La pérdida del cabello como consecuencia del coronavirus

Este síntoma del coronavirus de la pérdida de pelo se produce en varios pacientes, pero no es concomitante a la infección sino que sucede en los meses ulteriores. Cuáles son las perspectivas y tratamiento

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Tres meses después de la recuperación del coronavirus, puede empezar otro síntoma inesperado, perder el pelo. “Pasé el coronavirus en abril. Y ahora se me ha empezado a caer el pelo a puñados” cuenta una chica. La rama de la dermatología que estudia esto se llama tricología.

Una encuesta revela que más de un tercio de los 1.700 encuestados dicen que han tenido pérdida de cabello después de sufrir COVID-19.

Una dermatóloga también dijo que comenzó a ver un aumento en los pacientes con pérdida de cabello aproximadamente 6 semanas después de que se implementaron las órdenes iniciales de permanencia en el hogar en Nueva York a mediados de marzo (fuente).

En el grupo de Facebook Survivor Corps, hay muchas publicaciones sobre la pérdida de cabello entre personas que se han recuperado del COVID-19 y aún tienen efectos persistentes meses después.

Las mujeres serían quienes más lo sufren porque como en general suelen llevar el pelo más largo están más expuestas. Los mechones que se caen son más grandes. A la caída del pelo se la conoce, técnicamente, efluvio telógeno.

Como el pelo tarda unos meses en crecer, también en salir. Desde que el cabello muere en el folículo piloso hasta que se desprende por completo y cae suelen pasar unos tres meses. “Quienes están perdiendo ahora el pelo se contagiaron de coronavirus en abril”, o mayo (fuente). Este no es el único efecto sobre la piel, dermatológico, que genera el coronavirus, pero sin duda es uno importante aunque no presentaría riesgo médico.

¿Qué hacer entonces sobre el tema, que si bien es un síntoma no tan común, es uno de los que se presentan a más mediano plazo (ver tabla abajo)?  Los médicos aseguran que hay tratamiento por la caída del pelo. Podemos ver abajo algunas opciones.

 

El efluvio telógeno o caída del pelo por el coronavirus

“El efluvio telógeno agudo es una alteración del ciclo de crecimiento del pelo que produce una caída del cabello muy llamativa durante un período de tiempo limitado en el tiempo y reversible. Es muy frecuente en mujeres jóvenes, pero también puede suceder en varones y a pacientes con edades mayores”, explican los dermatólogos (fuente de la foto de portada).

Pero enseguida aclaran que este cuadro puede revertirse y recuperar el cabello perdido. Hay que hacer la consulta médica y seguir el tratamiento adecuado.

“Lo más importante de este cuadro es que es reversible y su pronóstico capilar es excelente. Nunca conduce a una calvicie por sí sola, siempre que el paciente no tenga alopecia androgénica al mismo tiempo. Cuando la causa del efluvio telógeno cesa, el problema se resuelve por sí solo tras varios meses de recrecimiento del cabello”, completan.

Al respecto, el David Saceda escribió en su Instagram que es increíble la cantidad de casos de efluvio telógeno después de haber padecido la #COVIDー19! Sobre el tema, es importante recordar que:

‪- Es un proceso que se resuelve por sí solo, aunque sea muy escandaloso‬. Mucha paciencia.😌

‪-Nunca conduce a una alopecia, pero a veces descubrimos una alopecia que estaba presente antes. Digamos que el efluvio puede “desenmascarar” una alopecia.‬

‪-Si se mantiene en el tiempo, merece la pena hacer una analítica básica💉que descarte otras causas de efluvio: Niveles bajos de hierro, alteraciones del tiroides…‬

‪-Lavar el cabello🧖🏻‍♀️con frecuencia ayuda a eliminar el pelo que iba a caer tarde o temprano, y acelerar la recuperación progresiva. ‬

 

Los expertos recomiendan una buena nutrición, vitaminas como la biotina y técnicas de reducción del estrés, el masaje del cuero cabelludo o la meditación de atención plena.

Algunos también recomiendan el minoxidil, un medicamento para el crecimiento del cabello, pero el Dr. Hogan advierte a los pacientes que inicialmente puede causar más pérdida de cabello antes de que comience a funcionar, explicó al diario NY Times.

 

El stress puede tener la culpa

Todavía no hay evidencia de que el nuevo coronavirus provoque directamente la caída del cabello. En cambio, los médicos creen que el estrés físico y emocional que acompaña a un caso de COVID-19 puede conducir a una condición de pérdida de cabello reversible llamada efluvio telógeno (fuente).

“Por lo general, la pérdida temporal del cabello, también conocida como efluvio telógeno o TE por su sigla en inglés, comenzará de dos a cuatro meses después de un evento desencadenante como el estrés”, dice Simone Thomas, especialista en pérdida de cabello.

La lista de tales eventos incluye dolor, conmoción, parto y enfermedad; cualquier cosa, desde un procedimiento quirúrgico importante hasta una pérdida extrema de peso, también puede contribuir. El Dr. Zainab Laftah, dermatólogo consultor quien agrega: “Una alteración en el ciclo del cabello hace que el cabello pase de la fase de crecimiento a la fase de caída. Esto resulta en una pérdida repentina del cabello, que afecta el grosor del cabello en todo el cuero cabelludo” (fuente).

En el mismo sentido, “hay muchas, muchas tensiones de muchas maneras en torno a esta pandemia, y todavía estamos viendo la pérdida de cabello porque gran parte del estrés no ha desaparecido”, dijo el Dr. Shilpi Khetarpal, profesor asociado de dermatología en la Clínica Cleveland al diario NY Times.

Se sabe que la afección ocurre unos meses después de un evento estresante, como angustia emocional, cirugía mayor o fiebre alta. Cambia una mayor parte del cabello de una persona a la fase telógena, o fase de reposo, del ciclo de crecimiento del cabello, lo que finalmente conduce a la pérdida de cabello.

“Cuando hay una descarga en el sistema, el cuerpo entra en modo de bloqueo y solo se concentra en las funciones esenciales. El crecimiento del cabello no es tan esencial como otras funciones, por lo que termina con la caída del cabello ”, explicó la Dra. Susan Massick, dermatóloga del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio a Healtline.

“El efluvio telógeno inducido por estrés generalmente se diagnostica mediante el proceso de eliminación de otras posibles causas de pérdida de cabello. Los médicos pueden realizar un análisis de sangre para descartar un problema de tiroides o una deficiencia nutricional, los cuales también pueden causar pérdida de cabello”.

Algo positivo, dentro de este tema, es que el proceso es reversible. Es decir, después de meses y con el tratamiento adecuado se puede recuperar el cabello perdido.

 

A la búsqueda del cabello perdido

Un dermatólogo dice que también puede hablar con su médico para ver si una dieta alta en proteínas, más vitamina D o suplementos como la biotina ayudarían.

“Más allá de eso, dice que los médicos pueden ayudarlo a averiguar si su estrés ha desencadenado ansiedad o depresión que necesite tratamiento. A veces, dice, también ayuda a los pacientes escuchar a un profesional médico que si bien la pérdida de cabello puede convertirse en un problema crónico, este tipo generalmente desaparece.”

“La mayoría de las veces, mejora”, dice el dr. Hogan. “Creo que es importante decirles a los pacientes que, en la mayoría de los casos, este no es un trastorno del cabello permanente. Es probable que mejore en un plazo de 4 a 6 meses. Esa tranquilidad y ese conocimiento a menudo ayudan ” (fuente).

 

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