La hicieron volver a la oficina, se dio por despedida

Inició una demanda laboral a la empresa por el cambio de las condiciones laborales, y esto pasó

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Hacía ya más de 4 años que había comenzado a prestar servicios para la empresa demandada como empleada de venta telefónica, cumplía sus funciones en la Terminal de Buques de la empresa.

Trabajaba en la venta de pasajes en los buques, paquetes turísticos, pasajes de avión etc., todo esto pre pandemia. Durante   el mes de marzo de hace unos años se le ofreció a la trabajadora pasar a cumplir dichas funciones en su domicilio.

Así que suscribieron un acta en el que asentaron eso, de la cual se desprende que la empresa empleadora podía dejar sin efecto tal condición y disponer “…la presentación del trabajador en la Empresa donde retomará su condición anterior en relación con las tareas y horarios.”

 

El cambio del lugar de teletrabajo y el retorno a la sede de la empresa

Un día, la empresa decidió convocar nuevamente a los trabajadores a la Terminal de Buques fue tomada en uso del poder de dirección que detenta el empleador y niega rotundamente que se le haya comunicado a la actora que iba a sufrir una disminución en su salario.

La trabajadora los demandó por ejercicio abusivo de ius variandi, esto es por exceder los límites a las facultades que marca el art. 66 de la ley 20744.

La argumentó que ningún perjuicio económico iba a sufrir la actora y solo debía volver a prestar servicios en la empresa, tal como había aceptado al suscribir la documentación mencionada.

 

La decisión sobre el regreso a la oficina fue abusiva

El juez de primera instancia resolvió acoger el reclamo inicial al concluir que el cambio de lugar de trabajo de la actora implicó una modificación esencial del vínculo relativa a una rebaja salarial y la desjerarquización de las tareas habituales de la reclamante.

“Tal variación no significó -en el particular-un uso regular, sino abusivo, por parte de la empleadora, de la facultad del ius variandi y por ello, la decisión de la Sra. Iozzolino de ubicarse en situación de despido indirecto -ante la insistencia de la empresa a efectivizar el cambio pese a su oposición- resultó ajustada a derecho”.

Para así decidir, valoró las pruebas incorporadas en la causa -en especial la testimonial-, es decir, las declaraciones de testigos. La cámara decidió confirmar la sentencia y le dio la razón a la trabajadora.

 

El regreso a la oficina

Ahora bien, con la nueva ley de home office, la decisión es reversible, es decir, en principio podría cambiarse el lugar de trabajo con el consentimiento del trabajador. Lo que no se admite es la reducción del salario.

En otro caso (reproducido abajo) se entendió que  el caso de la actora, resultó incorrecta la disminución salarial porque su derecho a percibir la totalidad de su remuneración estaba protegido por el orden público laboral, y su demora en reclamar no obsta a la procedencia de su derecho a percibir la diferencia (conf. art. 260 L.C.T. to).

Por lo tanto, la negativa de la empresa demandada a abonar las diferencias adeudadas configuró una injuria que no consentía la prosecusión del vínculo laboral ( conf. art 242 LCT). En realidad, se trató más de un caso de reducción de salario que de lugar de trabajo.

De todas formas, hay que analizar caso por caso, sin que los cambios o modificaciones en el contrato de trabajo no pueden implicar un perjuicio para el trabajador o trabajadora (art. 66 ley 20744).

Teletrabajo, derechos y obligaciones en la nueva ley

 

Sentencias completas sobre cambio del lugar de trabajo

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los 9 días del mes de agosto de 2.018, reunida la Sala Primera de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, para dictar sentencia en la causa del epígrafe, y de acuerdo a la correspondiente desinsaculación, se procede a votar en el siguiente orden:

La Doctora Gloria M. Pasten de Ishihara dijo:

I. La sentencia de fs. 116/120 ha sido recurrida por la parte demandada a fs. 121/123 sin réplica contraria.

II. Memoro que el Sr. Juez de grado resolvió acoger el reclamo inicial al concluir que el cambio de lugar de trabajo de la actora implicó una modificación esencial del vínculo relativa a una rebaja salarial y la desjerarquización de las tareas habituales de la reclamante. Tal variación no significó -en el particular-un uso regular, sino abusivo, por parte de la empleadora, de la facultad del “ius variandi” y por ello, la decisión de la Sra. I de ubicarse en situación de despido indirecto -ante la insistencia de la empresa a efectivizar el cambio pese a su oposición- resultó ajustada a derecho (cfr. arts. 66 y 242 L.C.T.). Para así decidir, valoró las pruebas incorporadas en la causa -en especial la testimonial-.

