Un caso de despido por llegada tarde y ebriedad

Trabajaba en la pizzería. Cuando ganó su equipo de fútbol se presentó a trabajar en condiciones no aptas. Esto suscitó un conflicto con el empleador que terminó en el poder judicial. ¿Está justificado el despido por llegar tarde y ebriedad?

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Era un domingo de fútbol como cualquier otro, o casi, porque se jugaba el clásico de la ciudad de las diagonales. Gerardo, fanático de estudiantes, tenía que ir a trabajar luego del partido. Y efectivamente fue. El tema son las las condiciones en las que se presentó a la pizzería, sede de la empresa…

Según contó un testigo y acusó el dueño, el trabajador llegó dos horas y media tarde, envuelto en la camiseta de estudiantes y drogado o borracho, lo que se evidenciaba porque se tambaleaba al caminar y no reconocía a sus compañeros cuando los saludaba.

Cuando el dueño del lugar le pidió que se retire, se puso violento, increpó a un compañero y se fue “a las puteadas”. Solo desistió cuando el dueño dijo que llamaría a la policía. Incluso otro testigo de una pizzería de las cercanías (sí, está lleno de pizzerías) advirtió que vio como los amenazaba al grito de “los voy a cagar a tiros, cagones”.

 

Los antecedentes del trabajador

El propietario de la pizzería indicó que no es la primera vez que un hecho así sucede y que incluso  las irresponsabilidades estaban presentes cuando gozaba de la plenitud de sus facultades:

“No se podía dejar a Gerardo (nombre ficticio) a cargo del horno porque quemaba todas las pizzas. Se iba al baño repentinamente y dejaba cosas en el horno, entonces tenía que dejar el teléfono y rescatar lo que podía del horno. Eran más las pérdidas que las ganancias si se quemaban todos los pedidos”

Intentando explicar los hechos el empleado argumento que el equipo por el cual simpatiza hacía 19 años que no le ganaba a su clásico rival. Más tarde, esto será replicado por el juez…

El empleador, en tanto, aclaró que el despido fue porque se presentó a trabajar en un estado que casi no podía mantenerse en pie y esto fue como “la gota que rebalso el vaso”. Y que cuando sucedió el hecho, le envió un telegrama laboral de despido.

 

Los telegramas de despido

El empleador le envió el telegrama de despido por una falta justificada, por ebriedad y llegadas tarde. El trabajador lo respondió y negó los hechos, pero la empresa insistió de este modo:

“(…) RATIFICO EN TODOS SUS TERMINOS CD 4450974…  REMITIDA EN FECHA … AL DOMICILIO QUE USTED DENUNCIO COMO REAL, EN EL CUAL SE LE NOTIFICO EL DESPIDO CAUSADO ATENTO HABERESE PRESENTADO EN PUESTO DE TRABAJO EL DIA …  ENFUNDADO EN UNA BANDERA DE ESTUDIANTES DE LA PLATA EN ESTADO DE TOTAL EBRIEDAD Y BAJO LOS EFECTOS DE ESTUPEFACIENTES, OPORTUNIDAD EN LA CUAL, ADEMÁS DE INCUMPLIR CON SUS LABORES, POR DICHOS DE LAS PERSONAS DAMNIFICADAS QUE SE PRESENTARON EN MI LOCAL PARA DENUNCIARLO, USTED AMENAZO DE MUERTE A LOS DUEÑOS Y EMPLEADOS DEL LOCAL COMERCIAL “…” SITO EN… DE CABA” …

Le imputaron haber ido a trabajar en estado de ebriedad, bajo los efectos de las drogas y enfundado en la bandera de su club de fútbol, Estudiantes de La Plata. También lo acusaron de haber amenazado de muerte a los dueños de la empresa.

Frente a esto, y dado que no hubo acuerdo, el empleador consignó los montos de la liquidación que le debía por el despido con causa, es decir, salario proporcional, sueldo anual complementario proporcional y vacaciones devengadas, así como integración del mes de despido.

Pero el trabajador disconforme decidió no recibirla y por eso contestó la demanda en el juicio de consignación, en el cual alegó que el despido estaba injustificado, que deben indemnizarlo. Es decir, reconvino y dijo que tienen que indemnizarlo.

