Demandan a Skittles por dióxido de titanio
Alegan que los caramelos de popular golosina de origen estadounidense no son aptos para consumo por ser tóxicos
Mars Inc. está siendo demandada por su uso continuado de dióxido de titanio en Skittles en una demanda colectiva que alega que los caramelos arcoíris “no son aptos” para comer, reporta KSL.
Según NBC News, Jenile Thames, residente de California, alega que abrió un paquete de Skittles en abril que aún contenía “niveles elevados” de dióxido de titanio (TiO2).
“La empresa se basa en la lista de ingredientes que se proporciona en letra minúscula en la parte posterior de los Productos, cuya lectura se vuelve aún más difícil por la falta de contraste de color entre la fuente y el empaque”, afirma.
La demanda señala que otras marcas de dulces, incluidas Sour Patch Kids, Swedish Fish y Nerds, tienen colores vibrantes como Skittles, pero no dependen del dióxido de titanio.
“Un cliente razonable esperaría que (Skittles) se pueda comprar y consumir de manera segura tal como se comercializa y vende”, dijo en su demanda. Allí persigue el pago de daños, una indemnización, por alegado fraude y violaciones de las leyes de protección al consumidor de California.
El uso de dioxido de titanio en alimentos y su seguridad
Mars Inc. acordó en 2016 dejar de usar dióxido de titanio y colorantes artificiales en sus productos durante los próximos cinco años. La demandante dijo que no habría comprado los dulces si hubiera sabido el compuesto químico que contenía, según la demanda. Afirma que los ingredientes en el empaque son difíciles de leer por el contraste de color entre la fuente y el empaque.
La demanda señala que el TiO2 fue prohibido en Francia en 2019 y en mayo pasado la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria determinó que el mineral “no podía considerarse seguro para el consumo”. La Comisión Europea anunció entonces que “adoptaría una prohibición sobre el uso de TiO2 como aditivo alimentario.
De parte de la empresa, afirmaron: “Si bien no comentamos sobre litigios pendientes, nuestro uso de dióxido de titanio cumple con las regulaciones de la FDA”.
Matthew Jorgensen, un toxicólogo de Utah que no está involucrado en la demanda, dijo que la principal preocupación de la UE con el mineral es la inhalación de titania en lugar del consumo oral.
“Uno de los problemas clave con el titanio y la sílice es la inhalación de estos polvos en el entorno de una fábrica. Sin embargo, en estos casos, el problema está relacionado con la acción física de las partículas de polvo en los tejidos pulmonares sensibles. Esa misma preocupación no se aplica cuando la titania se consume por vía oral”, dijo.
Según los estudios de exposición oral, se mostraron cambios bioquímicos por la ingestión, pero no se demostró toxicidad sistémica. Jorgensen dijo que eso fue con dosis de hasta 5 gramos por kilogramo durante dos semanas, lo cual es una gran cantidad considerando que un adulto generalmente pesa 60 kilogramos.
Este mineral que se encuentra en pinturas, protectores solares, plásticos y cosméticos. Según The Hill, se ha utilizado en productos alimenticios como dulces, chicles, chocolates y cremas para café durante mucho tiempo.
Jorgensen dijo que la descripción del dioxido de titanio como toxina es incorrecta porque una toxina es necesariamente un veneno de origen vegetal o animal. “TiO2 (titania) es de origen mineral, con razón, por lo que este material es muy parecido a la arena que es SiO2 (sílice)”.
Si bien es cierto que una dosis específica hace que el mineral sea venenoso, la mayoría de los demás ingredientes también pueden considerarse venenosos en dosis suficientemente altas.
“Un ejemplo clásico es la vitamina A, que es útil en dosis muy bajas pero se vuelve venenosa en dosis moderadamente más altas. Cada año se informan sesenta mil casos de envenenamiento por vitamina A en los EE. ”, dijo Jorgensen.
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