Recuperó su bicicleta robada con un engaño, ¿Delito?
El posteo se viralizó y con una ingeniosa treta pudo recobrar el bien que fue objeto del robo. Se analizan las implicancias legales
El abogado Leandro Dias (@leandroadias) expuso que la situación es “impune porque no se apoderó de ninguna cosa ajena, sino de una propia. La ajenidad se define por las reglas del derecho civil’.
Agregó que “la posesión de mala fe del ladrón no afecta el derecho de propiedad sobre la cosa mueble”, por ende no tendría un juicio de reproche penal.
Lo curioso es que en el caso no hubo una agresión (respecto de la cual no se aplicaría la lexcepción de la legítima defensa porque ya perdió de vista al ladrón, recordemos el caso del Ingeniero Santos) sino un engaño, una estafa.
Pero a su vez no se puede desapoderar de algo que no es propio del ladrón, porque la cosa sigue siendo ajena. Entonces en principio no habría consecuencias penales para la víctima del robo.
Nunca comprar robado
Además del reproche penal al ladrón de la bicicleta, contra quien debe promover la denuncia ante la fiscalía aportando sus datos y los del hecho, quien compre robado puede tener problemas legales si lo hace sabiendo que la cosa no fue obtenida de modo legítimo.
Por ende, nunca comprar usado si no se conoce el origen del bien, si no es una persona de confianza, si muestra factura o el precio es bajo.
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