Plan Nacional para la Conservación de las Aves Playeras en Argentina

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1.1 Antecedentes
Durante marzo 2016, se llevó a cabo en la ciudad de Las Grutas (Río Negro) el taller “Argentina en la
Ruta Migratoria de las Aves Playeras del Atlántico” que convocó actores clave e interesados directos
en conservación provenientes de diversos puntos del país. Se abordaron las oportunidades y desafíos
nacionales en términos de proyectos, participación y articulación en el marco de la iniciativa del
Atlántico. Una de las principales propuestas surgidas de este taller, fue la necesidad de avanzar en un
proceso de planificación nacional para la conservación efectiva de las aves playeras y sus hábitats.
En julio 2018, la Oficina Ejecutiva de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP)
alcanzó un acuerdo con la Secretaría de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable, para
articular esfuerzos y poner en marcha un proceso participativo para la construcción del Plan Nacional
para Conservación de Aves Playeras.

El hito de inicio de este proceso se llevó a cabo la primera
semana de abril 2019, en Buenos Aires, con la primera reunión del Comité Asesor-Técnico, que tiene
como rol brindar orientación estratégica a la construcción del plan.
La elaboración del presente Plan se desarrolla en el marco de la “Iniciativa de la Ruta Migratoria de
las Aves Playeras del Atlántico” (ASFI por sus siglas en inglés) y permite dar cumplimiento a
compromisos internacionales asumidos por Argentina como signataria de la Convención sobre la
Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres y parte contratante de la Convención
de Ramsar, entre otras. Este instrumento de planificación genera un marco nacional para guiar los
esfuerzos de los diversos actores y sectores; sean públicos, privados, academia y sociedad civil,
buscando aumentar y fortalecer la capacidad de acción en conservación de las aves playeras, tanto a
nivel nacional, provincial y local.

1.2 Marco legal

Se presenta a continuación un panorama base sobre marco legal de referencia para la conservación
de aves playeras y sus hábitats en el territorio argentino, indicando principales instrumentos de
alcance nacional y convenciones aplicables. De manera adicional, se presentan algunas de ellas
referidas específicamente a la conservación en aves playeras a nivel provincial y/o municipal.
1.2.1 Constitución Nacional
La Constitución Nacional Argentina establece en su Artículo 41 que “Todos los habitantes gozan del
derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades
productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y
tienen el deber de preservarlo; las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la
utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de
la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales”.

En observancia del Artículo 124 de la misma Ley Suprema, la construcción de lineamientos de este
Plan Nacional recibió diversos aportes desde las provincias, ya que se establece que corresponde a
las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio.
1.2.2 Ley General del Ambiente
La Ley General del Ambiente Nº 25.675, “establece los presupuestos mínimos para el logro de una
gestión sustentable y adecuada del ambiente, la preservación y protección de la diversidad biológica
y la implementación del desarrollo sustentable”. Su Autoridad de Aplicación es la Secretaría de
Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS) de la Nación y tiene entre otros objetivos asegurar la
preservación, conservación, recuperación y mejoramiento de la calidad de los recursos ambientales,
tanto naturales como culturales, en la realización de las diferentes actividades antrópicas; promover
el uso racional y sustentable de los recursos naturales; mantener el equilibrio y dinámica de los
sistema ecológicos; asegurar la conservación de la diversidad biológica y establecer un sistema
federal de coordinación inter-jurisdiccional para la implementación de políticas ambientales de
escala nacional y regional.
1.2.3 Ley de Conservación de la Fauna
La Ley Nº 22421 de Conservación de la Fauna, establece en su Artículo 1º: “Declárase de interés
público la fauna silvestre que temporal o permanentemente habita el Territorio de la República, así
como su protección, conservación, propagación, repoblación y aprovechamiento racional”.
Asimismo, establece que todos los habitantes de la Nación tienen el deber de proteger la fauna
silvestre, conforme a los reglamentos que para su conservación y manejo dicten las autoridades de
aplicación.

1.2.4 Convenio sobre Diversidad Biológica

El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) posee entre sus objetivos principales, la conservación
de la diversidad biológica, la utilización sostenible de los componentes de la diversidad biológica y la
participación justa y equitativa de los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos
genéticos.
La Argentina adoptó el CDB en el año 1994 por medio de la Ley Nacional Nº 24375. En el año 1997, y
a través de su Decreto Reglamentario Nº 1347, se designa a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo
Sustentable (SAyDS) como Autoridad de Aplicación del CBD, creando a su vez la Comisión Nacional
Asesora para la Conservación y Utilización Sostenible de la Diversidad Biológica (CONADIBIO).
1.2.5 Estrategia Nacional sobre la Biodiversidad y Plan de Acción 2016-2020
La Estrategia y su Plan de acción fue aprobada por Resolución Nº 151/2017 del MAyDS y dentro del
Eje 1. Conservación y Uso Sustentable de la Biodiversidad, establece como objetivo general la
“Conservar la biodiversidad con un enfoque basado en los ecosistemas desde una perspectiva
centrada en la escala de paisaje a fin de mejorar el estado de conservación de las especies silvestres,
además de asegurar el bienestar y la calidad de vida de las personas que dependen de estas”.