III. La parte demandada apela el pronunciamiento dictado en anterior instancia y se agravia frente al progreso del reclamo del actor. Entiende que el anterior sentenciante, si bien tuvo en cuenta que la actora firmó un documento en el cual la empresa podía disponer dejar sin efecto la prestación de tareas desde su domicilio, examinó en forma parcial los elementos de prueba agregados en el proceso -en especial las declaraciones de los testigos- y añade que ningún perjuicio económico iba a sufrir la actora y solo debía volver a prestar servicios en la empresa, tal como había aceptado al suscribir la documentación mencionada (ver fs. 121 vta.). Finalmente, replica la tasa de interés que se dispuso en la sentencia, la imposición de costas y en cuanto a los honorarios determinados a favor de la representación letrada de la parte actora y a la perito contadora se queja por considerarlos excesivos.

IV. Previo a resolver el punto central de la queja deducida por la parte demandada, en cuanto al progreso del reclamo, estimo conveniente puntualizar que la ley 20.744, en el capítulo VII titulado “De los derechos y deberes de las partes”, faculta al empleador a “…introducir todos aquellos cambios relativos a la forma y modalidades de la prestación del trabajo, en tanto esos cambios no importen un ejercicio irrazonable de esa facultad, ni alteren modalidades esenciales del contrato, ni causen perjuicio material ni moral al trabajador…” (art.66 de la LCT).

Es decir que el dispositivo legal concede al empleador la facultad de modificar las condiciones laborales, pero también establece límites cuando lo que se altera son elementos esenciales del contrato de trabajo (categoría, remuneración y jornada laboral), o se causa un perjuicio material o moral al trabajador.

En este caso particular, llega firme a esta Alzada que la Sra. I comenzó a prestar servicios para la empresa demandada a partir del 1/10/2010 como empleada de venta telefónica y que cumplió sus funciones en la Terminal de Buques de la empresa ubicada en Antártida Argentina 821 ciudad de Buenos Aires (ver fs. 118).

Sus tareas consistían en la venta de pasajes en los buques, paquetes turísticos, pasajes de avión etc. Tampoco genera controversia que en el mes de marzo de 2014 se le ofreció a la actora pasar a cumplir dichas funciones en su domicilio y al aceptar suscribió la documentación que luce a fs. 45, fechada el 10/3/2014. De aquella se desprende que la empleadora podía dejar sin efecto tal condición y disponer “…la presentación del trabajador en la Empresa donde retomará su condición anterior en relación con las tareas y horarios.” (ver fs. 45-el subrayado me pertenece-.)

Sostuvo la demandada en el memorial recursivo que la decisión de convocar nuevamente a los trabajadores a la Terminal de Buques fue tomada en uso del poder de dirección que detenta el empleador y niega rotundamente que se le haya comunicado a la actora que iba a sufrir una disminución en su salario (ver fs. 117 vta.)

Frente a esta construcción, el Sr. Juez de grado examinó las declaraciones de los testigos m (propuesto por la quejosa) y c (a instancias de la actora) y consideró que las modificaciones impuestas por la patronal configuraron un ejercicio abusivo del ius variandi (ver fs. 118 in fine). Coincido con el criterio esgrimido por el judicante que me precedió.

En cuanto a la defensa esgrimida por la demandada en el memorial recursivo y en el punto en que ataca la valoración de los testimonios que el Sr. Juez cita en su fallo, a mi modo de ver, carece de entidad para pretender revertir las conclusiones de la sentencia. Se limita a cuestionar la entidad convictiva de los mismos por la circunstancia de tener pleito pendiente con la accionada, -en el caso de Confalone- por idénticas razones que las de la actora. Cabe recordar que el hecho que un declarante tenga juicio contra alguna de las partes, no lo excluye en su calidad de tal sino que conduce a analizarlo más estrictamente y, en su caso, corroborar sus dichos con el resto del plexo probatorio. Más allá de observar que en tiempo oportuno (art. 90 LO) la demandada no hizo uso de su facultad de impugnar las declaraciones en cuestión, entiendo que esto no fue omitido en el análisis realizado por el Sr. Magistrado de grado y digo esto porque contrasta lo afirmado por éstos (respecto a las tareas realizadas por la actora, los horarios, la posición jerárquica de los declarantes, Maldonado era superior -encargado- y le daba las órdenes a la actora, Confaloni fue compañera de trabajo, con los rubros que componían la remuneración, el modo que la demandada anotició a sus dependientes de las modificaciones que decidió y las condiciones de trabajo posteriores; avalando todo ello lo sostenido por la Sra. Iozzolino en su pretensión inaugural.

