Los llamados telefónicos hasta la llegada del celular
Diego Poso contó cómo eran las comunicaciones por teléfono fijo cuando él era chico y adolescente
Por Diego Poso *
Le explicaba a uno de mis hijos que el teléfono era de línea fija (no fue fácil entienda que el teléfono era de la casa y no de la gente). Pero no solo eso… El teléfono tenía un cable corto y no era inalámbrico… Pero hay más…
Cuando yo era muy pequeño el teléfono no tenía “ficha” tipo plug. Iba directo a una caja en la pared. Es decir que pasaron varios años hasta que pudimos tenerlo con conector plug y poder llevarlo a otro ambiente…
Por ende, el teléfono estaba en el living y de ahí no se movía. Si la familia estaba comiendo, por ejemplo, hablabas con toda la platea enfrente… Pero hay más..
En esa época (sin plug) el cable podía ingresar a una caja pequeña que tenía una palanca selectora. en posición 1, el teléfono funcionaba en tu casa. puesto en posición 2, podía sonar en la casa de tus abuelos en el fondo. Eso si, si te la olvidabas en 2 y el abuelo era sordo.
Cuando tuvo ficha plug pudimos tirar unas cables en la casa (siempre externos y sobre el zócalo muy mal puestos) pudimos llevarnos el aparato al cuarto:
“No cortes que cambio el teléfono de cuarto”.
Si el otro no cortaba, la llamada no se caía.
Para llamar a alguien no existía el “contacto” Tenías la guía o una agenda. Esto si es que no te sabías todos los teléfonos de memoria (hoy imposible). El ejercicio era tan intenso que aún hoy recuerdo nros de teléfono de la infancia. Incluso sin saber mi clave del mail.
Una vez superado todo esto, cosas increíbles te podían suceder! Ej Número equivocado. ¿Qué? Si metiste mal el dedo al “discar” (acto de hacer girar el disco del teléfono) te atendía Cacho en vez de la chica que querías llamar y te decía: ¿Tengo voz de Marcela pibe? Nro equivocado. (Dicho sea de paso) The cure tiene un hermoso tema llamado Wrong Number.. Sigamos..
Ejemplo 2: “Se ligó” (¿Se qué?) Se ligó.. Vos estabas hablando con Marcela lo más bien. Diciéndole que querías invitarla a dar una vuelta en la calesita de la plaza y de golpe entraban a la charla Raúl del comercio el bulon de Boulogne y Vicente de la Bulonera que le tomaba el pedido..
Unos les decían a los otros: “corta pibe que SE LIGO” y había que cortar y retomar en otro llamado. Claro que no era se coló porque cuando cortabas tus padres te decían: ¿Otro llamado vas a hacer? Es caro el teléfono.. Asi que retomar era bravo. No solo por la chica, también la tribuna local.
Falta de privacidad
Otro asunto era la absoluta falta de privacidad. Si alguno tenía en su casa dos aparatos era muy común que en medio de la charla alguien levante el otro aparato y te corte el mambo. La cantidad de cosas que podían decirte o decirle eran infinitas y variadas:
A saber:
- Tus padres te decían:
- ¿Seguís hablando todavía?
- ¿Todo el dia en el teléfono?
- ¿Con quién hablas ahora?
- Te llamo Ana antes
- Dale nene corta de una vez..
Todas estas leves. Otras podrían ser que no se dieran cuenta que estabas al teléfono y tus viejos se hablaran entre sí.. Horror
Al no existir el ID, siempre había uno que llamaba y cortaba. O que te escuchaba en silencio y vos escuchabas la respiración. Ha sucedido que al jodón le aparezca un pariente de fondo tipo: Juan carlos corta LPM y se quiera matar.
Pobres los que no tenían teléfono y te daban el de un vecino.
Uffff. Hola, perdone, ¿está xx? A ver, espera.. Y el cristiano se iba a tocar timbre al lado.. Xx, te llama un tal XP. Horror esa espera (y la charla ni te cuento..)
Sobraban las incomodidades. Había algo inevitable y tedioso que era esperar que la persona que vos llamaste llegue hasta el teléfono. Atendía Oscar, el padre de xx y hasta que xx llegaba al teléfono vos escuchabas lo que hablaba toda la familia. Porque recorda que el teléfono estaba en el living.
Entonces en los tres minutos que xx tardaba en llegar al aparato se escuchaba: ¿Oscar, quien está en el teléfono? No se Berta, pero son las 20:30, no sabe que a esssssta hora acá se cena.. Vos temblando del otro lado.
Ni hablar si oscarcito volvía a los cuatro minutos y te decia: “Pibe, se está bañando. Llama mañana A OTRA HORA”. Y te cortaba… No llamabas nunca más… En fin. ¿Parece otra vida no? Lo fue.
Teléfonos públicos
Llevabas una ficha (cospel) en el bolsillo y si encontrabas uno que funcione llamabas desde la calle a alguien.
Si te daba ocupado deseabas morir, obvio.
La duración era limitada. Pero si hablabas de 22 a 08 (creo) duraba un poco más.
Tuve una novia de pibe que me llamaba desde el público a la tarde para despedirnos (que ternura). Después me dejo por el kiosquero donde estaba el teléfono.
Pero eso es otro tema. Para esos teléfonos públicos vos debías hacer la fila. Y si uno delante tuyo metia 30 cospeles te lo fumabas chito la boca. Volvías a casa sabiendo lo que hablaron 32 familias x día antes que vos pudieras hablar.
Llamadas en vacaciones
Al irnos de vacaciones debíamos hacerle saber a nuestros mayores que estábamos ok.
Entonces desde la Costa hacías horas y horas de filas en “la telefónica” para llamar. De día tragaba fichas como loco. Todos iban a las 22 para que dure mas y cueste menos. Filas eternas.
Como uno ha trabajado de noche desde muy joven, yo llamaba a las 6 de la mañana cuando salía de trabajar. Tarifa económica y cero fila. “Ma, Pa, todo ok acá. Me voy a dormir. Te llamo mañana”. Lo que nunca supe es si mis padres recordaban que llamé o lo que les dije. Eso ya no lo sabré jamás.
Tener una línea telefónica
Una casa con teléfono costaba MUCHO MÁS CARO. Y acceder a un número de línea fijo podía demorar AÑOS… ¿Increíble no?
Tu aparato telefónico tenía un cartón en el centro con tu número. Si, a prueba de boludos… Llamame que estoy en el 752-0494 (leías el cartóncito…)
Los números no comenzaban con 4 (en Buenos Aires) y muchas características pasaban de 52 a 502 porque crecía la cantidad de números hogareños.. “Hola Edgardo, me cambiaron el numero.. No es más 52, anotá”.
Podías tener la pésima suerte de que tu número se parezca (por ejemplo) al de la Policía Federal. Te llamaban TODO el día.. “Hola, Policía Federal? No equivocado hasta que dejabas de atender y justo era un llamado para vos.
Casi cerrando . Resulta que el teléfono público estaba en un lugar “público” Ej: kiosco. El kiosquero escuchando, obvio. Pizzeria, ok. Te mataba el olor a a muzza y vos sin un sope caminando toooodo el local hasta el fondo.
Último: El teléfono estaba en un antro lleno de parroquianos en curda. Billar y tiniebla. Murmullos indescifrables. Olor a pucho negro sin filtro. Y vos ahí en el rincón todo escondido invitándola a la plaza el sábado a la tarde a andar en bici..
Éramos muy valientes sin saberlo.
*Gerente La 100 FM. Productor, DJ, Curador musical, Melomano, Miembro Satélite 23, Director en Sonoridad Música. Su Twitter
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