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Igualmente, los Sub-ejes 1 y 2 contemplan más detalladamente la “Conservación de especies
silvestres y su diversidad genética a nivel de poblaciones” y la “Conservación, uso sustentable y
restauración de los ecosistemas naturales”, respectivamente.
1.2.6 Convención de Ramsar
La Convención relativa a los Humedales de Importancia Internacional, especialmente como hábitat
de aves acuáticas (o Convención de Ramsar) es un tratado intergubernamental que se firmó en 1971
en la ciudad iraní de Ramsar, y se originó en función de la creciente pérdida y degradación de los
hábitats de humedales para las aves acuáticas migratorias.
La convención tiene como objetivos principales la conservación y el uso racional de los humedales en
todo el mundo, mediante acciones locales y nacionales, y la cooperación internacional. La Argentina
adhirió a la Convención en el año 1991 y a la fecha designó 23 Humedales de Importancia
Internacional (Sitios Ramsar) en diferentes lugares del territorio, comprometiéndose a su
conservación, gestión y uso racional de los mismos y sus recursos.
La figura de “Sitio Ramsar” tiene significancia a nivel nacional y ha permitido aportar a la
conservación de muchos humedales. Asimismo, es una figura considerada en diversos aspectos de la
planificación del territorio y en el Sistema Federal de Áreas Protegidas. En los casos de humedales
interjurisdiccionales (compartidos por dos o más provincias), la figura de Sitio Ramsar ha facilitado la
coordinación y la cooperación entre las Provincias involucradas.
1.2.7 Convención sobre Conservación de Especies Migratorias de Animales Silvestre-CMS
Como tratado ambiental bajo los auspicios del Programa de Naciones Unidas, la CMS ofrece una
plataforma global para la conservación y el uso sostenible de especies migratorias y sus hábitats. En
1991 la Argentina ratificó a través de la Ley Nº 23.918, su adhesión a esta convención.
La CMS establece que las Partes que sean Estados del área de distribución de una especie migratoria
que figura en el Apéndice I se esforzarán por: a) conservar y, cuando sea posible y apropiado,
restaurar los hábitats que sean importantes para preservar dicha especie del peligro de extinción; b)
prevenir, eliminar, compensar o minimizar en forma apropiada, los efectos negativos de actividades
o de obstáculos que dificultan seriamente o impiden la migración de dicha especie; y c) prevenir,
reducir o controlar, cuando sea posible y apropiado, los factores que actualmente ponen en peligro o
implican el riesgo de poner en peligro en adelante a dicha especie, inclusive controlando
estrictamente la introducción de especies exóticas, o vigilando o eliminando las que hayan sido ya
introducidas.
Por otra parte, las Partes que son Estados del área de distribución de las especies migratorias que
figuran en el Apéndice II, se esforzarán por concluir Acuerdos en beneficio de dichas especies,
concediendo prioridad a las especies que se encuentran en un estado desfavorable de conservación.
La CMS invita a las Partes a adoptar medidas en orden a concluir acuerdos sobre toda población o
toda parte de ella geográficamente aislada, de toda especie o de todo grupo taxonómico inferior de
animales silvestres, si individuos de esos grupos franquean periódicamente uno o varios límites de
jurisdicción nacional.CMS incluye a 4 especies de aves playeras en su Apéndice I, listando en su Apéndice II a todas las
especies de las familias Recurvirostridae, Charadriidae y Scolopacidae.
Varias especies de aves playeras de nuestro país están incluidas en los apéndices de la CMS, como el
Playerito canela (Calidris subruficollis), el Playero esquimal (Numenius borealis), el Playero rojizo
(Calidris canutus y el Playerito enano (Calidris pusilla).
En el marco de esta Convención se ha aprobado el Plan de Acción para la Conservación de Especies
de Aves Migratorias de Pastizales del Sur de Sudamérica y de sus Hábitats, cuyo objetivo general es
mejorar el estado de conservación de las especies de aves migratorias de pastizales del sur de
Sudamérica y sus hábitats, en áreas de reproducción, migración y concentración no reproductiva.
1.2.8 Manejo Costero Integrado
Asimismo, cuando el Plan Nacional de Conservación de Aves Playeras se refiriese a espacios
costeros, debe considerarse la Resolución del Consejo Federal de Medio Ambiente Nº 316 del año
2016 en relación a la implementación de las directrices que orientan la estructuración de la
Estrategia Federal de Manejo Costero Integrado.
1.2.9 Normas específicas sobre aves playeras a niveles provincial y municipal
Existen diversas normas específicas vinculadas a la conservación de aves playeras que han sido
promulgadas en algunas provincias y municipios del país. A continuación se presentan algunas de
estas normas a modo de referencia.

1.3 Argentina en las rutas migratorias de las Américas
Argentina es en algunos casos el fin y en otros el inicio, de los tres principales corredores o rutas
migratorias en América; Atlántico, Pacífico y el Midcontinente (interior del continente o continente
medio). Además de las especies de aves playeras que anidan en Norteamérica y que llegan a
Argentina a través de las mencionadas tres rutas, varias de las especies que anidan en el sur del país
migran al norte en el invierno, distribuyéndose por dichos corredores.
La conservación efectiva de las aves playeras requiere de acciones que van más allá de los límites
político-administrativos, siendo necesario adoptar una amplia perspectiva para identificar y reducir
las amenazas que estas aves enfrentan en todo el corredor de migración. Para enfrentar las
disminuciones en las poblaciones de muchas aves playeras, se hace necesario trabajar al nivel de
todo el ciclo de vida de cada especie, identificando, priorizando e implementando el conjunto
completo de acciones y estrategias necesarias para su conservación a lo largo de cada corredor
migratorio, así como también para otras especies presentes en los mismos hábitats.
El enfoque del corredor migratorio busca coordinar esfuerzos de planificación, investigación, manejo
y toma de decisiones más allá de las fronteras y consolidar los recursos necesarios para llevar
adelante acciones de conservación eficientes y efectivas. Implementar conservación de ciclos de vida
completos a lo largo de grandes paisajes geográficos y culturales, requiere una visión de largo plazo y
de un esfuerzo constante. En el caso de la Iniciativa del Corredor de Aves Playeras del Atlántico se ha
desarrollado una estrategia y un plan de negocios, y este Plan Argentino ha sido desarrollado en el
marco de dicha iniciativa. Por su parte, la Iniciativa del Corredor del Pacifico cuenta también con una
estrategia, la cual aunque no tan relevante para Argentina en términos de especies, incluye varias
líneas de acción muy relevantes para la conservación de las aves playeras en el país. En la actualidad
se avanza también en el desarrollo de una estrategia para el Corredor del Midcontinente, siendo
posible anticipar que el Plan Argentino será un insumo importante para definir prioridades y líneas
de acción.

