado por el Decreto de Promulgación nº 45/07 de la presente Ley.

ARTICULO 3.- El control del ejercicio de la profesión y de la matrícula respectiva será por la autoridad sanitaria que al efecto designe el Poder Ejecutivo.

TITULO II

Condiciones para el ejercicio de la profesión

ARTICULO 4.- El musicoterapeuta podrá ejercer su actividad en forma individual y/o integrando equipos específicos, Inter o transdisciplinarios, ya sea en forma privada como en Instituciones Públicas o Privadas que requieran sus servicios.

ARTICULO 5.- El ejercicio profesional de la Musicoterapia sólo está autorizado a las personas que posean:

a.- Título de grado en Musicoterapia, expedido por Universidades nacionales, provinciales, de gestión estatal o privada, debidamente acreditados.

b.- Título de Musicoterapeuta otorgado por Universidades extranjeras que hayan revalidado el título en el país.

c.- Título otorgado por Universidades extranjeras que en virtud de tratados internacionales en vigencia haya sido habilitado por una Universidad de la República Argentina.
d.- Profesionales extranjeros con título en musicoterapia contratados por Instituciones Públicas o Privadas con fines de investigación, docencia y asesoramiento. Esta habilitación no autoriza al profesional extranjero para el ejercicio independiente de su profesión, debiendo limitarse a la actividad para la que fue contratado o convocado.

La Autoridad de Aplicación establecerá las formas y el ejercicio de la profesión en los supuestos precedentes.

Toda persona que sin reunir los requisitos establecidos en el presente artículo ejerciera prácticas de esta naturaleza estará incurso en las previsiones del artículo 247 y concordantes del Código Penal, sin perjuicio de las sanciones que establezca otras normas.

TITULO III

Derechos y Obligaciones

ARTICULO 6.- Los profesionales musicoterapeutas están habilitados para:

a.- Certificar las prestaciones de servicios que efectúen.

b.- Emitir las conclusiones diagnósticas referentes a los estados patológicos de las personas en consulta.

c.- Implementar tratamientos de Musicoterapia.

d.- Organizar, implementar y dirigir programas de docencia y perfeccionamiento en Musicoterapia.

e.- Realizar estudios e investigaciones musicoterapéuticos.

f.- Desempeñar cargos de conducción y asesoramiento de unidades de tratamientos musicoterapéuticos.

g.- Efectuar interconsultas con otros profesionales de la salud.

h.- Efectuar y recibir derivaciones de y hacia otros profesionales de la salud, cuando la naturaleza del problema así lo requiera.

ARTICULO 7.- Los profesionales musicoterapeutas están obligados a:

a.- Comportarse con lealtad, probidad y buena fe en el desempeño profesional, respetando en todas sus acciones la dignidad de la persona humana, sin distinción de ninguna naturaleza.

b.- Concluir la intervención cuando ya no resulte beneficiosa para quien recibe la prestación.

c.- Proteger a las personas que están en tratamiento reasegurándose que las pruebas y resultados obtenidos serán utilizados de acuerdo con las normas éticas y profesionales.

d.- Prestar la colaboración que le sea requerida por las autoridades sanitarias en caso de emergencia.

e.- Guardar secreto profesional sobre aquellas informaciones de carácter reservado o personalísimo a que accedan en el ejercicio de su profesión.

f.- Mantener la idoneidad profesional mediante la actualización permanente de conformidad con lo que al respecto determine la reglamentación.

g.- Respetar y preservar la privacidad de las personas que reciban tratamiento.
h.- Respetar el derecho de las personas a recibir amplia información sobre los procedimientos, métodos y técnicas musicoterapeutas que se implementen para con esta información obtener la aprobación de los mismos.-

TITULO IV

Prohibiciones

ARTICULO 8.- Queda prohibido a los musicoterapeutas:

a.- Realizar indicaciones o acciones ajenas a su incumbencia.

b.- Realizar, propiciar, inducir o colaborar en prácticas que signifiquen un menoscabo de la dignidad humana.

c.- Delegar en personal no habilitado facultades, funciones o atribuciones privativas de su profesión o actividad.

d.- Anunciar o hacer anunciar su actividad profesional publicando falsos éxitos terapéuticos, falsas estadísticas, datos inexactos, prometiendo resultados en la curación o cualquier afirmación engañosa.

e.- Participar honorarios con personas, profesionales o auxiliares que no hayan intervenido en la prestación profesional que dé lugar a esos honorarios.

f.- Tener participación en beneficios que obtengan terceros por prestaciones profesionales en las que no hayan intervenido con su ejecución personal.

g.- Ejercer la profesión cuando se encontrare inhabilitado para ello.

