Los residuos plásticos en la red de agua

El costo de potabilizar se encarece, y se daña el ambiente

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Día a día se contaminan los cursos de agua con distintos sólidos y líquidos. Desde la firma AYSA informan que actualmente tienen un promedio mensual de disposición de 50 toneladas de residuos sólidos, para tener una idea de la magnitud del fenómeno. Gran parte de estos residuos son plásticos. Las acciones a adoptarse.

Los residuos plásticos en la red de agua

Los plásticos son polímeros orgánicos sintéticos, que se derivan de la polimerización de monómeros extraídos de petróleo o gas. Dentro de los plásticos se incluyen el cloruro de polivinilo (PVC), nylon, polietileno (PE), poliestireno (PS) y polietilenopropileno (PP).

La producción en masa de plásticos inició en 1940 incrementándose considerablemente cada año; según la ONU para el año 2016, con una población mundial de más de 7 mil millones de habitantes, se produjeron 300 millones de toneladas de plásticos.

Muchos objetos de plástico fabricados son de uso cotidiano como botellas, bolsas, platos o vasos “desechables”, precisamente, el gran problema radica en lo que ocurre con los objetos plásticos después de desecharlos.

Para tener dimensión del problema, cada año se usan 500 mil millones de bolsas plásticas en el mundo y en la última década produjimos más plástico que en todo el siglo pasado. Hoy, el plástico representa el 10% de todos los residuos que generamos.

¿Qué pasa con los plásticos una vez desechados?

Los plásticos “Pueden acabar abandonados debido a la acción de las tormentas, el viento o la lluvia, o simplemente porque no se han desechado correctamente. Así pueden llegar a ríos u otras vías fluviales y hasta en el sistema de alcantarillado de zonas urbanas”. Se calcula que el 79% de los plásticos desechados hasta hoy ha acabado en vertederos o el medio ambiente.

Otro de los grandes problemas del plástico es el tiempo que tardan en degradarse. Se ha calculado que una bolsa plástica puede tardar unos 55 años en descomponerse, mientras que una botella necesita más de 500 años para degradarse.

La presencia de plásticos en el medio marino tiene numerosas consecuencias: constituyen un problema estético, con repercusiones para la industria turística, es un peligro para numerosas industrias, por ejemplo, transporte marítimo, pesca, producción de energía, acuicultura, pues el plástico puede provocar enredos y daños en equipos, ocasionan lesión y muerte de aves marinas, peces y reptiles como resultado de la ingestión y enredos.

Además producen el transporte de especies marinas no nativas a nuevos hábitats sobre residuos plásticos flotantes, interfieren en el intercambio de gases en los fondos marinos y al hundirse los residuos plásticos originan nuevos terrenos duros artificiales.

Por otro lado, además del impacto que tienen los residuos plásticos grandes, conocidos como “macroplásticos”, existen residuos más pequeños denominados “microplásticos” que también juegan un papel contaminante en los océanos.

 

Los microplásticos

Si bien los desechos “macroplásticos” han sido el foco de preocupación ambiental durante algún tiempo, solo a partir de principios de siglo, los diminutos fragmentos de plástico, fibras y gránulos, denominados conjuntamente “microplásticos”, han sido considerados propiamente como partículas contaminantes plásticas de hasta 5 mm, aunque muchos investigadores consideran que son aquellas que miden de 0,5 – 1 mm.

Los microplásticos pueden suponer un riesgo para los ambientes acuáticos debido a su ubicuidad documentada en los ecosistemas marinos, y a que son propensos a ser ingeridos por la biota acuática.

Los plásticos que se fabrican para ser de un tamaño microscópico se definen como microplásticos primarios. Estos plásticos se utilizan típicamente en limpiadores faciales y cosméticos, como exfoliantes de manos y faciales, que han reemplazado los ingredientes naturales para exfoliación utilizados tradicionalmente, como las almendras molidas, la avena y la piedra pómez.