Por ello y tal como ha sido resuelta la cuestión en anterior grado, los argumentos esbozados en el segmento recursivo no cumplen con los requisitos previstos por el art. 116 LO, en tanto no se trata de una crítica concreta y razonada de lo decidido ni señaló los errores de hecho o de derecho que imputa a la decisión adoptada por el Sr. Juez a quo; tan solo se limita a expresar su disconformidad, reiteró los débiles argumentos esgrimidos en su líbelo inicial y omitió señalar los elementos de prueba que dieron apoyo a su postura, que hubieran merecido de un nuevo análisis.

A mayor abundamiento, considero que el exceso incurrido por la empleadora en el ejercicio de sus facultades no encuentran justificación en la conformidad prestada por la actora y el elemento esencial que la recurrente no atacó y que decide la suerte del recurso, además de lo prescripto por el art.116 L.O., se vincula con lo señalado por el Sr. Juez de grado en el sentido que no se respetó las condiciones anteriores al cambio, cuando -como se observa en el documento de fs. 45-, la propia demandada dejó constancia que de retornar a la empresa, lo haría en las mismas condiciones en cuanto a las tareas, horario, jerarquía y remuneración, extremos fácticos que no fueron respetados, aspecto acreditado mediante la prueba testimonial aludida que, como dije, corroboró la versión de la actora (art. 386 CPCCN).

En cuanto a las demás alegaciones del memorial recursivo, tengo en cuenta que es jurisprudencia de la CSJN que no resulta necesario seguir a las partes en todas y cada una de sus argumentaciones, bastando hacerse cargo de las que resulten conducentes para la decisión del litigio (cfr. Fallos: 272:225; 274:213; 276:132; 280:320, entre otros) y, con tal base, no las encuentro eficaces para rebatir la valoración realizada precedentemente.

Por esta razón, sugiero sea rechazado el planteo recursivo y se confirme lo decidido en la instancia de grado.

IV. Seguidamente corresponde el tratamiento del agravio referido a la tasa de interés impuesta en la sentencia. La parte demandada se alza en queja porque el Sr. Juez de grado dispuso la aplicación retroactiva de las Actas 2601 y 2630 CNAT.

Como he señalado en otras oportunidades, la tasa de interés tiene como objetivo mantener incólume el contenido de la sentencia; la integridad del crédito de naturaleza alimentaria y evitar que el transcurso del tiempo lo convierta en irrisorio. En cuanto a la queja respecto a la aplicación de las mismas y que el Sr. Juez de anterior instancia entendió adecuadas, cabe precisar que las resoluciones que adopta ésta Cámara mediante actas sólo consisten en la exteriorización su criterio y son indicativas de una solución posible pero no constituyen actas obligatorias. Por ello, siendo que los juicios laborales carecen de intereses legales, la tasa determinada por el Sr. Magistrado de grado se encuentra adecuadamente fundamentada -con remisión a las Actas Nº 2601 y 2630 de esta Cámara- que se ajustan a lo dispuesto en el inc. c) del art. 768 del CCCN en tanto, en definitiva, se remiten a una tasa de interés de una entidad bancaria pública que funciona bajo la égida del Banco Central de la República Argentina.

En mérito a lo expuesto, sugiero se confirme el temperamento adoptado en la instancia anterior y propongo la aplicación de las Actas CNAT 2601 y 2630, hasta el 30/11/2017 y luego a partir del 1/12/2017, sin perjuicio de dejar a salvo mi opinión, resultará aplicable lo dispuesto en el Acuerdo que por mayoría dio origen al Acta CNAT 2658 de fecha 8/11/2017 donde se dispuso el cómputo de intereses que resulte de la Tasa activa efectiva anual vencida, cartera general diversa del Banco Nación.

V. En cuanto a la forma en que fueron impuestas las costas, en función de la solución que sugiero, no encuentro motivos para apartarme de lo decidido en origen al respecto (art.68 del CPCCN) por lo que sugiero sean confirmadas.

VI. En cuanto a los honorarios regulados -a la representación letrada de la parte actora y perito contadora- en el decisorio recurrido por altos, atendiendo al mérito y extensión de los trabajos realizados, facultades conferidas por el artículo 38 ley 18.345 y normativa legal aplicable, estimo que todos lucen adecuados y deberían ser confirmados (art. 38 de la LO., arts. 6, 7, 8 y 19 de la ley 21839 cfr. arg. CSJN, in re “Francisco Costa e Hijos Agropecuaria c/ Provincia DE Buenos Aires s/daños y perjuicios”, sentencia del 12/9/1996, F; 319:1915)

Respecto de la actuación en esta Alzada, propicio imponer las costas a cargo de la vencida (arts. 68 CPCCN) y sugiero regular los honorarios de la representación letrada de la parte demandada, en el …% de lo que le corresponda percibir por su actuación en la etapa anterior.