TITULO V
Registro y Matriculación

ARTICULO 9.- Para el ejercicio profesional de la Musicoterapia se deberá inscribir el título Universitario expedido por las Instituciones reconocidas en la presente ley, en el Ministerio de Salud Pública de la Provincia de Buenos Aires o autoridad equivalente que en el futuro pudiera reemplazarlo, la que autorizará el ejercicio profesional otorgando la matrícula y extendiendo la correspondiente credencial.

· Lo subrayado se encuentra observado por el Decreto de Promulgación nº 45/07 de la presente Ley.

TITULO VI

Disposiciones Generales

ARTICULO 10.- El Poder Ejecutivo designará la Autoridad de Aplicación de la presente Ley y procederá a reglamentar la misma.

ARTICULO 11.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.

DECRETO 45

La Plata, 18 de enero de 2007.

VISTO lo actuado en el expediente Nº 2.100-21.134/07, correspondiente a las actuaciones legislativas D-1.542/04-05, por el que tramita la promulgación de un proyecto de ley sancionado por la Honorable Legislatura el 28 de diciembre del año 2006, mediante el cual se establece el ejercicio profesional de la Musicoterapia, y

CONSIDERANDO:

Que la iniciativa considera el ejercicio de dicha profesión, dentro de los límites de su competencia e incumbencias de los respectivos títulos, a la aplicación y/o indicación de teorías, DF métodos, recursos, técnicas y procedimientos musicoterapéuticos destinados al tratamiento correspondiente a la rehabilitación y recuperación de la salud de las personas, a la organización, implementación y dirección de programas de docencia, promoción de la salud, realización de estudios e investigaciones, asesoramiento, planificación, organización, dirección, supervisión, evaluación y auditoría de unidades técnico-administrativas de los tratamientos, al desempeño de cargos, funciones, comisiones o empleos por designaciones de autoridades públicas o privadas, y , por último, a la emisión, expedición y presentación de certificaciones, asesoramiento, estudios e informes;

Que los artículos 2º, 3º y 9º sujetan el ejercicio profesional a las normas contenidas en la iniciativa y a la reglamentación que al efecto dicte la Autoridad de Aplicación, delegando el control de la profesión y su matrícula a la autoridad sanitaria que al efecto designe el Poder Ejecutivo;

Que el artículo 4º determina las distintas modalidades que podrá asumir el ejercicio de la mencionada actividad y el artículo 5º determina los títulos que habilitan para el ejercicio profesional;

Que, los Títulos III y IV regulan los derechos, obligaciones y prohibiciones de los profesionales;

Que el artículo 10 señala que el Poder Ejecutivo designará la Autoridad de Aplicación y dictará la reglamentación;

Que esta última determinación normativa colisiona con lo dispuesto por el artículo 2º, en cuanto éste establece que la respectiva reglamentación la dictará la Autoridad de Aplicación;

Que, por otra parte, el texto del artículo 3º, al determinar que el control del ejercicio profesional y de la matrícula será asumido por la autoridad sanitaria que designe el Poder Ejecutivo, no concuerda con lo dispuesto por el artículo 9º, en el que se especifica que, para el ejercicio profesional de la Musicoterapia, se deberá inscribir el título universitario en el Ministerio de Salud Pública de la provincia de Buenos Aires o autoridad equivalente que lo reemplace, el que autorizará el ejercicio profesional otorgando la matrícula y extendiendo la respectiva credencial;

