Inflen Inc.

En la sección literaria de Derecho En Zapatillas compartimos este material de ficción, una historia futurista. Tecnología y Literatura En Zapatillas

Por S.N.

El hombre bajito de gafas rojas le señalaba la pantalla al otro más alto, que estaba vestido muy prolijo, zapatos en punta, remera blanca y pantalones de jean super ajustados. 

La pantalla era enorme. Plana y con mucho contraste. Encima había otra pantalla más chica en la cual bailaba el logo animado de 3D de Inflen Inc. Agencia de Influencers. De fondo sonaba música electrónica.

Por la pantalla más grande se proyectaba una suerte de carrusel de cabezas que se se rotaban, la que estaba más próxima al espectador era magnificada automáticamente y justo cuando estaba en el centro sonreía. Allí se detenía la filmación, una suerte de círculo digital de cabezas animadas. 

Todas eran diferentes, la diversidad de cabezas era infinita.Y si bien rotaban para completar el círculo, no se replicaban, siempre parecía haber nuevas. Lo único en común era la dentadura, notoriamente blanca. Al hombre alto de zapatos en punta algo le llamó la atención, pero no supo decir qué.

_Para esa audiencia target que también compra pañales de bebés puede elegir entre Tom, Dalit, Carl o Brian. Claro que también hay combinaciones, pero eso tiene que avisarnos antes, porque entre ellos no siempre se llevan bien

Cuando los mencionó, automáticamente, aparecieron en un recuadro de la pantalla las cuatro cabezas, con una etiqueta de esos nombres. El sistema hizo foco en Brian, sentado en un living moderno y blanco, lleno de flores y otros objetos de decoración de estilo oriental. 

_Más allá de la campaña me gustaría llevarle el regalo de la empresa personalmente a alguno de los influencers que vamos a contratar, así conocen nuestra línea de jugos

_Me temo que eso no será posible, verá, no son reales. Son una simulación avanzada por computadora, un invento, en verdad

_No entiendo

_Es lógico. Al principio todos se sorprenden. Y es a lo que apuntamos, a que parezcan reales. Pero sería costosísimo pagarles y mantenerles si fuesen personas. Eso sin contar los tratamientos estéticos. Usamos simulaciones avanzadas de ordenador, eso nos permite ir moldeándolos a gusto, desde el color de pelo, hasta cosas más profundas como la personalidad

Ahora sentado detrás de un escritorio hecho enteramente de vidrio, el hombre de gafas rojas no se inmutaba. Estaba todo vestido de negro, salvo por esos anteojos que contrastaban con lo demás. 

_¿O sea que estoy contratando animaciones?, nunca me avisaron eso, dijo sorprendido el hombre de zapatos en punta. El desarrollo de nuestro producto demandó una inversión de millones de dólares, obtuvimos préstamos en rondas de inversores y mucho apoyo internacional, necesitamos una campaña de nivel

_Verá, no podemos decirlo en voz alta. Parte de nuestro éxito es que la gente no sepa distinguir a los influencers reales de los simulados. De hecho, un par de influencers que no le ofrecimos sí son reales, los hemos usado para entrenar el programa, pero tienen un costo demasiado alto, y por un jugo sintético no se justificaría

_No es sintético, es natural! Está hecho de fibromas ensamblados en hidroponia, es totalmente natural a pesar de que la fruta no crece en la tierra ni en los árboles, la fórmula química es igual al cultivado.

_Entiendo, entiendo, sí, leímos el brief y en base a eso le presupuestamos. Samanta podría ser, también, ella es humana, pero en costo beneficio le conviene a Dalit que es robótica. Dalit y Brian, ya los hemos usado para una marca de ropa de cuero sintético, por ejemplo

_¿Y cómo hacen los escenarios?

_Todo es gracias a la inteligencia artificial. Tenemos cargadas fotos de hoteles, piletas, restaurantes, de todo el mundo. Luego es cuestión de recortar y subir foto o video del influencer que usted elija, con el producto que elija, claro. También tenemos convenios con algunos medios tradicionales que validen nuestro producto, verá, no todo es virtual. 

