Novedades del derecho y las leyes argentinas para el ciudadano

Contratación frustrada al elegir personal, responsabilidad

Tras ideas y vueltas, la empresa la contrató. Por eso renunció a su puesto anterior. Pero después dijeron que no la iban a contratar, el caso terminó en la justicia

En Argentina, la responsabilidad precontractual puede surgir desde el momento mismo en que dos partes entran negociaciones preliminares para celebrar un contrato, hasta el acuerdo o desacuerdo definitivo de voluntades (ver). Se entendió que los principios de lealtad y buena fe fundamentales en un negocio jurídico se dan con mayor fuerza en el ámbito del contrato de trabajo, por el nivel de protección que requiere la parte más débil de la relación laboral (fuente).

En Argentina el proceso de contratación laboral puede ser inmediato o extenso, tras pasar distintas entrevistas, exámenes preocupacionales y el proceso de selección en sí. Si bien no es habitual, se puede firmar un “precontrato de trabajo”, para acordar las condiciones esenciales. En general, es difícil hacer valer la responsabilidad precontractual pero hay antecedentes. Un caso de responsabilidad precontactual laboral.

Un caso de no contratación laboral, la promesa incumplida

Después de mantener varias entrevistas con miembros de la empresa que sería su futura empleadora, recibió un correo electrónico informándole que debía realizar estudios psicotécnicos para cumplir con los requisitos laborales.

Una vez completado este paso, se acordó por correo electrónico con la encargada de Recursos Humanos su fecha de ingreso en la empresa con antelación para poder avisar en su trabajo anterior.

Desde la nueva empresa, hasta le mandaron un mail que confirmaba la oferta laboral, y ahí es que envió un telegrama de renuncia a su trabajo anterior.

Sin embargo, poco antes de la fecha de ingreso, le avisaron que debido a razones internas, su puesto ya no existiría más, la empresa ya no la contrataría. Contratación frustrada.

La empresa alegó que había una oferta de contrato de trabajo, un contrato que nunca llegó a concretarse. Pero los jueces tuvieron una interpretación diferente, existió un verdadero contrato de trabajo.

“Luego de varios meses de conversaciones, y con el acuerdo de voluntades exteriorizado por la oferta y aceptación, se coordinó la fecha de ingreso, el salario, el lugar de trabajo, la prepaga médica, y demás elementos propios que componían al futuro contrato. La confirmación
por parte de la empresa empleadora.” Eso la llevó a la trabajadora a renunciar al empleo anterior, concluyeron.

Por ende, ordenaron indemnizarla.  Para ver el comentario completo en el excelente sitio de Errepar y Erreius, pueden seguir este link.

sentencia responsabilidad precontractual laboral

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