Que se advierte que la designación correcta de la cartera ministerial que se menciona en la iniciativa es Ministerio de Salud, conforme lo dispuesto por artículo 1º de la Ley Nº 13.175;

Que en base a lo expuesto, corresponde observar los artículos 2º y 9º del texto en análisis;

Que en tal sentido se ha expedido la Asesoría General de Gobierno;

Que la objeción apuntada no desvirtúa la aplicación de la misma, ni va en detrimento de su unidad de texto;

Que en atención a los fundamentos consignados y conforme a razones de mérito y conveniencia, deviene necesario observar parcialmente el texto comunicado, haciendo uso de las facultades conferidas por los artículos 108 y 144 inciso 2 de nuestra Ley Fundamental;

Por ello,

EL GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES,

DECRETA:

ARTICULO 1. Observar los artículos 2º y 9º del proyecto de ley sancionado por la Honorable Legislatura el 28 de diciembre del año 2006, al que hace referencia el Visto del presente.

ARTICULO 2. Promulgar el texto aprobado, con excepción de la observación dispuesta en el artículo precedente.

ARTICULO 3º.- Comunicar a la Honorable Legislatura.

ARTICULO 4. El presente decreto será refrendado por el Ministro Secretario en el Departamento de Gobierno.

ARTICULO 5. Registrar, comunicar, publicar, dar al Boletín Oficial y al SINBA. Cumplido, archivar.

 

Sentencia – cobertura de musicoterapia

 

R. 525288 – “L., V. M. c/ Activa Salud s/ amparo” – CNCIV – SALA G – 20/03/2009

///nos aires, marzo 20 de 2009.//-

VISTOS Y CONSIDERANDO:

I.- Contra la resolución de fs. 27/33 que admitió la medida cautelar requerida y ordenó a la demandada que solvente los gastos que irrogue el tratamiento del menor F. A. P. L., se alza la demandada quien a fs. 62/66 expresa agravios los que son contestados a fs. 75/76 por la parte actora.-

Luce, a fs. 100/101 el dictamen de la Sra. Defensora de Menores de Cámara, quien propicia la confirmatoria de decisión en crisis.

II.- Liminarmente, es dable precisar a la agraviada que la única medida dictada en estos obrados no es otra más que la medida cautelar que viene apelada, de ahí que mal puede alegar violación a la garantía del derecho a la defensa en juicio aduciendo desconocer el trámite impreso a estas actuaciones o la vía recursiva, cuando aún no () se ha dictado el auto inicial que le corra traslado y se sustancie la pretensión principal.-

III.- Es útil recordar que las medidas cautelares han sido concebidas como un medio tendiente a impedir que el tiempo que insume el proceso torne ilusorio el eventual reconocimiento del derecho cuya protección jurisdiccional se pretende y en lo que atañe a la medida propuesta, debe señalarse que el fundamento de la misma, consiste en que se comprometería el resultado íntegro del proceso si, desde el principio, no se dispone un determinado cambio en el estado de hecho y se presente una modificación anticipada de una situación jurídica.-

A los fines de su procedencia, la doctrina procesalista ha exigido tradicionalmente la concurrencia de tres recaudos básicos, tales como la verosimilitud en el derecho, el peligro en la demora y la contracautela, y en torno de las medidas cautelares innovativas se agrega como requisito el de la irreparabilidad de la situación de hecho o de derecho que se pretende innovar o bien la ausencia de otro medio de protección (conf. art. 232 CPCC y Fenochietto, C. en “Código Procesal…”T:I, pág., 700/704, Ed. Astrea, 1999 y L.L. 1995-C-682, Palacio, L. en Revista de Derecho procesal, “Medidas Cautelares” T.I, pág. 111, Ed. Rubinzal Culzoni, l998)).-