VII. En síntesis, de prosperar mi voto correspondería: 1) Confirmar la sentencia de anterior grado en todo lo que ha sido materia de apelación y agravios; 2) Imponer las costas de ambas instancias y honorarios como se indica en los considerandos V y VI; 3) Regular los honorarios de la representación letrada de la parte demandada, en el …% de lo que le corresponda percibir por su actuación en la etapa anterior.

La Doctora Graciela A. González dijo:

Que adhiere al voto que antecede, por análogos fundamentos.

A mérito de lo que resulta del precedente acuerdo, SE RESUELVE: 1) Confirmar la sentencia de anterior grado en todo lo que ha sido materia de apelación y agravios; 2) Imponer las costas de ambas instancias y honorarios como se indica en los considerandos V y VI; 3) Regular los honorarios de la representación letrada de la parte demandada, en el …% de lo que le corresponda percibir por su actuación en la etapa anterior y 4) Hacer saber a las partes que, de conformidad con lo establecido en las Acordadas Nro. 11/14 de fecha 29/04/14 y Nro. 3/15 de fecha 19/2/2015 de la CSJN, deberán adjuntar copias digitalizadas de las presentaciones que efectúen, bajo apercibimiento de tenerlas por no presentadas.

Regístrese, notifíquese, oportunamente comuníquese (art.4º, Acordada CSJN Nº 15/13) y devuélvase.

 

Fecha de firma: 09/08/2018

Firmado por: MARIA VERONICA MORENO CALABRESE, SECRETARIA DE CAMARA

Firmado por: GRACIELA GONZALEZ, JUEZA DE CAMARA

Firmado por: GLORIA M. PASTEN DE ISHIHARA, JUEZA DE CAMARA

 

 

 

Buenos Aires, 04-05-15

El Dr. GREGORIO CORACH dijo:

I.- Vienen estos autos a la alzada con motivo de los agravios que contra el pronunciamiento de fs. 136/138 interpuso la demandada a tenor del memorial obrante a fs. 139/142 replicado a fs. 151/152. Asimismo a fs. 144 la perito contadora recurre por bajos los emolumentos que le fueron asignados.

II.- Critica la demandada el fallo de grado en tanto admitió las pretensiones indemnizatorias de la actora.

Aduce que la prohibición existente en el art. 175 de la LCT, no invocada por la accionante, es inaplicable al caso de autos pues en el supuesto que nos ocupa no se obligó a la actora a terminar su tarea fuera del horario laboral. Insiste en que la demandante aceptó y usufructuó un acuerdo (por el cual la actora cumplió tareas desde su domicilio a cambio de una reducción de su salario) y que al ser llamada al vencimiento del mismo a prestar tareas habituales comenzó con reclamos que no se le adeudaban a efectos de argumentar causales para considerarse despedida.

Adelanto que, a mi juicio, aún de asistir razón a la recurrente en torno a la inaplicabilidad al caso de lo establecido en el art. 175 de la LCT, de todos modos cabe mantener lo decidido en la anterior etapa.

Para así establecerlo memoro que en el caso de autos no se encuentra controvertido que la actora a partir del 5/3/2012 quedó relevada de su obligación de concurrir al establecimiento de la accionada y comenzó a prestar tareas en su domicilio. Tampoco se discute que la remuneración de la trabajadora fue reducida desde marzo de 2012 en $ … y que la trabajadora intimó telegráficamente el 6/8/12 se le abonaran las diferencias salariales adeudadas por tal motivo ($… por mes más los adicionales correspondientes ver fs 5 y 58vta).

Ahora bien, mientras la demandada sostuvo que tal reducción obedeció a un pedido de T quien “a cambio” de laborar desde su casa “ofreció” (ver fs. 58 vta) una disminución de su salario, la actora adujo que “el trato era trabajar la misma cantidad de horas con la obligación de ir una vez por semana a trabajar en la sede de la empresa en horario normal de 9 a 18 hs y si alguna semana no podía ir iba dos veces en la próxima semana o en la anterior” ( ver fs. 4vvta/5) y que la disminución de sueldo fue dispuesta unilateralmente por la empleadora.

