Prohíben el raticida SUPERCygonazo: qué hacer si lo tenés
Se vendía con número de registro en la etiqueta, pero ese registro había caído en 2025 porque la empresa no lo renovó. ANMAT la notificó, nadie respondió y la carta volvió con un "se mudó". Qué dice la disposición, por qué la bromadiolona es un problema y qué hacer si tenés uno en casa.
Un raticida que se vendía con todos los datos en la etiqueta —fabricante, dirección, número de establecimiento, número de producto— acaba de quedar prohibido en todo el país. La ironía es que esos números fueron verdaderos. Alguna vez. La Disposición 5707/2026 de ANMAT, publicada hoy en el Boletín Oficial, prohíbe el uso, la comercialización, la distribución y la publicidad del raticida SUPERCygonazo, un cebo en granos de cereal a base de bromadiolona, uno de esos venenos anticoagulantes “de dosis única” que se venden para matar ratas y ratones.
Empezó con una pregunta
La historia arranca con una consulta. Alguien le preguntó al Servicio de Domisanitarios de ANMAT si el producto era legítimo y adjuntó una foto del envase. La etiqueta decía todo lo que tiene que decir un raticida: “Rodenticida dosis única. Contiene bromadiolone 0.005 g. Superwarfarínico monodósico. Raticida de actividad prolongada. Cebo en granos de cereal”. Fabricante: Mendizabal, Ferraro y Larrinaga S.R.L., Cornelio Saavedra 2472, Munro, provincia de Buenos Aires. RNE 020046345. RNPUD 0250001.
ANMAT fue a buscar esos números y los encontró. La empresa había estado inscripta como elaboradora de productos domisanitarios, y el raticida había estado registrado con ese RNPUD. Tiempo pasado. Por la Disposición 6153/2025, ANMAT dio de baja la habilitación de la firma porque no pidió la reinscripción del establecimiento. Y cuando cae el establecimiento, caen con él todos los productos que tenía registrados.
El organismo intentó avisarle a la empresa: le abrió un expediente, la notificó por el sistema de expedientes electrónicos y le mandó una carta a la dirección de la etiqueta. Nadie respondió. La carta volvió con el motivo que informó el Correo: “se mudó”. ANMAT también le consultó a la autoridad sanitaria de la Provincia de Buenos Aires, por si el producto tenía registro provincial. Tampoco.
Mientras tanto, el raticida se seguía vendiendo, incluso en plataformas de venta online. Los links de comercialización y publicidad fueron girados al programa de ANMAT que monitorea la publicidad de productos bajo vigilancia sanitaria.
Qué es un “domisanitario” y por qué tiene dos números
Los productos domisanitarios son los que se usan para limpiar, desinfectar o controlar plagas en la casa y en espacios colectivos: lavandina, desinfectantes, insecticidas, raticidas, cloro para piletas. En la Argentina los regula ANMAT con dos registros que van de la mano:
- RNE (Registro Nacional de Establecimientos): habilita a la fábrica, al fraccionador o al importador. Lo creó la Resolución 708/98 del entonces Ministerio de Salud y Acción Social.
- RNPUD (Registro Nacional de Productos de Uso Doméstico): registra cada producto en particular, con su fórmula y su rótulo aprobados. Viene de la Resolución 709/98.
El punto clave está en el artículo 5° de la Resolución 708/98: la habilitación del establecimiento dura cinco años. Después hay que reinscribirse. La reinscripción es automática y se hace por declaración jurada —o sea, un trámite—, pero si no se hace, el registro se cancela “sin necesidad de notificación previa”. Eso fue exactamente lo que pasó acá. La empresa no hizo el trámite, perdió el RNE, y con el RNE se fue el RNPUD del raticida. La etiqueta siguió impresa igual.
Moraleja adelantada: un número de registro en la etiqueta no garantiza que ese registro siga vivo. Es una foto de un momento, no un contrato con el futuro.
Por qué importa: qué es la bromadiolona
La bromadiolona es un anticoagulante de segunda generación, de la familia de las “superwarfarinas”, como dice con orgullo la propia etiqueta. Funciona bloqueando la vitamina K que el cuerpo necesita para coagular: el animal que la come no se muere en el acto, sino varios días después, por hemorragias internas. Por eso es “de dosis única” y “de actividad prolongada”: alcanza con que la rata coma una vez, y la sustancia se queda en el organismo mucho tiempo.
El problema es que el mecanismo no distingue entre ratas, perros, gatos y personas. Y el formato —granos de cereal— es de los más riesgosos en una casa: parece comida, se derrama, un chico o una mascota lo pueden encontrar. En humanos y animales, los síntomas de una intoxicación pueden tardar días en aparecer: encías que sangran, moretones sin explicación, sangre en la orina, sangrado de nariz. Existe antídoto (vitamina K1), pero el tratamiento es largo y necesita control médico.