Típicamente comercializados como “micro-beads”, estos plásticos pueden variar en forma, tamaño y composición según el producto: de gránulos de polietileno y polipropileno (<5 mm) y de poliestireno (<2 mm) (1).

Por su parte, los microplásticos secundarios describen a los pequeños fragmentos de plástico derivados a partir de la descomposición de residuos plásticos más grandes, tanto en el mar como en tierra. A lo largo del tiempo la acción de procesos físicos, biológicos y químicos, puede reducir la integridad estructural de los residuos plásticos, lo que resulta en la fragmentación.

El pequeño tamaño de estos microplásticos permite la fácil ingestión de estas partículas por parte de los animales marítimos, al respecto, Jorge Carrión, director del Parque Nacional Galápagos, a 1.000 kilómetros de la costa de Ecuador, señala: “Cuando el plástico se descompone en microplásticos, puede entrar en la cadena alimentaria: los peces lo comen y los humanos podrían verse afectados”.

 

Investigaciones sobre contaminación de ambientes marinos por plásticos

La contaminación del ambiente marino por los plásticos es un problema ambiental relevante y ha sido objeto de un número creciente de estudios desde hace unos años.

Recientemente realizaron una evaluación integral post mortem de 50 mamíferos marinos varados, examinando el tracto digestivo completo. Se encontró que cada animal contenía al menos una partícula sintética.

En total, se detectaron 273 partículas y 261 de ellas tenían un tamaño inferior a 5 mm. Sólo se encontró que un animal (Delphinus delphis) contenía macroplásticos (Nelms y colaboradores (2019). La mayoría de las partículas eran fibras (84%), mientras que el 16% restante eran fragmentos. Las partículas eran principalmente de color azul y negro (42.5% y 26.4%) y el nylon fue el polímero más prevalente (60%).

En otro estudio, en mayo de 2013, se analizó el contenido de estómagos e intestinos de tres ballenas varadas en las costas norte y oeste de Irlanda en busca de restos antropogénicos. Se desarrolló un método para identificar microplásticos ingeridos por organismos marinos más grandes.

Los microplásticos se identificaron en todo el tracto digestivo de la ballena que se examinó para detectar la presencia de microplásticos. Las dos hembras adultas tenían macroplásticos en sus estómagos. Este constituye el primer estudio que identifica directamente microplásticos (<5 mm) en una especie de cetáceo.

 

Acciones concretas contra la contaminación por plásticos

Petter Malvik, Oficial de Comunicaciones del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA), señaló: “Según algunas estimaciones, el 99% de todas las aves marinas habrán ingerido algún tipo de plástico a mediados del siglo” (3). Desde febrero de 2017 PNUMA desarrollo el programa “Mares Limpios”.

Hasta la fecha, 57 países se han unido, desde Argentina hasta Yemen, y han prometido reducir los plásticos de un solo uso, proteger las aguas nacionales y fomentar el reciclaje. La campaña ahora representa la mayor alianza mundial para combatir la contaminación por plástico en los mares.

Leo Heileman, director regional de ONU Medio Ambiente en América Latina y el Caribe refirió: “Los países y ciudadanos de América Latina y el Caribe están tomando medidas audaces y ejemplares para combatir la contaminación por plásticos y proteger sus valiosos recursos marinos”.

Por ejemplo, en mayo de 2018, Chile se convirtió en el primer país sudamericano en aprobar una prohibición nacional de bolsas plásticas de un solo uso, por su parte, Brasil es miembro de la campaña desde septiembre de 2017 y está trabajando con PNUMA y sus socios en un Plan de Acción Nacional sobre basura marina.

La campaña “Mares Limpios” ha estimulado la concientización mundial sobre la manera en que se utiliza el plástico. Sin embargo, aún queda mucho trabajo por hacer y el tiempo sigue corriendo. La solución a la contaminación por plásticos no depende de una sola institución o gobierno, sino que requiere la intervención de todas las sociedades y países del mundo.

