Asociación a los edulcorantes con la diabetes y la obesidad

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En nuevo estudio científico, investigadores descubrieron que el consumo de edulcorantes podría causar problemas de diabetes y obesidad. Cuál es el alcance del descubrimiento sobre los riesgos de los edulcorantes artificiales.

El boom de los edulcorantes

En los últimos años ha surgido un mayor nivel de concientización respecto a los alimentos que consumimos y, por ello, buscamos, en su mayoría, productos catalogados como saludables. Con esto también nació un marketing de lo saludable, lo light y las bajas calorías, con un estándar de belleza que valora ser flaco o flaca (descriptivamente, porque en realidad deberíamos ver cuál es el peso ideal y aceptar la diversidad de cuerpos). 

En este sentido, el azúcar se ha tildado de enemigo pero no por sí mismo sino por el exceso. Sin mirar las fuentes, qué tan compleja es la cadena de carbono y la cantidad, todo lo que tenga azúcar está en declive. Pero en lugar de mejorar y racionalizar su ingesta se lo reemplazó por algo más barato para la industria: edulcorantes artificiales supuestamente inocuos, un cambio de modelo presente en gaseosas, jugos y cuanto producto haya: ¿Pero qué hay detrás de esta dulzura?

 

¿Qué usar? ¿Azúcar o edulcorante?

Los edulcorantes, se convirtieron en productos de gran popularidad en el mercado debido a la ausencia de calorías. Sin embargo, un nuevo estudio científico plantea que, estos reemplazos también podrían causar serios problemas ligados a la diabetes y la obesidad. El Dr. Brian Hoffmann, PhD, profesor asistente del departamento de ingeniería biomédica de prestigiosas instituciones afirma que:

 “En nuestros estudios, tanto el azúcar como los edulcorantes artificiales parecen exhibir efectos negativos relacionados con la obesidad y la diabetes, aunque a través de mecanismos muy diferentes entre sí”.

El estudio fue presentado en la Revista Anual de la Sociedad Americana de Fisiología durante la reunión de Biología Experimental de 2018 en San Diego. Así, se vinculan los edulcorantes artificiales con la obesidad y la diabetes, alegando que los edulcorantes cambian la forma en que el cuerpo procesa la grasa y la usa.

Para probar su hipótesis, los investigadores alimentaron grupos de ratas con dietas altas en azúcar o edulcorantes artificiales, incluidos el aspartamo y el acesulfame de potasio. Después de tres semanas, las muestras de sangre mostraron diferencias significativas en las concentraciones de sustancias bioquímicas, grasas y aminoácidos:

“Observamos que con moderación, su cuerpo tiene la maquinaria para manejar el azúcar”, dijo Brian Hoffmann, investigador principal del estudio y profesor asistente de ingeniería biomédica en el Colegio Médico de Wisconsin y la Universidad de Marquette. “Es cuando el sistema se sobrecarga durante un largo período de tiempo que esta maquinaria se descompone. También observamos que la sustitución de estos azúcares con edulcorantes artificiales no calóricos conduce a cambios negativos en el metabolismo de la grasa y la energía”.

A partir de los estudios realizados con ratas se obtuvo como resultado que los edulcorantes artificiales cambian la manera en que el cuerpo procesa la grasa y obtiene la energía, además se encontró que sustancias como el acesulfame de potasio, se acumulan en la sangre, provocando concentraciones más altas y a su vez un daño mayor en las células de los vasos sanguíneos.

Por ende, se plantea que, el uso de edulcorantes repercute negativamente en la salud de las personas, específicamente en el metabolismo de la energía y la grasa. Resulta una noticia negativa en gran medida para aquellos que endulzan sus comidas (café, postres, etc.) con estos edulcorantes.

Según los especialistas, la cuestión radica en el exceso, resulta que el daño está provocado por el alto consumo de cualesquiera de estos productos, ya sea edulcorante o azúcar. No es necesario eliminar radicalmente, sino procurar no excedernos con su uso. “La moderación es la clave”, según nos indica Hoffman.

