Novedades del derecho y las leyes argentinas para el ciudadano

Derivación de aportes y prepagas, novedades positivas para reducir precios de cuotas

Un dispositivo que podría reducir los valores de la cuota

Por Elizabeth Orrico

El reciente anuncio de que los afiliados a los agentes del seguro de salud podrán aplicar los
excedentes de sus aportes para reducir sus cuotas no es un detalle administrativo. Es, en
realidad, la restitución de un principio básico: los aportes son de los trabajadores y deben
beneficiar directamente a quienes los generan.

Durante casi dos años, más de 1,8 millones de personas vieron cómo se acumulaban
alrededor de $180.000 millones que nunca se tradujeron en alivio para sus bolsillos. En
efecto, una normativa dictada en 2023 había forzado la idea de que esos fondos quedaban
en manos de las obras sociales destinatarias de aportes, sin trasladarse a las prepagas ni al
trabajador. La consecuencia era simple: si la cuota de un plan era menor al aporte, la
diferencia quedaba inmovilizada en el sistema, sin retorno para el afiliado. Se trató de un
verdadero apartamiento del derecho de propiedad: recursos privados que, en lugar de
volver a su titular legítimo, quedaron atrapados en un circuito ajeno.

El subsistema de salud argentino se organiza en un entramado mixto, donde conviven la
lógica de la seguridad social y la del mercado. Pero permitir que recursos personales se
transformen en saldos inmovilizados, sin acceso para el trabajador, constituye una anomalía
difícil de justificar. Los aportes son parte del salario diferido y su finalidad concreta es
garantizar cobertura, no acumularse en un circuito institucional ajeno a la voluntad de la
persona que los genera.

Un acto de reparación y transparencia

La decisión de reconocer a los trabajadores la titularidad de esos excedentes no sólo
corrige una injusticia: también inaugura un estándar de mayor transparencia. A partir de
ahora, cada factura de medicina prepaga deberá discriminar con claridad qué parte se cubre
con aportes, qué parte con subsidios estatales y qué parte con el pago directo del afiliado.
Se trata de un cambio cultural en un sector donde la información siempre fue difusa y difícil
de acceder.

La medida no agota el debate, pero inaugura un nuevo estándar: que los aportes de los
trabajadores se traduzcan en beneficios palpables. El desafío hacia adelante es consolidar
un sistema de salud más transparente, competente y equitativo para todos.
Porque, en definitiva, no hay derecho a la salud posible si antes no se respeta algo
elemental: el derecho de cada persona a disponer de lo propio.

 

 

 

Resolución sobre cómputo de aportes

La medida, que se oficializará en los próximos días a través de la Superintendencia de Servicios de Salud, dará de baja la Resolución 2400/2023, dictada durante la gestión de Alberto Fernández. Se estima que la norma perjudicó a 1,8 millones de empleados, reteniéndoles cerca de $180.000 millones.

El Gobierno Nacional anunció que anulará una resolución que permitía a las empresas de medicina prepaga quedarse con los excedentes de los aportes de sus afiliados. La medida busca que ese dinero sea utilizado para disminuir el valor de las cuotas que pagan los usuarios.

La modificación se centrará en dejar sin efecto la cláusula 12 del anexo de la Resolución 2400/2023 de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), emitida a fines del gobierno de Alberto Fernández. Según el vocero presidencial, Manuel Adorni, este artículo fue “un favor de la gestión anterior a las prepagas a cambio de congelar la cuota” durante la campaña electoral de 2023.

“Ahora los excedentes serán de los trabajadores y no más de las prepagas”, enfatizó Adorni.

 

El eje del cambio

 

La normativa que será derogada establecía que cuando los aportes y contribuciones de un afiliado superaban el costo de su plan de salud, esa diferencia quedaba en manos de la empresa prestadora. El texto de la resolución señalaba explícitamente que “en ningún caso podrá la entidad acreditar y/o entregar total o parcialmente importes de aportes y contribuciones al afiliado”.

En la práctica, si un afiliado generaba aportes por $100 y su cuota era de $80, los $20 restantes no se le devolvían ni quedaban como crédito a su favor, sino que eran absorbidos por la prepaga. La única opción que se le ofrecía al usuario era utilizar ese excedente para migrar a un plan más costoso, con la obligación de permanecer en él por al menos un año.

Con la nueva disposición, ese excedente deberá ser aplicado como un descuento directo en la cuota mensual del afiliado. Además, se instruirá a las empresas de medicina prepaga a discriminar en sus facturas el monto que cada persona recibe en concepto de subsidios automáticos, para garantizar la transparencia sobre la propiedad de esos fondos.

La medida beneficiará principalmente a 1,8 millones de empleados en relación de dependencia, a quienes se les habrían retenido de manera indebida un estimado de $180.000 millones durante los casi dos años de vigencia de la resolución, según fuentes oficiales.

 

Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.