Por no respetar la prioridad peatonal, deberá pagar un millón de pesos

Según la ley, el peatón tiene la prioridad de paso en calles sin semáforo y cuando un auto dobla la esquina. Qué derechos tiene y los detalles del caso.

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Circulaba en una camioneta Peugeot Partner por las calles de Río Negro, pero la escena bien podría ser de cualquier lugar de Argentina. De repente, en la intersección sin semáforo, aparece cruzando una señora de 79 años, calle en la esquina de Teniente Ibáñez y Sarmiento de Cipolletti.

Cuando la camioneta utilitaria iba por calle Sarmiento, dobló a la izquierda para entrar por Teniente Ibáñez. Justo la mujer estaba cruzando y la embistió.

Ella sufrió la fractura de la muñeca al caerse por el choque. Vino la policía, la ambulancia y la llevaron al hospital donde le practicaron las curaciones del caso.

 

La causa judicial por la prioridad peatonal

Recuperada un poco de las lesiones por el choque, la señora atropellada demandó al titular del vehículo embistente, a su conductor y a la compañía de seguros citada en garantía.

En el juicio por los daños y perjuicios se debe esclarecer la responsabilidad civil. Según la ley de tránsito, se presume culpable quien haya infringido la norma de tránsito. Pero primero veamos los daños y la mecánica del hecho.

Un testigo declaró que la damnificada había sido enganchada con el espejo de la camioneta, luego cayó y se apoyó con la mano izquierda. Esto originó la fractura.

El juez de Cipolletti (la localidad, no el apellido del magistrado) afirmó que el principio general, no libre de excepciones, determina que se presume la culpa grave del conductor de un rodado cuando embiste a un peatón. En sus palabras:

“El conductor de un rodado debe prever el accionar de los peatones en virtud de la intrínseca peligrosidad del automotor que guía. Y sólo debe considerarse que el peatón incurrió en culpa cuando ella resulte claramente justificada, de modo concreto y preciso.”

 

La culpa del peatón solo procede en contados casos

El magistrado civil agregó que la conducta del conductor de un rodado entraña un grave riesgo para la seguridad y bienes de los demás mientras que la culpa del peatón en cambio, por lo general, no perjudica más que a sí mismo, la actividad de aquél debe apreciarse con mucha mayor estrictez que la de éste.

Además, por normativa vial, en zonas urbanas, el conductor al aproximarse a las sendas de seguridad debe reducir la velocidad o detener el vehículo para ceder el paso a los peatones para que puedan seguir su marcha normal sin ser molestados.

Por ende, consideró el juez que el conductor del vehículo utilitario que atropelló a la mujer peatón no guardó la debida atención en la conducción.

Finalizó con el deber de tener la mayor prudencia que se exige a quien realiza un giro hacia la izquierda, dado el riesgo que su conducta entraña, y por haber violado la prioridad de paso que le correspondía al peatón que circula por la senda peatonal o zona habilitada al cruce de calles.

Ahora el conductor dueño del vehículo y su seguro deberán indemnizar a la señora con $710 mil pesos más intereses, aunque el fallo puede ser apelado.

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