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La implementación exitosa de las estrategias y planes de negocios para cada Corredor migratorio
requerirá, de un esfuerzo colaborativo y articulaciones que aseguren la conservación de la forma más
efectiva posible y el financiamiento necesario de parte de gobiernos locales, federales y nacionales,
agencias bilaterales y multilaterales, fundaciones e individuos. El Plan Argentino es, sin duda alguna,
una pieza fundamental en este proceso

1.4 Alcance temporal y geográfico del Plan
El horizonte de mediano plazo del plan es al año 2030 y su implementación tiene un primer ciclo de
cinco años, con un mecanismo de monitoreo bi-anual. Avanzada la implementación del primer ciclo,
el plan será evaluado en su efectividad, siendo sujeto de una revisión y actualización.
El alcance geográfico del plan es nacional, es decir, tiene aplicación y abarca a todas aquellas áreas,
sitios y hábitats usados por las aves playeras, a lo largo y ancho del territorio argentino.
En una primera etapa, la implementación tiene foco en una serie de sitios conocidos que revisten
importancia para la conservación de aves playeras en Argentina, con el fin de generar las mejores
condiciones posibles de conservación en aquellos lugares sobre los cuales conocemos su
importancia, en base a la mejor información disponible hoy. Los criterios utilizados para focalizar los
sitios son los siguientes:

  • ✓ Contar con al menos el 1% de la población biogeográfica de una especie.
  • ✓ Registrar al menos 20.000 individuos, sin diferenciar entre especies de aves playeras.
  • ✓ Importancia por evidencia de especies que revisten preocupación para la conservación.
  • ✓ Albergar hábitats de importancia para la nidificación.

La lista inicial de sitios que cumplen con estos criterios se encuentra en el Anexo 1 y fue construída y
validada durante el proceso de elaboración del plan, en función de los aportes de los participantes. El
listado anexo está basado en la mejor información disponible. Cabe mencionar que se trata de una
primera versión de lista, que será revisada y actualizada periódicamente, dependiendo de la
existencia de nuevos datos y/o evidencia de importancia de sitios. También se podrán revisar los
criterios adoptados inicialmente por este plan. Como complemento a los sitios de importancia
definidos, durante el proceso de construcción del plan se identificaron los siguientes ambientes
como los más relevantes para las especies de aves playeras en Argentina.

1.5 Metodología para la planificación participativa
El proceso de planificación comenzó durante la primera semana de abril de 2019 en la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, con la constitución del Comité Asesor-Técnico, que tiene como rol
brindar la orientación estratégica al proceso. Está conformado por representantes del Ministerio de
Ambiente y Desarrollo Sostenible, Aves Argentinas, la Fundación Humedales-Wetlands International,
la Oficina Ejecutiva y el Consejo Argentino de la RHRAP. Durante la primera sesión de trabajo se
presentaron, ajustaron y validaron los aspectos metodológicos del proceso de elaboración del plan,
se establecieron sus contenidos y alcances, se identificaron actores clave y se acordó el mecanismo
para la aprobación y oficialización del plan.
Posteriormente, durante los meses de julio y septiembre se realizaron dos talleres de trabajo que
contaron con la presencia de más de cincuenta participantes, pertenecientes a 30 instituciones en
sus diversos ámbitos, gubernamental, académico, investigación y sociedad civil.
El proceso de elaboración de este plan se basó en dos pilares: 1) la mejor información disponible en
la actualidad y 2) la construcción colectiva. Se facilitó un proceso participativo multisectorial e
interinstitucional. Los insumos obtenidos desde este proceso colectivo constituyen las secciones
medulares y contenidos de este documento. Bajo el método descrito, los talleres tuvieron como
objetivos los siguientes:
Primer taller

  • ✓ Presentar, discutir y validar la metodología para la elaboración del Plan: su proceso de
    elaboración, alcance geográfico y temporal, premisas y contenidos.
  • ✓ Identificar las principales fortalezas, oportunidades, problemas y amenazas que afectan, o
    pueden afectar, a las aves playeras y sus ambientes en Argentina.
  • ✓ Identificar principales líneas de acción para abordar amenazas, disturbios e impactos
    negativos y capitalizar fortalezas y oportunidades en remover barreras de conservación.
  • ✓ Elaborar objetivos estratégicos del plan.
  • ✓ Construir la visión de mediano plazo para la conservación de aves playeras.

Segundo taller
✓ Presentar y discutir avances del Plan (lo construido en primer taller)
✓ Revisar y completar la sección propositiva del Plan.

  • o Objetivos estratégicos
  • o Estrategias
  • o Actividades
  • o Indicadores de resultado
  • o Indicadores de cumplimiento
  • o Actores clave
  • o Priorización

✓ Revisión de propuesta metodológica para evaluación de cumplimiento del plan.
✓ Intercambiar ideas sobre el modelo de gestión para implementación del plan.