Sentado ello y más allá de que la demandante no haya logrado demostrar que, como adujo, la documental obrante a fs. 56 fue firmada “en blanco” lo relevante a mi criterio para la resolución de la cuestión planteada es que arriba firme a esta instancia la conclusión del fallo (ver fs. 136 vta) en el sentido que no ha sido demostrado en autos que como contraprestación a la reducción salarial la dependiente haya tenido una reducción de su jornada equivalente a la disminución de salario.

Digo ello pues la Ley de Contrato de Trabajo, al establecer un el art. 58 que “no se admitirán presunciones en contra del trabajador ni derivadas de la ley ni de las convenciones colectivas de trabajo…”, no hace ninguna distinción que permita dejar fuera de la norma a renuncias ubicadas por encima del mínimo legal inderogable y, por el contrario, comprende también a las renuncias emanadas de la decisión unilateral del dependiente, cuando termina diciendo “…sean que las mismas (las presunciones en contra del trabajador), deriven de su silencio o de cualquier otro modo que no implique una forma de comportamiento inequívoco en aquél sentido”. El esquema de irrenunciabilidad se completa con el art. 260 L.C.T. (to), que reproduce lo que en 1.968 estableció la ley 16.577 para dejar sin efecto la llamada “doctrina del efecto liberatorio del pago” que emanaba de la jurisprudencia de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación de aquella época. La norma establece imperativamente que el pago insuficiente de las obligaciones originadas en las relaciones laborales (subrayo para destacar que no hay ninguna distinción referida a la causa fuente de la obligación) efectuado por un empleador, será considerado como entrega a cuenta del total adeudado, aunque se reciba sin reservas, y quedará expedita al trabajador la acción para reclamar el pago de la diferencia que correspondiere, por todo el tiempo de la prescripción” ( ver en idéntico sentido esta Sala SD del 20/3/15 en autos “Rodriguez Walter Nelson c/ Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera s/ despido”).

En resumen, en el caso de la actora, resultó incorrecta la disminución salarial porque su derecho a percibir la totalidad de su remuneración estaba protegido por el orden público laboral, y su demora en reclamar no obsta a la procedencia de su derecho a percibir la diferencia (conf. art. 260 L.C.T. to) por lo que no cabe sino coincidir con el fallo de grado en cuanto a que la negativa de la accionada a abonar las diferencias adeudadas configuró una injuria que no consentía la prosecución del vínculo laboral ( conf. art 242 LCT).

Por las razones expuestas, sugiero confirmar en este punto el pronunciamiento atacado.

III.- En lo que hace a los honorarios asignados a la perito contadora, de conformidad con el mérito y extensión de la labor desempeñada estimo que los mismos resultan equitativos, motivo por el cual impulso su ratificación. ( conf. art 38 LO)

IV.- En definitiva, y por las razones expuestas, de prosperar mi voto sugiero : 1) Confirmar la sentencia apelada en todo lo que fue materia de recurso y agravios; 2) Imponer las costas de Alzada a la demandada vencida (art. 68 C.P.C.C.N.) a cuyo efecto regúlanse los honorarios de la representación y patrocinio letrado de la actora y demandada en esta etapa en el … % de lo que le corresponda a la representación letrada de cada una de sus partes por las tareas efectuadas en la anterior instancia.

El Dr. ENRIQUE R. BRANDOLINO dijo:

Por compartir los fundamentos del voto precedente, adhiero al mismo. El Dr. DANIEL E. STORTINI no vota ( art. 125 L.O.)

Por lo que resulta del acuerdo que antecede, el Tribunal RESUELVE:

1) Confirmar la sentencia apelada en todo lo que fue materia de recurso y agravios; 2) Imponer las costas de Alzada a la demandada vencida (art. 68 C.P.C.C.N.) a cuyo efecto regúlanse los honorarios de la representación y patrocinio letrado de la actora y demandada en esta etapa en el …% de lo que le corresponda a la representación letrada de cada una de sus partes por las tareas efectuadas en la anterior instancia. Cópiese, regístrese, notifíquese y oportunamente, cúmplase con lo dispuesto en el art. 1 de la ley 26.856 y con la Acordada de la CSJN Nº 15/2013 y devuélvase.-

 

Fecha de firma: 04/05/2015

Firmado por: ENRIQUE RICARDO BRANDOLINO, JUEZ DE CAMARA

Firmado por: GREGORIO CORACH, JUEZ DE CAMARA

 

1 comentario
  1. Victoria dice

    Disculpas, no entendí cuándo fue que le redujeron el sueldo. Acaso le redujeron el sueldo al retornar a la empresa? Gracias por semejante servicio que brindan.

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