Se prohíbe la caza deportiva en Colombia

Es por una decisión de la corte constitucional que considera a los animales "seres sintientes". Solo quedará la pesca.

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La Corte Constitucional declaró la invalidez de la norma que permitía la caza deportiva en Colombia. En un año ya no podrá existir la actividad, según la nueva sentencia votada por 7 jueces contra 2 en disidencia. La pesca seguirá permitida.

La abogada y activista Laura Santacoloma presentó una demanda de inconstitucionalidad contra el Estatuto de Protección Animal de 1989 y el Decreto Ley 2811 de 1974 de Colombia, que permiten la caza deportiva bajo ciertas conidiciones.

Alegó que “en el marco del límite de los derechos que les serían propios a los animales de existir y no sufrir, la caza deportiva implica un abuso de derechos” y “reduce a los animales a un mero negocio”.

La corte argumentó que el interés superior de protección del ambiente y la fauna por parte de este obliga a la protección de los animales contra el maltrato, el padecimiento y la crueldad. El juez afirmó:

No es constitucionalmente admisible matar animales con el único propósito de la recreación.

Por consiguiente la utilización de la caza deportiva al estar orientada exclusivamente a la recreación, lo cual la distingue a otros topos de caza, se fundamenta en una aproximación que no considera a los animales como parte del ambiente, dijo la mayoría. Salvo por la pesca, se prohíbe entonces la caza, decidieron.

El Ministerio de Ambiente colombiano está de acuerdo con la decisión, pues rechaza “cualquier actividad de caza deportiva de fauna silvestre en el país, pues este ejercicio solo deriva diversión para los cazadores y crueldad y sufrimiento para los animales, y dista mucho de las actividades de caza realizadas por las etnias colombianas para su subsistencia, o de las actividades de control poblacional que practican las comunidades o pescadores en cualquier río de Colombia”.

En disidencia se manifestaron la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible junto con la Universidad Militar Nueva Granada la Federación Colombiana de Tiro y Caza Deportiva (Fedetiro), y la Asociación Colombiana de Piscicultura y Pesca y la Universidad de la Sabana que defendieron la constitucionalidad de la normativa, en razón al principio de libertad y el derecho al libre desarrollo de quienes desarrollan la caza deportiva. En esa línea el diario El Espectador afirmó:

“No porque una práctica sea impopular se justifica la intervención estatal sobre ella.”

 

Cómo es en Argentina la caza legal

Solo se permite cazar en ciertos predios y con permiso especial de portación de armas y de caza. Las especies también están acotadas.

Por ejemplo, se permote la caza deportiva mayor en cotos habilitados de Ciervo Axis, de Antílope, de Cabra Salvaje, de Jabalí, de Ciervo Dama y de Ciervo Colorado.

Las especies permitidas podrán cazarse sin límite de piezas. Los ejemplares y los períodos aprobados, son los siguientes: Ciervo Axis, desde el 15 de marzo al 1 de diciembre; Antílope, Cabra Salvaje y Jabalí, del 15 de marzo al 31 de diciembre; Ciervo dama, desde el 15 de marzo al 30 de junio; y Ciervo Colorado, desde el 15 de marzo al 31 de mayo de 2018.

Al finalizar la actividad, el cazador deberá requerir al propietario el certificado de caza correspondiente, para el traslado de las piezas cobradas, conforme lo establecido en el artículo 14 de la Resolución N° 439/87.

Según el Código Rural para la Provincia de Buenos Aires, toda especie no mencionada expresamente como susceptible de caza, se considera protegida y su caza prohibida, así como la tenencia y el comercio de ejemplares vivos o de sus productos o despojos.

 

Anexo con material aportado por la corte de Colombia sobre la caza deportiva.

 

La demanda expuso que la cacería deportiva es una actividad recreativa que actualmente es objeto de cuestionamiento ético por el hecho de disponer de la vida de animales sólo por diversión o recreación humana, por lo cual es contraria a la dignidad humana. Señala que desde el punto de vista ambiental la cacería deportiva conlleva a la disminución de especies y a la contaminación ambiental causada por el plomo. Después de hacer un recuento de  los antecedentes normativos, concluyó que con la expedición de la Ley 1774 de 2016 se les  reconoció a los animales la calidad de seres sintientes, con lo cual se supera la concepción cosificadora de los mismos, lo que es acorde con el desarrollo de la jurisprudencia constitucional y del Consejo de Estado. Señaló también que la actividad de caza deportiva no es una actividad propia de la cultura colombiana.

Sostuvo, finalmente que aunque pareciera encontrar fundamento jurídico en los artículos 52, 58, 64 y 333 de la Constitución
Política, la disposiciones demandadas se encuentran en una tensión no resuelta con los valores y principios que consagran a los animales como sujeto de derechos, o por lo menos reconoce su derecho a existir y a no sufrir, salvo “razones moralmente justificables”. Por las  razones expuestas concluye que las normas demandadas que autorizan bajo ciertas
circunstancias la caza deportiva transgreden el Preámbulo y los artículos 1, 2, 4, 8, 9, 58, 79, 80, 95 (numerales 1, 2 y 8) y 333 de la Constitución Política.

El Procurador General de la Nación solicitó la inexequibilidad de los apartes normativos acusados por la accionante por considerarlos contrarios a la dimensión ecológica de la Constitución Política. Asimismo, solicitó que difiera los efectos de la inconstitucionalidad de
las expresiones acusadas para proteger a quienes desarrollan una actividad económica bajo el amparo de las leyes demandadas.

 

 

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