 

Acciones en la Argentina

La firma AySA exhibe un banco elaborado con 70 kg de plástico para el que se reutilizaron 1.500 botellas plásticas en la explanada del Palacio de las Aguas Corrientes (Riobamba 750, CABA).

Esta pieza forma parte del Plan Integral de Gestión de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) del cual forma parte el Programa de Separación y Reciclaje de Plásticos. El programa apunta a reducir el volumen de residuos generado por el uso diario de todos sus empleados.

A la fecha lleva recolectadas más de 7 toneladas de plástico en los últimos dos años, que luego se destinan a la fabricación de bancos, mesas, barandas y pequeñas piezas que hacen a la mejora del servicio: “El objetivo ha sido no sólo conservar los recursos naturales y proteger el medio ambiente, si no también encontrar una alternativa al uso de materiales tradicionales como la madera y reducir el impacto ambiental y los costos operativos de la empresa” destacó José Luis Inglese, presidente de Agua y Saneamientos Argentinos SA.

A nivel ciudad de Buenos Aires, rige la prohibición de entregar bolsas plásticas en supermercados. Esta medida también está vigente en otros municipios, por ejemplo Bariloche, que fueron pioneros en la materia.

También se impulsa la prohibición de sorbetes o pajitas de plástico. Esta ordenanza está vigente en el partido de Pinamar, pero tuvo fuerte resistencia en otros distritos. Y todavía muchos de los alimentos envasados que consumimos tienen un componente plástico.

A continuación un esquema de lo que no debe arrojarse a la red de agua:

 

 

Para ilustrar las consecuencias del plástico, alcanza con ver los resultados:

 

Según la constitución nacional, “todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado,apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará eptables, a las que resultan de la propia actividad del hombre.”

Por lo tanto, es esperable que se tomen mayores medidas a nivel reducción de plásticos, disposición y eventual reciclaje, para evitar las externalidades comentadas. Mantener limpios los cursos de agua es una acción fundamental para preservar la biota de ríos y mares, y evitar problemas en la provisión de agua potable puesto que la alteración de un elemento del ecosistema altera el conjunto.

 


Fuentes y referencias:

Fuente de la foto de portada: https://www.aztecaamerica.com

Fuentes:

1.- Cole M, Lindeque P, Halsband C, Galloway T. 2011. Microplastics as contaminants in the marine environment: a review. Marine Pollution Bulletin. 62: 2588-2597.
2.- Anderson J, Park B, Palace V. 2016. Microplastics in aquatic environments: implications for canadian ecosystems. Environmental Pollution. 218: 269-280.
3.- Organización de las Naciones Unidas. La ONU lucha por mantener los océanos limpios de plásticos. 2017. Disponible en: <https://news.un.org/es/story/2017/05/1378771>. Consultado el: 20-02-2019.
4.- Greenpeace. ¿Cómo llega el plástico a los océanos y qué sucede entonces? 2019. Disponible en: <https://es.greenpeace.org/es/trabajamos-en/consumismo/plasticos/como-llega-el-plastico-a-los-oceanos-y-que-sucede entonces/>. Consultado el: 21-02-2019.
5.- ONU Medio Ambiente. Mares limpios: dos años de la campaña líder contra la contaminación por plásticos. 2019. Disponible en: https://www.unenvironment.org/es/news-and-stories/reportajes/mares-limpios-dos-anos-de-la-campana-lider-contra-la-contaminacion-por. Consultado el: 21-02-2019.
6.- Nelms S, Barnett J, Brownlow A, Davison N, Deaville R, Galloway T, Lindeque P, Santillo D, Dodley B. 2019. Microplastics in marine mammals stranded around the british coast: ubiquitous but transitory?. Sci Rep. 9: 1075.
7.- Lusher A, Hernandez G, O´brien J, Berrow, S, O´Connor I, Officer R. 2015. Microplastic and macroplastic ingestion by a deep diving, oceanic cetacean: the true’s beaked whale mesoplodon mirus. Environ Pollut. 199:185-91

 

 

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