Luego de realizados los dos talleres nacionales, una versión de avance del Plan fue enviada a todos los participantes del proceso para revisión y envío de aportes finales, los cuales fueron incluídos en el presente documento. En paralelo, la versión de avance fue presentada para revisión a las Direcciones de Fauna provinciales, a través del Ente Coordinador Inter-jurisdiccional de Fauna Silvestre (ECIF). En los siguientes esquemas, se sintetizan los pasos metodológicos dados para la construcción de este plan.

2 Caracterización y diagnóstico
2.1 Las aves playeras en Argentina
Para efecto de este plan, se entenderá a las aves playeras como el grupo de aquellas especies
pertenecientes a las familias Jacanidae, Rostratulidae, Haematopodiae, Recurvirostridae
Charadriidae, Pluvianellidae, Scolopacidae, Thinocoridae y Chionididae y se sigue la nomenclatura
propuesta por Remsen et al. (2019).
En la Argentina se han registrado un total de 61 especies de aves playeras. De estas, 25 son especies
nidificantes (Tabla 1), 23 son migratorias neárticas (Tabla 2) y 13 son accidentales o con registros
históricos (Tabla 3). Están distribuidas en todo el territorio argentino, desde los humedales
altoandinos en el norte, hasta el extremo sur en la Patagonia.
Las 25 especies que se reproducen en la Argentina son representadas por las familias Jacanidae (1),
Rostratulidae (1), Haematopodiae (3), Recurvirostridae (2), Charadriidae (8), Pluvianellidae (1),
Scolopacidae (4), Thinocoridae (4) y Chionididae (1). Incluyen especies sedentarias, que son especies
que no realizan desplazamientos, como la jacana (Jacana jacana), la becasina común (Gallinago
paraguaiae) y el tero común (Vanellus chilensis), pero también especies que muestran movimientos
temporales. Siguiendo a Mazar Barnett y Pearman (2001) se clasifica como migrantes australes
parciales en la Argentina (o migradores patagónicos según Petracci y Delhey 2005) a aquellas
especies cuyas poblaciones se dispersan en otoño, después de anidar, hacia latitudes más norteñas, e
invernan mayormente en la Argentina. Ejemplos son el chorlo cabezón (Oreopholus ruficollis), el
chorlito doble collar (Charadrius falklandicus) y el chorlito ceniciento (Pluvianellus socialis). También
hay un grupo de especies cuyos movimientos son menos claros y por ende denominados migrantes
oportunistas. Esta categoría, propuesta por Blanco (2005) refiere a aquellas especies que realizan
desplazamientos relativamente cortos en distancia, buscando condiciones favorables para su
alimentación o anidación. Por lo general no siguen un patrón migratorio predecible, definido en el
ciclo anual en sus movimientos. Ejemplos son los ostreros (Haematopus sp.).

Tabla 1. Especies de aves playeras con poblaciones reproductivas en la Argentina, destacando las que
son migratorias parciales.

Las migratorias neárticas son aquellas especies que se reproducen en el hemisferio norte (Canadá y EE.UU.) y que luego migran a la Argentina -y a otros países en Sudamérica- durante su época no reproductiva. Representan dos familias incluyendo Charadriidae (3) y Scolopacidae (20). La mayoría de las especies neárticas dependen de las áreas costeras (Chorlo ártico -Pluvialis squatarola-, Playero rojizo -Calidris canutus- y el Playero trinador -Numenius phaeopus-). Sin embargo, hay también varias especies que utilizan otros tipos de hábitats, como pastizales y pampas (Chorlo pampa -Pluvialis dominica- y Playerito canela -Calidris subruficollis-), y las lagunas saladas andinas (Falaropo común – Pharalopus tricolor- y Playerito unicolor -Calidris bairdii-).

Tabla 2. Especies de aves playeras migratorias neárticas en Argentina.

Las especies accidentales o con registros históricos, incluyen especies nativas de Sudamérica pero que tienen muy pocos registros en Argentina. Por ejemplo, el Chorlo de espolón (Vanellus cayanus) que es frecuente en países limítrofes como Paraguay y Bolivia, pero que es muy raro en la Argentina.

Sin embargo, la mayoría de las especies accidentales registradas son especies migratorias neárticas cuya presencia en la Argentina es muy irregular. Hay cuatro casos de especies errantes transoceánicas que llegaron desde el viejo mundo; el Zarapito Real Numenius arquata, una especie de Europa (Vander Pluym & Sterling 2019), el Chorlito mongol Charadrius mongolus, una especie de Asia (Le Nevé & Manzione 2011) el Playero zarapito (Calidris ferruginea), una especie de Siberia (Mazar Barnett & Pearman 2001) y el Andarríos del Terek (Xenus cinereus), una especie del este de Europa y Siberia (Pugnali et al. 1988).

Tabla 3. Especies de aves playeras accidentales o con registros históricos de Argentina.

2.2 Estado de conservación

Tanto a escala global como nacional, la mayoría de las poblaciones de aves playeras están declinando
significativamente debido a múltiples impactos antrópicos que interfieren negativamente en sus
ciclos de vida. Es por eso que la conservación efectiva de sus hábitats críticos en Argentina resulta
urgente y prioritaria. En particular para las especies migratorias de larga distancia que son altamente
vulnerables y sensibles a la perturbación de sus hábitats, y para las cuales Argentina comparte
responsabilidad internacional con otros países, en asegurar que los sitios usados por estas aves estén
disponibles y en buenas condiciones cuando llegan de sus largos viajes desde regiones boreales. La
supervivencia de varios de estos viajeros de larga distancia depende de la calidad ambiental de un
limitado número de sitios críticos, varios de ellos en Argentina, que utilizan durante sus migraciones
entre las áreas reproductivas y no reproductivas. Sin embargo, también hay varias especies
nidificantes en la Argentina que tienen poblaciones frágiles como el Chorlito ceniciento (Pluvianelus
socialis) que es una especie casi endémica de Argentina y cuya población está estimada en no más de
1.500 individuos (Ferrari et al. 2008).

