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Empresas con Valores: Huella Botánica

Inauguramos esta sección con una serie de empresas que nos parecen valiosas, en las que se combinan rubros que dan lugar a espacios inspiradores

Por Clara Cattarossi

El emprendimiento que estrena Empresas con Valores es Huella Botánica. La cabecera la lleva Sofía, quien hoy es paisajista pero que trabajó muchos años en publicidad. Una vez que se cansó de su vida como publicista, su vida dio un giro muy grande al conocer a Fer, su esposo.

Disfrutaba mucho de su carrera porque tenía toda su pasión puesta ahí, y después cuando conoció a Fernando cambió todo: se dio cuenta de que vivía estresada y no estaba nunca en su casa. Al tener esta realización, tuvo diez sesiones de terapia vocacional y su resultado fueron las plantas, carrera que a Sofía le parecía poco rentable.

Apareció el paisajismo como un oficio y, al haber trabajado tanto tiempo en producción, se dio cuenta de que la carrera tenía mucho que ver con eso. Se le ensimismaron las dos cosas, la pasó peor que antes, se fue de las productoras y encontró una buena oportunidad para hacer la transición y trabajar, mientras tanto, medio día. Finalmente dijo: «si quiero vivir pegada a las plantas tengo que dejar publicidad».

Ya que el trabajo de las plantas es muy estacional, pensó en hacer un vivero para el hogar. Terminó abriendo un local, aunque atravesó muchas adversidades: murió su mejor amiga y su cuñado, aunque resultó ser un disparador, una huella para hacer lo que siempre quiso hacer. Lo que podría haber sido una traba terminó siendo un impulso: en tres meses armó Huella Botánica, y Fer le preguntó cómo podía participar. Ahí se dio la fusión con la venta de libros y Fer renunció de su trabajo. 

Después de un año intenso de Huella Botánica, Sofi se quedó embarazada. Estaban ambos sin un laburo fijo en un país con una crisis continua. De todos modos siguieron poniéndole fichas a su proyecto, y hoy se encuentran en un crecimiento constante ya que es lo que los dos aman hacer.

«Vivir de lo que amamos juntos es un jaque al sistema: seguiremos siendo esclavos pero al menos somos nuestros esclavos». Agrega Sofi: «lo que más nos copa de huella es que siempre vamos mutando».

El local es originalmente una casa con 100 años de antigüedad en las orillas del Palermo comercial. Se especializan en plantas de interior y macetas de diseño creados por argentinos y argentinas, asesoramiento en paisajismo, diseño con plantas de interior y talleres.

Fer, por su parte, hace curaduría de libros con ensayos, novelas y cuentos, y hay una sección muy importante que es para los niños con un panorama general y más con un enfoque relacionado a las plantas. También da talleres de lectura y de escritura, los cuales son actualmente presenciales pero que durante la cuarentena fueron en línea.

Huella Botánica es una empresa valiosa porque nos enseña que nunca es demasiado tarde para cumplir tus sueños, a diferencia de lo que nos hace creer la sociedad líquida en la que vivimos.

Se espera que terminemos una carrera a los veintipico años, salgamos a trabajar inmediatamente y tengamos poco tiempo de ocio que nos permita encontrarnos con nosotros mismos. Sofi y Fer demostraron que se pueden conjugar ambas: el amor y el oficio y que, cuando es genuino, puede haber finales (a lo mejor, finales «parciales») felices.

Encontralos en Instagram como @huellabotanica y en su web huellabotanica.com.ar

 

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