El dióxido de cloro no cura el COVID-19, ni nada

La utilización del dióxido de cloro generó polémica en varios lugares del mundo, especialmente en Latinoamérica. Alertan que no debe consumirse porque no están probados sus efectos anti virales y puede ser nocivo para la salud

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Un supuesto investigador alemán llamado Andreas Kalcker proclama que el dioxido de cloro cura el coronavirus y múltiples enfermedades.

También sostiene que la controversia contra sus afirmaciones son generadas por intereses materiales de los laboratorios medicinales. Sin embargo, el dioxido de cloro NO cura el coronavirus, no es terapéutico y NO Debe tomarse.

Estos productos en base a cloro se venden como aceite mineral milagroso, MMS (siglas en inglés), protocolo de dióxido de cloro (CD, por sus siglas en inglés) y solución de purificación de agua (WPS, por sus siglas en inglés). La FDA ratifica que hay que abstenerse de consumirlos.

 

Uso de dióxido de cloro en Argentina y Sudamérica

En algunos lugares, hay quienes promueven el uso del dióxido de cloro como cura contra el coronavirus, mientras se espera la aprobación del gobierno para la implementación a nivel local.

En Bolivia ya están haciendo largas colas para la compra del producto, mientras que en Ecuador, algunos referentes le pidieron al Presidente Lenin Moreno, que autorice el dióxido de cloro para tratar el coronavirus.

Sin ir tan lejos, en Salta, hay un grupo llamado  “Guerreros del MMS” (por su sigla en inglés “solución milagrosa”) quienes defienden  el consumo del dióxido de cloro, sustancia que según contaron, les trajo beneficios, cura a la alergia y ahora al coronavirus.

Incluso un senador provincial pidió a las autoridades de salud locales que informen en un plazo de cinco días informe si la Provincia realiza estudios científicos para evaluar la conveniencia de administrar este producto.

Detrás de esto hay gente que lucra con la supuesta cura milagrosa, que lo envasa sin autorización y lo vende como producto medicinal sin tener aprobación ANMAT, en infracción a la ley vigente.

 

 

Estudios sobre el dioxido de cloro

En Salta, directamente, prefieren no gastar recursos en testearlo. Al respecto, el médico Bernardo Biella, del Comité Operativo de Emergencias afirmó ser escéptico y no creer que el dióxido sea la solución para la cura del Covid 19, reportó el diario El Tribuno:

“Creo que no, porque estaríamos usando fondos públicos para un estudio que ya se ha realizado en otros países y cuyos resultados no son repetibles a largo plazo. Un estudio de esta característica podría no ser concluyente y eventualmente tener un costo más importante”.

Quienes venden el producto promueven su uso diluído en agua y mezclarlo con un ácido suave (limón, o vinagre, por ejemplo), que genera un gas, llamado dióxido de cloro. Dicen que este gas tendría un potente efecto desinfectante que “destruye todas las bacterias y patógenos, protege las células y refuerza el sistema inmunitario”, lo cual claramente es falso.

 

Efectos nocivos del dioxido de cloro

El cloro y sus derivados no deben consumirse. Si bien en dosis mínimas, como las usadas para potabilizar el agua, puede no tener efectos significativos, es un químico corrosivo de las céulas y de los tejidos.

Esto es porque este producto químico tiene una acción oxidante. El consumo de derivados del cloro puede generar dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, intoxicaciones, fallas renales y alteraciones sanguíneas.

“Tanto el clorito de sodio como el dióxido de cloro son los ingredientes activos de ciertos desinfectantes, además de tener otros usos industriales. No están hechos para que los ingieran las personas”, advierte la FDA y ratifica que causan efectos nocivos sobre la salud.

Si se detecta a alguien comercializar estos productos, reportar a la fiscalía penal y ANMAT.

Advertencia de la ANMAT

En su momento, la ANMAT advirtió sobre la venta del “MMS – Milagroso Suplemento Mineral”. Este producto sería una solución de clorito de sodio al 80%, para tratamiento de varias enfermedades tales como “alergias”, “alzehimer” (sic), “cáncer” y “problemas de peso” entre otras.

El organismo público destacó que el consumo directo de clorito de sodio, en solución acuosa, puede producir dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea e intoxicaciones. No es un medicamento, y no ha sido evaluado ni aprobado por la ANMAT, por ende no debe ser usado.

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