A nivel global, un total de siete especies están consideradas de preocupación (Birdlife 2019),
incluyendo una especie en peligro crítico y seis especies casi-amenazadas (Tabla 4). A nivel nacional,
la Categorización de las Aves de la Argentina (MAyDS y AA, 2017), también considera siete especies
de preocupación para la conservación, incluyendo dos especies en peligro crítico, tres especies en
peligro, una amenazada y una vulnerable.

Tabla 4. Estado de Conservación de las especies de aves playeras de Argentina

La Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS),
incluye a 4 especies de aves playeras en su Apéndice I: Playerito canela (Calidris subruficollis), el
Playero esquimal (Numenius borealis), Playero rojizo (Calidris canutus) y Playerito enano (Calidris
pusilla), listando en su Apéndice II a todas las especies de las familias Recurvirostridae, Charadriidae y
Scolopacidae.
Según el Plan de Conservación de Aves Playeras de los Estados Unidos (USSCP, 2016), y más reciente,
en la publicación del Estado de las Aves de Canadá (NABCI, Canadá 2019), hay varias otras de las
especies migratorias neárticas que llegan a Argentina consideradas de preocupación y que se
deberían tener en cuenta para su conservación. Además de las especies neárticas ya mencionadas en
la Tabla 4, incluyendo el Chorlo pampa (Pluvialis dominica), Playero trinador (Numenius phaeopus),
Becasa de mar (Limosa haemastica), Vuelvepiedras (Arenaria interpres) y Pitotoy chico (Tringa
flavipes).
En base al estado actual de conservación de especies en la Argentina, más del 10 % de las 48 especies
de aves playeras de ocurrencia regular (no incluyendo C. pusilla) presentan problemas de
conservación y se encuentran amenazadas. De estas especies, una está en peligro crítico a nivel
global y nacional, el Playero esquimal (N. borealis), y no cuenta con observaciones por más de 50
años. Otra especie cuya población disminuyó significativamente es el Playero rojizo (C. canutus) que
se encuentra en peligro crítico a nivel nacional. Se trata de una especie de ave migratoria neártica
que viene sufriendo diversas amenazas, disturbios y pérdida de hábitat a lo largo de su ruta
migratoria. En la Argentina, por ejemplo, la Bahía de San Antonio (Río Negro), la costa Atlántica de
Tierra del Fuego, el Estuario del Río Gallegos (Santa Cruz) y Bahía Samborombón (Buenos Aires)
revisten gran importancia para esta especie, sitios en donde fue siempre muy numeroso pero que
actualmente, en algunos casos, se le observa en números muy reducidos.
2.3 Especies focales para Argentina
Para la definición de especies focales, se adoptan dos criterios fundamentales; 1) estado de
conservación y 2) representación de hábitats importantes. El criterio 1 se basa en la Tabla 4, teniendo
en cuenta el estado de conservación nivel nacional e internacional de especies. El criterio 2 tiene un
enfoque en hábitats que son importantes para especies características. Se consideran especies que
son representativas y que dependen hasta cierto nivel de un tipo de hábitat en particular. Por
ejemplo el Playerito canela (Calidris subruficollis) depende de pastizales naturales en la Argentina y el
Playero rojizo (Calidris canutus) de playas lodosas costeras. Se consideraron hábitats como
“Altoandinos”, “Patagonia”, “costas” (incluyendo restingas), “pastizales” y “humedales interiores”
(lagunas dulces, saladas, esteros, etc). Cabe aclarar que las especies focales elegidas no necesariamente tienen que cumplir con ambos criterios.
Para efecto de este plan, es necesario considerar que si bien no es posible elegir a todas las especies de Argentina como focales, poner foco en algunas que representan un tipo de hábitat, permite que su conservación ayude a otras especies que también utilizan y/o dependen del mismo hábitat. Como ejemplo, al elegir como especies prioritarias al Playerito canela (C. subruficollis) y Chorlo cabezón (O. ruficollis), que son dos especies de pastizales, hay varias otras como el Batitú (Bartramia longicauda), Chorlo dorado (Pluvialis dominica) y Playero pectoral (Calidris melanotos), que se benefician directamente de las acciones de conservación implementadas para las dos especies seleccionadas.

Tabla 5. Especies de aves playeras focales para la Argentina.

Además de estas especies consideradas focales para el plan nacional, hay algunas otras especies que
requieren atención, pero que debido al criterio abordado no se las incluyó en esta versión del
documento. Sin embargo, son especies a tener en cuenta cuando se planean y ejecutan acciones de
conservación y manejo de hábitat a escala de sitio. Las especies son: Numenius phaeopus (costas),
Bartramia longicauda (pastizales), “Gallinago sp.” (especies muy crípticos que representan varios
tipos de habitat), Chionis albus (costas) Phalaropus tricolor (Altoandino, humedales interiores),
Pluvialis dominica (pastizales), Charadrius alticola (Altoandino) y Thinocorus orbignyianus
(Patagonia).
Nota final: Aunque el Playero esquimal (Numenius borealis) es considerado en Peligro Critico a nivel
global y nacional, no se incluyó en el plan como especie prioritaria debido a la ausencia de
observaciones durante más de 50 años en todo el hemisferio. Es por lo que no es factible la
implementación de acciones de conservación para esta especie.
2.4 Panorama actual sobre conservación de sitios y especies
A través del proceso de construcción participativa del plan y en base a la opinión de los expertos, se
identificaron problemas, amenazas, ventajas y oportunidades que presenta la conservación de las
aves playeras y sus hábitats en Argentina, con el objetivo de comprender la situación actual y
escenarios posibles de ser abordados.

