Ganó la lotería, y hay una pelea sobre de quién es el premio

Hay un debate jurídico por quién tiene derecho al premio del sorteo de azar. Qué dice la ley al respecto sobre la prueba de la compra de un billete de lotería.

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La República de Córdoba tiene sus propias leyes, se sabe, pero aún rige el código civil y otras más comunes a las demás partes de la nación argentina. Incluyendo la regulación de los premios y sorteos, de juegos de azar.

Resulta que una persona ganó el premio Quini 6, en total $ 44 millones. En declaraciones a los medios, el ganador del sorteo, Eduardo, admitió publicamente que el billete o boleta lo compró junto con una compañera de trabajo.

En tal caso, y siendo ambos titulares del billete de lotería ganador, tienen derecho a la mitad del precio, es decir, de los 44 millones de pozo, a cada parte le tocan 16 millones, lo que es lo mismo decir, 16 palitos para cada uno.

El lector se preguntará… pero cómo, si la suma da 32 y no 44. El tema es que el resto es para la AFIP… impuesto a los premios y sorteos, más del 30%.

 

La prueba de la titularidad del billete de lotería

Según su compañera de trabajo, Victoria, el acuerdo con quien tenía en su poder el billete ganador, Eduardo, era el siguiente.

Si ganaba la boleta marcada como “Nenas”, todo el dinero era para ella, y si salía en la que habían escrito con birome “Edu”, se repartían el premio en partes iguales.

“Lo llamo y me dice ‘ganamos con la boleta de las nenas’, y yo le dije: no, ganamos mis hijas y yo”, contó Victoria. Pero este a su vez le replicó, según dijo ella: “No doctora, al boleto lo tengo yo, así que por favor compartamos 50 y 50”.

Claro, el tema en derecho es que a veces no alcanza con solo tener razón, un detalle ¿?, sino también probarlo. En el caso, la cuestión se complicó:”Lo llamo a Eduardo y me dice, ‘Ganamos con la boleta de las nenas’. Y yo le dije ‘No, ganamos mis hijas y yo'”, relató la compañera de trabajo a distintos medios.

Según la mujer, el acuerdo pactado era que si ganaba la boleta de él, el premio se repartía, y si ganaba la de ella, el premio era para ella y sus hijas, pero aún así acordó con sus hijas  compartir el premio con él porque este fue quien se acercó a la agencia para comprar la boleta.

“A mí me gusta jugar y siempre sacaba la Quiniela, siempre me dijeron que tenía suerte. Y ella me dijo que juguemos una boleta a medias. No jugamos una, jugamos dos: ella pagaba la del Quni y yo la del Loto, pero el premio era compartido”, alegó él.

El problema para el derecho es que en cosas muebles (un billete de lotería por ejemplo) se dice “presunción vale título”. Es decir, el derecho presume la titularidad completa de quien lo tenga, salvo que haya prueba, como un contrato, testigos y demás.

“Eduardo es un gran compañero de trabajo. Siempre suele salir a hacer trámites y por eso le pedí que vaya a la agencia. Si no era por él, ese día no jugaba y nadie iba a ganar el premio”, se relata en la nota del medio El Doce Tv de Córdoba.

Claro, a nivel jurídico, también hay que ver quién aportó los fondos. En estos casos, lo ideal es tener al menos una hijita escrita que lo clarifique, una suerte de contrato, firmada al pié, claro.

Finalmente, la historia tuvo final feliz. Es Córdoba, claro.

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