III.- Con relación al primero de los recaudos mencionados, cabe recordar que la protección cautelar obedece a la necesidad de amparar un derecho que todavía no es cierto, líquido o consolidado, sino tan sólo probable. Es por ello que, por su naturaleza, las medidas cautelares no exigen como recaudo de admisibilidad la prueba terminante del derecho invocado, basta su acreditación prima facie y por ello, para disponerlas, los magistrados no necesitan fundarse en la plena certeza, resultado suficiente -dado que se requiere un umbral menor- que lo hagan en base a la apariencia que presentan los hecho de la causa (conf. Chiovenda, G. en “Ensayos de Derecho Procesal Civil”, T:I, págs. 54/55 y CSJN., Fallos 250:154;; 251:33; 307:1702), pues el juicio de verdad en esta materia se encuentra en oposición a la finalidad del instituto cautelar, que no es otra cosa que atender a aquello que no exceda del marco de lo hipotético, dentro del cual, asimismo, agota su virtualidad (CSJN, Fallos:306:2060).-

De las constancias de la causa, en particular la prescripción formulada por la médico tratante y prestador de la propia demandada, se aprecia no sólo el diagnóstico de encefalopatía isquémica (fs. 8) sino también la necesidad que se le brinde al menor un tratamiento en las áreas de kinesiología y fonoaudiología, como así también terapia ocupacional y musicoterapia, actividad en natatorio y educación especial con provisión de pañales, dada la incontinencia que porta, añadiéndose que debe ser trasladado en transporte especial, dado el déficit motor que porta, todo lo cual determinó la certificación que luce a fs. 1 fue extendida en los términos del art. 3° de la ley 22431 que habilita la cobertura integral que concierne a las prestaciones requeridas.-

IV.- En tales términos, se advierte que, en este estado embrionario del proceso, la pretensión aparece -en principio- fundada y el derecho invocado ostenta signos de verosimilitud suficiente para respaldar el dictado de la medida propuesta, apreciado el caso con la provisoriedad propia del instituto precautorio circunscripta a una evaluación del peligro de permanencia en la situación actual -motivada en la denegatoria de la demandada respecto de su prestación a los fines de la realización de la terapéutica aconsejada- y que autoriza a dictar una resolución que concilie los demostrados intereses de la actora y el derecho de defensa del demandado. (arts. 203 y 204 CPCC; CNCiv. esta Sala G en R. 363.750 del 18/12/02; R. 410474 del 22/10/04; R. 467712 del 12/2/07 y R.491001 del 14/9/07)

V.- En lo que atañe al segundo recaudo, se destaca que el mismo mantiene una relación recíproca con el anterior de modo tal que a mayor verosimilitud en el derecho, menos estricta debe ser la apreciación del peligro en la demora, la cual -atento la patología denunciada y que se desprende de las constancias reseñadas, como así también de los instrumentos que obran a fs. 11/14- exime al Tribunal de mayores apreciaciones y atendiendo a la irreparabilidad de la situación sobre la cual debe innovarse, aparece de toda evidencia que no existe otra vía y otro medio más idóneo que resulte apto para sustituir o reemplazar una medida como la propuesta y satisfacer las necesidades superiores del requirente o al menos, paliar en alguna medida los efectos de su dolencia, y ello a fin de evitar que se consume un daño irreparable o mayor deterioro en el tratamiento de su salud y que la medida propuesta tiende a evitar.-

En efecto, la admisión de la presente medida configura la única solución que mejor se corresponde con la naturaleza del derecho cuya protección cautelar se pretende en tanto y en cuanto se encontraría comprometida la salud de la persona -comprendida ésta dentro del derecho a la vida- destacándose, además, que la obligación impostergable de garantizar ese derecho con acciones positivas no comprende solo a la autoridad pública sino también a las entidades de la denominada medicina prepaga (conf. CSJN., Fallos 302:1284; 321:1684;; 323:3229, cons. 16 y 324:772).-

En atención a lo expuesto, y de conformidad con lo dictaminado por la Sra. Defensora de Menores de Cámara, el Tribunal RESUELVE:

I.- Confirmar la resolución de fs. 27/33 en todo cuanto decide y fuera materia de agravios. II.- Con costas a cargo de la vencida. III.- Notifíquese a la Sra. Defensora de Menores de Cámara, cumplido, devuélvase y encomiéndase a la instancia de grado la notificación de la presente a las partes.//-

Fdo.: Carlos A. Bellucci – Beatriz Areán – Carlos A. Carranza Casares

 

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