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2.4.1 Problemas y amenazas
Para este Plan, se define como problema a un acontecimiento, hecho, situación o cuestión negativa
que afecta a las especies de aves playeras y a sus ambientes. Los mismos ocurren en el presente o
han ocurrido en el pasado reciente y sus consecuencias son tangibles y demostrables. La
determinación de las problemáticas permite enfocar las actividades del plan a disminuir, atenuar o
evitar o remover barreras de conservación sobre las aves playeras.
En cambio, la amenaza se entiende como una actividad, proceso o evento potencial, de origen
interno o externo, que por su magnitud podría causar daños e impactos en el futuro a las aves
playeras y/o a sus hábitats. Generalmente las amenazas reflejan escenarios futuros potenciales
(eventos que no han ocurrido aún) o pueden tener origen en actividades o eventos actuales. La
identificación de amenazas permite anticiparse a los efectos y promover acciones y medidas de
manejo y prevención, para evitarlos o minimizarlos.
A continuación, se describen las principales problemáticas y amenazas y sus efectos más relevantes
sobre la conservación de sitios, hábitats y especies:
La pérdida y degradación de los ambientes naturales usados por las aves es la problemática central
en todas las regiones de la Argentina, siendo el aspecto determinante para la supervivencia de las
poblaciones de aves playeras. Actividades como la ganadería intensiva sin manejo, la construcción y
operación de infraestructura energética (parques eólicos, generación y distribución de energía
eléctrica) la canalización de cursos de agua y el dragado de estuarios, el drenaje de humedales para
habilitar tierras para la agricultura, el uso irresponsable de agroquímicos, la sobrexplotación de
recursos no renovables y el desarrollo urbano e industrial sin planificación, se encuentran entre las
principales causas. Se suman además actividades turísticas y recreativas intensivas y no reguladas y la
introducción de especies exóticas. Se genera pérdida de ambientes naturales, disminuyen sus
cualidades, la disponibilidad de alimento y la disponibilidad de sitios aptos para la reproducción y el
descanso de las aves.
Las amenazas más relevantes que conllevan a la pérdida y degradación de los ambientes naturales
están relacionadas con el aumento e intensificación de actividades productivas en áreas importantes
para las aves y sus entornos. Sucede lo mismo con las actividades recreativas no reguladas.
Estas actividades productivas y recreativas generan efluentes y basura, eutrofizan cuerpos de agua,
diseminan biocidas, contaminan, producen en algunos casos incendios intencionales, generan
barreras, sobrexplotan los recursos hídricos e introducen especies exóticas, entre otros efectos que
alteran a las aves playeras y a los ambientes que usan.
La falta de integración de las necesidades de conservación de las aves en los esquemas de desarrollo
productivo, particularmente en lo que refiere a evaluación de impacto ambiental de proyectos y
planificación y ordenamiento del territorio, terminan por generar impactos negativos en los
ambientes usados por las aves.
Se registra una baja implementación de áreas protegidas en sitios importantes para las aves playeras
que permitan garantizar su conservación y en las existentes, escasa planificación, implementación
efectiva y /o manejo integrado de las mismas.

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En dicho contexto, otros mecanismos de conservación como la investigación aplicada, la
implementación de buenas prácticas ambientales en el desarrollo de proyectos productivos y
recreativos, incentivos a particulares y el uso de otras herramientas para conservación privada, es
limitado y tiene un insuficiente grado de aplicación.
Las consecuencias negativas de estas problemáticas afectan directamente el ciclo de vida de las aves
playeras, significando en muchos casos, la destrucción de las nidadas, cambios en las rutas
migratorias, cambios negativos en las condiciones de salud de los individuos, cambios de
comportamiento, colisión con infraestructura, perturbaciones por disturbios (alto costo energético y
desplazamiento a áreas subóptimas de alimentación y descanso) e incluso la pérdida directa de
individuos.
Respecto del marco legal, si bien existen normativas para la protección de especies en varias
jurisdicciones (ver antes), habría que evaluar la conveniencia de generar una normativa específica a
nivel nacional que incluya marcos de actuación, protocolos específicos y procedimientos, tareas de
fiscalización y control sobre sitios importantes para las aves playeras, etc. Asimismo, debe tenerse en
cuenta que la escasez de recursos humanos y financieros destinados a control y fiscalización suele
dificultar la aplicación de las normas existentes.
Por otra parte, si bien se ha avanzado en el conocimiento de las aves playeras y sus ambientes en
Argentina, la información y datos son heterogéneos y se registran aún significativos vacíos de
información por cubrir. La información existente está dispersa y no se encuentra disponible, con
acceso directo, para la toma de decisiones. En términos de brechas sobre información científica,
aparecen temas relacionados con investigación aplicada, como manejo de hábitats y especies,
impactos de actividades antrópicas y sus efectos, entre otros. No se cuenta aún con información
certera sobre distribución y abundancia de las especies y se requiere mejorar la identificación y
conocimiento de sitios de importancia. Se requiere además generar más información socioambiental
y sobre servicios ecosistémicos que los ambientes usados por las aves prestan a la comunidad. Lo
mismo respecto de beneficios compartidos entre actividades productivas y conservación de aves
playeras.
Adicionalmente, es posible constatar una escasa integración de la información con la gestión y la
carencia en el desarrollo de bases de datos actualizadas, accesibles y coordinadas
interinstitucionalmente. También se ha detectado una insuficiente integración entre grupos e
instituciones que puede conducir a duplicar esfuerzos, superposiciones o a obviar aspectos
relevantes. Como consecuencia de lo descrito, la toma de decisiones está basada en la mayoría de los
casos en información parcial, lo que dificulta la trazabilidad, evaluación y seguimiento temporalespacial, así como también afecta posibilidad de un análisis integral de situación y de las estrategias a
plantear.
La falta de conocimiento y valoración por parte de la sociedad civil de este grupo de aves y de la
necesidad de conservar los ambientes que usan, es otro de los problemas clave detectados. Al
respecto, si bien existen esfuerzos de alcance local en relación a la educación ambiental e
involucramiento de comunidades – particularmente en los entornos de sitios RHRAP en Argentina -,
estos esfuerzos no han logrado continuidad en el tiempo y articulación.

