-
Más tiempo para hacer reclamos administrativos y judiciales:
-
Antes, los plazos eran más cortos. Ahora:
-
Tenés 30 días hábiles administrativos para agotar la vía administrativa.
-
Y 180 días hábiles judiciales para ir a la Justicia si la Administración no responde o te rechaza el reclamo.
-
-
Esto da más aire al ciudadano para actuar sin quedar fuera del sistema por un tecnicismo.
-
-
Se fijaron tiempos concretos para ir a la Justicia según el tipo de nulidad del acto:
-
Si el acto tiene una nulidad absoluta (o sea, es muy grave): hay 10 años para pedir que lo anulen.
-
Si es una nulidad relativa (menos grave): hay 2 años para reclamar.
-
-
Se amplió la definición de “vías de hecho”:
-
Es decir, se reconocen más situaciones en las que el Estado actúa sin sustento legal o sin acto administrativo válido. Por ejemplo, ocupaciones, decisiones materiales sin acto escrito, etc.
-
-
Se puede defender la ilegitimidad de un acto incluso si no se lo impugnó a tiempo:
-
Aunque no hayas iniciado un reclamo dentro del plazo de caducidad, podés alegar que el acto es inválido (por nulidad absoluta o relativa) dentro del plazo de prescripción. Esto protege a quienes, por ejemplo, no pudieron reaccionar a tiempo por alguna razón justificada.
-
-
Se eliminó el plazo para impugnar una vía de hecho:
-
Es decir, no hay más plazo fijo: podés hacerlo en cualquier momento mientras no haya prescripción. Esto refuerza la defensa frente a abusos administrativos.
-
-
Los actos sin firma o sin forma escrita no tienen validez legal:
-
Si falta la firma o si no se hacen por escrito (cuando la ley lo pide), no tienen ningún efecto jurídico. Esto impide que la Administración actúe de forma informal o arbitraria.
-
-
Si un acto administrativo contradice una sentencia firme, no vale:
-
Cualquier acto que intente ignorar, modificar o pasar por encima de una sentencia judicial definitiva no produce efectos legales. Es decir, no tiene validez alguna.
-
Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.