Novedades del derecho y las leyes argentinas para el ciudadano

Flora y fauna nativa de argentina, protección legal

La flora y la fauna autóctonas de Argentina están protegidas por normas federales, provinciales y locales.

Según la ley Nº 25.080 de Flora y Fauna Nativa de Argentina, se entiende por fauna nativa toda especie animal que se encuentre en su hábitat natural, con su área geográfica natural, excepto los ejemplares zoológicos y botánicos en cautiverio o criaderos.

La principal ley que protege la flora y la fauna de Argentina es la Ley Nº 25.080 de Flora y Fauna Nativa de Argentina. Según esta ley, se entiende por fauna autóctona toda especie animal que se encuentre en su hábitat natural, con su área geográfica natural.

La Ley se aplica en todas las provincias argentinas, excepto en la Ciudad de Buenos Aires y parte de la provincia de La Pampa, donde ha sido modificada por leyes provinciales que complementan la nacional.
Se entiende por flora nativa a las especies o variedades de plantas que se encuentran en su hábitat natural, con su distribución geográfica natural, a excepción de los ejemplares cultivados y conservados.

Se entiende por flora autóctona las especies o variedades de plantas que se encuentran en su hábitat natural, con su distribución geográfica natural, a excepción de los ejemplares cultivados y conservados.

En general, se entiende que existen dos tipos de flora nativa: las especies autóctonas (también conocidas como nativas) y las especies endémicas (también conocidas como endémicas). En Argentina, se pueden encontrar los siguientes tipos de flora nativa.

El derecho a un medio ambiente sano

a regulación de muchas leyes y reglamentos federales en toda la Argentina brinda protección a la flora y fauna nativa, prohibiendo la caza y la pesca sin autorización, prohibiciones como la introducción de especies exóticas y el comercio de animales nativos sin permisos, entre otras.

La regulación de muchas leyes y reglamentos federales en toda la Argentina brinda protección a la flora y la fauna nativa, prohibiendo la caza y la pesca no autorizadas, prohibiciones como la introducción de especies exóticas y el comercio de animales nativos sin permisos, entre otras. Estas regulaciones incluyen:
La Ley de Fauna y Flora Silvestres (Ley nº 9275), que establece una serie de protecciones para la fauna y flora silvestres, incluyendo la prohibición de cazar o capturar animales sin autorización de las autoridades competentes;
La Ley de Biodiversidad Acuática (Ley nº 20984), que prohíbe la introducción en aguas dulces o marinas de especies no autóctonas que puedan ser perjudiciales para la biota acuática local.

La Ley de Parques Nacionales (Ley nº 27985), que estableció diez parques nacionales en Argentina con sus propias áreas protegidas en las que se prohíbe la caza bajo estrictas condiciones para determinadas especies como el puma (Felis concolor) y el jaguar (Panthera onca).

Provincias también han promulgado leyes que protegen la fauna nativa en sus jurisdicciones

Muchas provincias también han promulgado leyes de protección de la fauna autóctona en sus jurisdicciones. Por ejemplo, la provincia de Buenos Aires aprobó una ley que prohíbe la caza o la captura de animales de caza, especies protegidas y plantas raras o en peligro de extinción (Ley nº 5145/1951). La provincia de Santa Fe aprobó una ley similar (Ley nº 1490/1993), al igual que Catamarca (Ley nº 764/1995) y Río Negro (Ley nº 691/1986).

Chubut aprobó otra ley de protección de su flora y fauna autóctonas (Ley nº 1479/1997), al igual que San Juan con una que prohíbe la caza o captura de especies protegidas o de aquellas cuyo traslado fuera de su hábitat natural esté prohibido por las autoridades locales (Decreto 481/1998).

Córdoba también tiene una normativa muy estricta en cuanto a la protección de los animales: La Ley 1353/1965 prohíbe matar cualquier animal autóctono salvo para su consumo alimentario; la Ley 1569 prohíbe la exportación de aves silvestres; la Ley 985 prohíbe la caza nocturna de determinadas especies; el Decreto 2479 prohíbe cualquier extracción de su hábitat natural sin autorización de los funcionarios provinciales; los Decretos 1481 y 849 prohíben la captura de peces sin autorización; el Decreto 1721 prohíbe la comercialización de peces capturados por pescadores no profesionales que utilicen redes demasiado pequeñas para capturar sólo lo que necesitan para su consumo personal
El hábitat natural de la mayoría de los animales argentinos se ha reducido mucho en los últimos años debido a la expansión de los asentamientos humanos, la agricultura y el pastoreo de ganado. Las leyes existentes no son suficientes para protegerlos de la extinción, por lo que es necesario que se tomen otras medidas como la creación de áreas protegidas (parques nacionales) y programas de conservación de especies en peligro.

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