_Sí, a Dalit la vi en una entrevista con esa presentadora… ¿Cómo se llama?….

_De Brunch Con Hermione, sí, la ex modelo. Dalit es, para la audiencia, una actriz exitosa. Y Brian un buen deportista, trainer, el culto por lo físico, es justo lo que necesita una marca de jugos,  

_¿El sistema lo desarrollan en Inflen INC o es otra empresa? Porque a mí me derivaron de la agencia de publicidad

_Verá, tenemos un convenio con ellos, pero es confidencial. Ahora estamos desarrollando un nuevo producto, usamos GPT-3 para recrear transmisiones en vivo en Instagram, incluso tenemos la habilidad de responder preguntas en tiempo real. Bueno, lo de “tenemos” es medio un eufemismo, lo hace la computadora en forma automática. Nuestro sistema se nutre de una base de datos de las transmisiones pasadas de los famosos y emula lo que podría ser una respuesta, el algoritmo es nuestro, está patentado y es secreto

_¿Una actuación en vivo de Instagram?

_Exacto, no se preocupe, deje todo en nuestras manos, su producto es la estrella. 

_¿Pero no puede fallar?

_No, programamos el sistema para que haga exactamente lo que le pedimos, obviamente hay una cuota random en función de las interacciones y de la interpretación de la computadora, todos los días mejora. El algoritmo incluso se nutre de lo que hagan otros robots. Esto es experimental, quiero que sepa que el robot también podría tener algunas reacciones inesperadas, pero en el 99% de los casos sale muy bien y los clientes quedan en extremo contentos. Nos encargamos de programar la ambientación, que ya es familiar para la audiencia, la escena y hasta el guión. 

_Entiendo, bueno, el plan es que no hablen directamente de los jugos pero sí de nutrición saludable y que ahí que tomen los jugos cuando dan la clase. 

_Sí, Brian y Dalit pueden ser configurados para eso, el vivo va a quedar genial. Nuestro equipo de creatividad ya pensó un par de disparadores.

El hombre de gafas presionó un botón y en todas las pantallas se mostró el cartón de jugos con íconos de frutas, los íconos estaban diseñados para emular la forma de la fruta pero con otras texturas. El hombre de zapatos en punta lo miró, subió las cejas y asintió con la cabeza.


El grupo de fitness se había juntado en la casa de Paul para entrenar. El patio, si bien de cemento, les daba un espacio algo mejor que la plaza.

Al cabo del entrenamiento el acuerdo era que cada uno llevaba algo de merendar. Esta vez, el grupo era de ocho y bromeaban sobre la bebida en base a clorofila que había traído Maia la vez pasada. Paul le dijo a Maia que si traía eso otra vez él podía preparar las cookies de alfalfa con mijo, le espetó que le habían salido riquísimas pese al descontento generalizado

Maia abrió Instagram y vió la notificación del vivo de Brian y Dalit. Al tocar la pantalla de su celular, el sonido se replicó en los parlantes del patio, Maia también aportaba la música, en general reaggeton o marcha.

_Ah, dejalos, dejalos, hoy presentaban algo de tendencias de alimentación, dijo Mark, otro de los que entrenaban

_Ah, sí, lo anunciaron el otro día en el programa de Hermione

Brian estaba con Dalit en una cocina. El mármol era de un blanco finísimo, todo era reluciente, limpio y lujoso. La canilla era extensible. Adentro, Brian lavaba frutas. El agua no rebotaba como una canilla real, pero un filtro difuminaba esa escena. Las frutas eran perfectas, casi se podía oler el mango. Las ciruelas eran extrañamente grandes, del tamaño de una naranja.

Dalit tenía los labios grandes y carnosos, rimaban con las frutas. Brian era musculoso pero no al punto de ser un modelo de fisicoculturismo, todo en su cuerpo era sutil. Tenía una vincha blanca que atrapaba parte de su pelo morocho. Cada vez que se acumulaba una buena cantidad de corazones que mandaba la audiencia en la transmisión en vivo de Instagram, ambos se besaban. Solo un pico. Y siempre ambos se ocupaban de aclarar que lo de ellos es solo amistad, y pasión por lo sano. 