Como antecedente puede citarse un estudio publicado en la revista Nature que señala que los edulcorantes artificiales no calóricos impulsa el desarrollo de la intolerancia a la glucosa a través de la inducción de alteraciones funcionales y de composición a la microbiota intestinal, una fase que puede ser previa a la diabetes. En conjunto, esos resultados vinculan el consumo de edulcorantes, la disbiosis y las anomalías metabólicas, lo que exige una reevaluación del uso masivo de estas sustancias.*1

Desde ya, siempre consultar al médico nutricionista antes de tomar una decisión sobre la dieta. Por lo pronto, hay evidencia que alerta sobre el consumo excesivo de estos endulzantes en el metabolismo humano. Aunque la cuestión requiere mayor investigación y análisis.

 

Food ingredients – sugar, aspartame and salt. Imagen: Getty.

 

Anexo con datos científicos y fuentes

*1 Los edulcorantes artificiales inducen intolerancia a la glucosa al alterar la microbiota intestinal
Jotham Suez, Tal Korem, David Zeevi, Gili Zilberman-Schapira, Christoph A. Thaiss, Ori Maza, David israelí, Niv Zmora, Shlomit Gilad, Adina Weinberger, Yael Kuperman, Alon Harmelin, Ilana Kolodkin-Gal, Hagit Shapiro, Zamir Halpern , Eran Segal y Eran Elinav


The Influence of Sugar and Artificial Sweeteners on Vascular Health during the Onset and Progression of Diabetes
Board # / Pub #: A322 603.20
Brian Hoffmann (Medical College of Wisconsin, Medical College of Wisconsin, Medical College of Wisconsin, Marquette University), George Ronan (Medical College of Wisconsin, Marquette University), Dhanush Haspula (Medical College of Wisconsin)

As diabetes and obesity become a rising worldwide heath concern there has been an increased awareness of environmental factors, such as diet, that are contributing to the problem. The negative implications of consuming high amounts of dietary sugar on overall health have long been linked to diabetes, obesity, cardiovascular disease, and other systemic health problems.  However, it was not until recently that the negative impact of consuming non-caloric artificial sweeteners in the place of sugar had been increasingly recognized as a potential contributor to the dramatic increase in diabetes and obesity, along with the associated complications. This study tested the response of the vascular endothelium in vitro and the in vivo response of a diabetes susceptible BB-DR rat model to glucose, aspartame, and acesulfame potassium supplementation through the use of high-throughput ‘omics’ analyses coupled with functional testing.  We have demonstrated that an acute in vitro treatment of rat microvascular endothelial cells with high glucose (25 mM) results in impairment of through glycosylation as exhibited by a restored function with PNGaseF enzymatic removal of N-glycosylations (p<0.05).  Conversely, artificial sweetener treatments also exhibited endothelial impairment in an in vitro tube formation assay (p<0.05); however, gene expression analyses suggested the mechanisms of dysfunction were through different mechanisms than the glucose treatment.   Furthermore, through a site-specific proteomic analysis  we have identified 87 proteins significantly increased in N-glycosylation and 143 in O-glycosylation (p<0.05) on the endothelial cell surface following high glucose treatment as compared to normal glucose (4.5 mM); many targets related to vascular homeostasis.  Those experiments have been supplemented with a comprehensive metabolomics analysis of plasma from an acute three week study on diabetes susceptible BB-DR rats fed a high glucose, aspartame, or acesulfame potassium diet.  Through this set of experiments we have identified unique signatures of alterations in lipid metabolism, among others, following artificial sweetener consumption.  Overall, results of this study suggests that exposure to high glucose and artificial sweetener administration lead to unique mechanisms of vascular impairment and homeostatic alterations that may be important during the onset and progression of diabetes and obesity.

Support or Funding InformationSupport for this project has been provided by the National Institutes of Health National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (K01-DK105043 to BRH) and the Department of Biomedical Engineering at the Medical College of Wisconsin and Marquette University, Milwaukee, WI, USA.

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