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2.4.2 Fortalezas y oportunidades
Se define como fortaleza a aquellas situaciones favorables, resultados positivos o funciones que
contribuyen a la conservación de las aves playeras y de sus ambientes. Las mismas ocurren en el
presente y pueden ser potenciadas para mejorar los resultados de la implementación.
Una oportunidad es una situación, un factor y/o elemento, que se puede aprovechar para impulsar la
conservación de las aves playeras. En numerosas ocasiones las oportunidades reflejan condiciones
favorables existentes, pero que no han sido aprovechadas para generar soluciones o impulsar
acciones que contribuyan a los objetivos de conservación.
A continuación, se presentan las principales fortalezas y oportunidades identificadas en el proceso y
sus posibles efectos sobre la conservación de sitios, hábitats y especies:
Una de las fortalezas relevantes tiene relación con los esfuerzos a nivel de la gestión de la RHRAP,
respaldando las acciones institucionales de las OSC, facilitando recursos y brindando herramientas
para conservar aves playeras a escala hemisférica. Destaca en particular el trabajo del Consejo
Argentino de la RHRAP, promoviendo gestión coordinada y colaborativa entre los socios de la red en
Argentina, contribuyendo a generar mejores condiciones de manejo en los sitios, el involucramiento
de las comunidades y la generación de normativas específicas provinciales, entre otros.
Existe un compromiso declarado por parte de los administradores de los nueve “sitios RHRAP” en la
Argentina, de hacer de la conservación de las aves playeras y sus hábitats una prioridad para el
manejo de los sitios. Esto va de la mano con el trabajo de socios locales, que generan y transfieren
conocimiento científico-técnico para la toma de decisiones, campañas de comunicación y educación
ambiental, desarrollan iniciativas para limpieza de playas, reglamentación de uso de cuatriciclos y
ordenamiento territorial, siendo además parte en la gestión de financiamiento. Si bien existen
brechas y desafíos, se trata de articulación auspiciosa y una fortaleza que es necesario potenciar.
Existen proyectos de investigación generados en el ámbito del sector académico y científico, como
las Universidades y Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, que contribuyen a
mejorar el conocimiento de las especies de aves playeras y de los ambientes que utilizan. El
desarrollo de tesis de grado, maestría o doctorado del sistema científico formal
(Universidades/CONICET), muchas veces con el respaldo de ONGs, resultan oportunidades para
incrementar y profundizar en el conocimiento de líneas de investigación prioritarias.
Por otra parte, el marco jurídico de Argentina ofrece un marco de leyes ambientales nacional y
provinciales, así como también la adhesión a convenios internacionales (CMS, Diversidad Biológica,
Ramsar etc.).
La posibilidad de aumentar la cantidad de áreas protegidas y en consecuencia la superficie protegida
en sitos importantes para la conservación de aves playeras es viable, así como elaborar los planes de
gestión y/o manejo necesarios para mejorar las condiciones de conservación en el corto y mediano
plazo. Sin duda, los mayores esfuerzos deberán ejecutarse para efectos de implementación.

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Las actividades de educación ambiental, involucramiento de comunidades y difusión que se vienen
llevando a cabo en sitios importantes para las aves playeras, han permitido acumular capital social y
aprendizajes replicables a otros territorios, realidades y escalas.
Por otro lado, existen Organizaciones No Gubernamentales vinculadas a la temática con una fuerte
presencia en los territorios y capacidad de incidencia, que han venido impulsando declaraciones de
“sitios Ramsar” y denominaciones de prioritarios que incluyen conservación de las aves playeras
como los mismos sitios RHRAP, IBAs, AVPs y otras, respaldadas en criterios técnico-científicos y con
apoyo de actores clave, comunidades y autoridades locales.
El Censo Neotropical De Aves Acuáticas (CNAA), que funciona desde 1990 colectando información
sobre abundancia de aves playeras, de importancia para la identificación de sitios prioritarios para la
conservación, y que ha contribuido a la designación de Sitios Ramsar, Reservas de la RHRAP y AICAS.
El desarrollo de censos y monitoreos periódicos permiten generar información clave para la toma de
decisiones y en muchos casos facilitan el acercamiento de la gente a las aves. Si bien se ha avanzado
significativamente en datos, métodos y ciencia ciudadana, estos esfuerzos no son suficientes para
conocer tendencias poblacionales de manera precisa.
Las fortalezas descritas generan un escenario propicio para las oportunidades identificadas en el
proceso y que deben ser aprovechadas para impulsar la conservación de las aves playeras en el país:
o Comunidades activas y empoderadas
o Capacidades instaladas en sitios y organizaciones
o Marco ofrecido por la Iniciativa de Aves Playeras del Corredor del Atlántico
o Realización de la IX Reunión del Grupo de Aves Playeras del Hemisferio Occidental en Puerto
Madryn en 2021
o Integración con otras iniciativas como por ejemplo, Foro del Mar Patagónico, Estrategia de
Manejo Costero Integrado, Estrategia de Humedales Altoandinos (Ramsar), Estrategia de
humedales de la Cuenca del Plata (Ramsar) y otras
o Involucramiento del sector privado
o Incentivo y certificaciones a buenas prácticas (ejemplos: Alianza de Pastizales, sello Verde,
Arroz amigo de las aves, etc.)
o Implementación de Reservas Privadas
o Implementación del Año de las Aves Playeras en Argentina
o Incorporación de nuevos sitios a la RHRAP.