Cuando Brian terminó de lavar las frutas, las sacó de la pileta y las puso en una fuente. Al lado estaba el cartón de jugos. Tenían los mismos íconos de esas frutas. 

Dalit hizo la bandeja a un lado y tomó un par de frutas, un higo y un durazno. Las devolvió a la bandeja y dijo: “¿Qué pasa si yo te digo que esta misma fruta la podés tener mucho más fácil, al alcance de tu mano?”

En el vivo, algunos comentaron, que preferían la fruta, qué son ricos, que cuando vuelven al programa de Reality en el cual ambos pasaron un día entero comiendo algas en una pecera con carpas nadando. 

_Y tenemos la hora de la verdad, le dijo Dalit a Brian

_Alcanzame, alcanzame el jugo, le dijo Brian

_Nooo, es todo para mí

El Instagram explotaba. Unos trescientos mil usuarios conectados, en forma simultánea, asistiendo al espectáculo. Brian tenía el torso desnudo, exhibía sus abdominales y pasaba su mano por ellos. Dalit estaba vestida con un top ajustado, tenía una colita en su pelo. Al lado de la cocina con el mármol brillante estaban las dos reposeras. Una niña de dos años, la hijita de Dalit que mostraba en sus fotos de Instagram, jugaba en el fondo con algo que parecía plastilina.

_¿Vas a querer, mi amor, vas a querer juguito?

La nena dijo “siiii”, gritando. “No quiero fruta, mami, quiero juguito!!!!”

_Tomá, Opa de mi corazón, tomate el juguito.

Opa, una niña rubia de unos dos años, tomó el jugo del cartón y sonrió. Luego la escena volvió a Dalit y Brian. Brian casi no hablaba, pero tomaba el jugo despatarrado en su reposera.

Ni bien Opa tomó el jugo, Hilde, la asistenta de Dalit, buscó a Opa y la llevó. En los vivos hacía de niñera, la tomó en forma algo brusca pero Opa seguía sonriendo. Al lado de la cocina había una puerta corrediza automática, se abrió y ambas se fueron

Dalit se levantó bruscamente y le dijo a Brian que lo acompañe a la cocina.

_Al fin solos, ¿No, Brian?

Dalit se acostó sobre el mármol. La campana de la cocina, con luces en su interior, le hacía de foco de luz. El resto de las luces se fueron apagando poco a poco. Ella, acostada en su cocina, Brian, más atrás, detrás de la pileta. Ahora Brian vestía un gorro de chef. Un short ajustado, y un gorro de chef. 

Todo era oscuridad salvo por la luz de la campana de la cocina. Brian estaba difusamente iluminado. Una luz puntual, que no parecía provenir de ninguna fuente fija, iluminaba los dos cartones de jugos y los íconos de frutas impresos en su envase. 

La gente conectada pedía que se besaran, con mayúsculas, a los gritos. Brian se inclinó sobre Dalit, puso el sorbete de jugo sobre su boca y esta lo tomó. Luego Brian hizo lo mismo con su cartón de jugo y dijo que iba a leer algunos comentarios y que después habían preparado una sorpresa con Dalit, según los mensajes que reciban. En Twitter eran Trending Topic.

Un chico conectado les preguntó si siempre compartían la comida, Brian dijo que sí, que les gustaba experimentar sabores juntos.

Ni bien terminó de decir esa frase, Dalit se levantó del mármol adonde estaba recostada y se incorporó al lado de Brian. Entonces, en forma simultánea, ambos vomitaron sobre el mármol blanco, con el mismo flujo y cantidad, de color amarillo, rojo y verde que era el color del jugo que habían estado tomando, el flujo del líquido que expelían se incrementaba a medida que subía la cantidad de usarios conectados, y ni bien terminaron de hacerlo, se reclinaron para lamer el jugo que habían rumiado y poder pasar sus lenguas sobre el mármol blanco, ahora no tan brillante.

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