Con un producto sin registro, además, nadie puede garantizar qué hay adentro: la fórmula puede ser la original, otra, o cualquier cosa. No hay establecimiento habilitado que inspeccionar ni lote que rastrear. ANMAT lo dice sin vueltas: se desconocen las condiciones de manufactura.
Qué dispuso ANMAT
El artículo 1° prohíbe el uso, la comercialización, la distribución y la publicidad del raticida SUPERCygonazo en todo el territorio nacional. Según los considerandos, la prohibición alcanza a las plataformas de venta electrónica y rige “hasta tanto se encuentre debidamente regularizado”, es decir, mientras nadie vuelva a registrar el establecimiento y el producto.
La base legal es el artículo 8°, inciso ñ, del Decreto 1490/92 —el que creó ANMAT—, que la habilita a tomar medidas preventivas cuando detecta un riesgo para la salud vinculado con los productos que controla. Además, ANMAT comunicó la medida a la autoridad sanitaria bonaerense y a la Dirección Nacional de Gestión y Control Normativo, que depende de Defensa del Consumidor, y pasó el expediente a la Coordinación de Sumarios: puede haber sanciones más adelante.
La empresa puede recurrir: tiene 20 días hábiles para pedir reconsideración, 30 para ir en alzada, o 180 días hábiles judiciales para ir a la Justicia (artículos 84 y 94 del Reglamento de Procedimientos Administrativos y artículo 25 de la Ley 19.549). Pero los recursos no suspenden por sí solos la medida: la prohibición rige desde ahora.
Qué hacer si lo tenés en casa
- No lo uses. Aunque hasta ayer te haya funcionado.
- Guardalo cerrado y fuera del alcance de chicos y mascotas hasta que puedas descartarlo. No lo tires por el desagüe ni suelto en la basura: es un residuo peligroso. Muchos municipios tienen puntos de recepción de residuos peligrosos domiciliarios; preguntá en el tuyo.
- Si lo compraste, podés reclamar la devolución del dinero. La Ley de Defensa del Consumidor exige que los productos no presenten peligro para la salud (art. 5) y te permite exigir la restitución de lo pagado cuando el producto no sirve para lo que se ofreció (art. 10 bis). Toda la cadena —fabricante, distribuidor, vendedor— responde (art. 40). El reclamo se puede hacer ante el vendedor, ante la plataforma o en la Ventanilla Única Federal de Defensa del Consumidor.
- Si lo ves publicado, podés denunciarlo en la plataforma y avisar a ANMAT (domisanitarios@anmat.gob.ar).
Si hubo una intoxicación
Ante cualquier sospecha —en una persona o en un animal— no esperes a que aparezcan síntomas, porque pueden tardar días. Llamá al Centro Nacional de Intoxicaciones del Hospital Posadas, que atiende las 24 horas: 0800-333-0160. Para chicos, también está la Unidad de Toxicología del Hospital de Niños Gutiérrez: 0800-444-8694. Tené a mano el envase: el nombre del principio activo es la primera pregunta que te van a hacer. Con perros y gatos, andá al veterinario y contale exactamente qué comieron; también hay tratamiento para ellos.
Cómo saber si un raticida es legal antes de comprarlo
ANMAT publica una guía para consumidores. La etiqueta de un domisanitario tiene que tener:
- Para qué sirve el producto, en el frente del envase.
- Nombre, dirección completa y teléfono del elaborador, titular o importador.
- Número de RNE y número de RNPUD, con la frase “Producto aprobado por el Ministerio de Salud” (o alguna de sus variantes históricas).
- Las leyendas “Antes de usar lea las instrucciones del rótulo” y “Guardar fuera del alcance de los niños y mascotas”.
Pero después de esta historia ya sabés que la etiqueta no alcanza. ANMAT tiene listados actualizados de productos y de establecimientos domisanitarios registrados en su sitio (argentina.gob.ar/anmat), y ahí podés chequear que el número siga vigente. Dos datos más: los productos que se venden en plataformas online también deben estar registrados, sin excepción; y los raticidas “de uso profesional” no pueden venderse a consumidores comunes.
La yapa
Este raticida no fue prohibido porque un inspector lo encontró: fue prohibido porque alguien preguntó. Una consulta con una foto del envase alcanzó para que ANMAT descubriera que un producto con todos los números en regla llevaba, en realidad, desde 2025 sin registro. Preguntar sirve.
Ficha legal
Norma: Disposición ANMAT 5707/2026 (DI-2026-5707-APN-ANMAT#MS), firmada el 7/9/2026 por el administrador nacional, Luis Eduardo Fontana, y publicada en el Boletín Oficial el 9/9/2026.
Expediente: EX-2026-66590712-APN-DVPS#ANMAT.
Fundamento: art. 8°, inc. ñ, Decreto 1490/92; Resoluciones ex MSyAS 708/98 y 709/98; Disposiciones ANMAT 7292/98 y 7293/98.
Antecedente: Disposición ANMAT 6153/2025 (baja de la habilitación del establecimiento).
Texto completo: Boletín Oficial.
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