3 Visión del Plan

Las aves playeras y sus ambientes se mantienen saludables al 2030.
Son valoradas por una sociedad involucrada en su conservación, que las reconoce como especies emblemáticas que trascienden fronteras y vinculan comunidades.
Sus hábitats críticos y corredores son conservados de manera efectiva, mediante acuerdos y estrategias nacionales, regionales e internacionales, en coexistencia sostenible con las actividades productivas.

4 Marco programático
4.1 Objetivos del Plan
Objetivo general
Conservar a las aves playeras y a sus hábitats críticos en la Argentina, a través de la implementación
de buenas prácticas de manejo y una gestión efectiva y eficiente.
Objetivos estratégicos
OE1. Incrementar e integrar el conocimiento acerca de las aves playeras y sus sistemas socioecológicos, como insumo para la gestión.
OE2. Proteger los sitios importantes para las poblaciones de aves playeras.
OE3. Promover la implementación de buenas prácticas en el desarrollo de actividades productivas.
OE4. Fortalecer gestión y buena gobernanza.
OE5. Generar valoración y cambios de actitudes acerca de la importancia de las aves playeras y la
conservación de sus ambientes.

5 Esquema de gobernanza para la implementación del Plan
La implementación del Plan se realizará a través de la Dirección Nacional de Biodiversidad del MAyDS en
conjunto con las administraciones provinciales en materia fauna silvestre o el organismo competente
para actuar en cada jurisdicción y con el apoyo de un Comité de Gestión y Seguimiento, conformado por
representantes de diversas instituciones que representan distintos sectores, visiones, capacidades y
experiencias en la conservación de aves playeras. Los tiempos de implementación dependerán de la
disponibilidad de fondos que los diferentes organismos puedan obtener para tal fin.
Para efectos de implementación el Comité elegirá coordinadores para cada uno de los cinco objetivos
estratégicos del Plan. Los coordinadores tendrán como rol articular y gestionar la ejecución, así como
reportar avances.
La integración del Comité es la siguiente:
▪ Tres (3) representantes del MAyDS.
▪ Un (1) representante por provincia involucrada.
▪ Dos (2) representantes del Consejo Argentino de la RHRAP.
▪ Un (1) representante de la Oficina Ejecutiva de la RHRAP.
▪ Dos (2) representantes de las ONGs (sugeridos Aves Argentinas y Fundación HumedalesWetlands International).
▪ Dos (2) representantes del sector académico-científico especializados en el tema.
El Comité de Gestión y Seguimiento tendrá las siguientes funciones:
✓ Brindar orientación estratégica para la implementación del Plan y velar por su cumplimiento.
✓ Dar seguimiento a objetivos, estrategias y actividades.
✓ Identificar fuentes de financiamiento para implementar proyectos en el marco del Plan.
✓ Articular gestión con organizaciones gubernamentales (nacionales, provinciales y municipales) y
ONGs, sector privado y academia para aumentar la incidencia del plan.
✓ Realizar revisión y evaluación de avances bi-anual y actualización del Plan.

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6 Evaluación y seguimiento del Plan
El análisis del grado de cumplimiento del Plan se basa en la comparación entre el alcance esperado que
se plantea para las estrategias y las actividades y los resultados alcanzados al momento del análisis.
Los resultados alcanzados representan la imagen de la situación presente respecto al cumplimiento de
las actividades. El resultado esperado representa el mejor estado o condición que se espera alcanzar con
la ejecución del Plan.
Este análisis será realizado por la Dirección Nacional de Biodiversidad del MAyDS de manera conjunta
con el Comité de Gestión y Seguimiento del Plan. Cada coordinador de objetivos estratégicos deberá
elaborar un reporte de avance de implementación y resultados.
El plan tendrá evaluaciones bi-anuales, una evaluación de medio término (a los 5 años) y una evaluación
final (a los 10 años) debiendo ser revisado y actualizado.
Objetivos y estrategias son valoradas en un gradiente que va desde un grado de cumplimiento
insatisfactorio (1), poco satisfactorio (2), medianamente satisfactorio (3), hasta satisfactorio (4). Las
valoraciones del grado de cumplimiento se definen como:
1 = Insatisfactorio (I), menos del 20% del resultado esperado ha sido alcanzado. Las actividades no son
cumplidas o tienen algún grado de cumplimiento que no va más allá de “intenciones de ejecución”.
2 = Poco Satisfactorio (PS), entre el 20 y el 49% del resultado esperado ha sido alcanzado. Las
actividades son ejecutadas parcialmente, lo cual no genera cambios sustanciales o perceptibles en el
manejo.
3 = Medianamente Satisfactorio (MS), entre el 50 y el 90% del resultado esperado ha sido alcanzado. El
cumplimiento de las actividades es parcial pero su ejecución produce cambios notorios en el manejo.
4 = Satisfactorio (S) más del 90% del resultado esperado ha sido alcanzado. El cumplimiento de las
actividades alcanza totalmente el resultado esperado.
A continuación, se presenta un modelo de tabla de análisis del grado de cumplimiento y luego un
modelo de tabla resumen.

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