 

La declaración testimonial sobre el despido por ebriedad

En el juicio, declaró un testigo que “como que le tenían que estar encima, siempre tenía problemas de atención, algunas veces se le pasaba la cocción de las pizzas. Siempre había algún motivo para que le tuviera que llamar la atención, por la desatención y por el estado en que estaba no hablaba de buena manera”.

Su jefe en la pizzería dijo que no fue la primera vez, otras veces ya se había presentado así, y lo sabe porque se lo contó otro compañero de trabajo, que otras veces lo había mandado a su casas y le preguntaba para descontarle los días, pero después le daba lastima y no lo hacía, pero el encargado de la pizzería le decía “descontale el día, que cree un precedente”.

A lo largo de la relación laboral el actor fue pasible de varios llamados de atención debido a su conducta, presentándose a trabajar bajo efectos del alcohol y las drogas, además de ser sorprendido consumiendo drogas en el baño del local, dijo este testigo.

 

Con la pizza quemada no se puede

El testigo declaró que Gerardo estiraba las pizza, le ponía salsa y mozarela. Dejo de trabajar porque llega borracho, tarde, drogado, venia de la cancha de ver un partido de fútbol, con la bandera el club atada al cuello, la bandera de Estudiantes de la Plata,incluso tenia manchas de vino en toda la remera.

“Y esto lo sabe porque, primero por el olor,no se podía mantener en pie se tambaleaba todo el tiempo, el dicente lo saludo como todas la veces que se lo cruza y ni siquiera me reconoció, tenía la mirada perdida”

“Aparte generalmente entraba a las 6 de la tarde y eran las 8:30 cuando llego, cuando el dueño le dice que no puede trabajar así, que se vaya, se pone violento y quiere increpar al dueño, se le va encima. Aparte habría insultado a los empleados dijo que eran unos cagones y que los iba a esperar a la salida para cagarlos a tiros, esto es lo último que supe de él”, expresó y así quedó asentado en el acta.

 

Por lo menos estaba en blanco, trabajo registrado, declaró

Al menos el trabajador estaba en blanco con recibo de sueldo, declaró, igual que el testigo. Además aclaró que no se lo podía dejar a cargo del horno porque quemaba todas la pizzas, por ejemplo se iba repentinamente al baño tardando dejando cosas en el horno y el dueño de la pizzería tenía que dejar el teléfono y rescatar lo que se podía del horno.

El testigo aclaró que el dueño debía siempre estar pendiente porque eran más perdidas que ganancias si se quemaban todos los pedidos. Recuerda un hecho, el testigo compañero de trabajo ingresó 7:30 de la tarde y el dueño le muestra una bolsa de supermercado toda llena de empanadas quemadas, negras, era un pedido de tres docenas de empanadas que se le habían quemado, esto lo sabe porque las vió, recién comenzaba la jornada de trabajo, porque se lo dijo el dueño.

Sabe que Gerardo estaba registrado y cobraba en blanco porque les daban el recibo el mismo día a la misma hora. Estos episodios que relato,lamentablemente ocurrían tres veces por semana o más, no se lo podía dejar a cargo del horno, “lamentablemente” “otra persona a cargo del horno, el dueño”.

 

La acción judicial por despido ante la llegada tarde y ebriedad

Para el juez de primera instancia, el caso, debe ser apreciado en relación con los antecedentes del trabajador y a la naturaleza de la función, que no solo perjudicaba en forma notoria a su empleador, sino que también ponía en riesgo su salud y la de terceros. Ya que que el actor se encontraba a cargo del horno, elemento de trabajo peligroso.

Valoró que un testigo lo veía “salir duro” del baño lo que en sí no es causal de despido, porque tanto la drogadicción como el consumo de alcohol son patologías que deben ser abordadas desde el plano médico.

De todas formas, sí consideró que generó un riesgo y daño para la empresa. En este plano de ideas, demostrada la inconducta que se le endilga altrabajador, entiendo que la misma ostenta entidad suficiente como para impedir laprosecución del vínculo (arg. art. 242 L.C.T.), razonó.

Además su actitud agresiva, cuando se encontraba bajo los efectos del alcohol y/o los estupefacientes, ponía en riesgo la integridad de sus compañeros de trabajo y su empleador; por todo ello, “estimo que el despido dispuesto por la empleadora luce ajustado a derecho”, entendió.

Según el juez de primera instancia, se probó que estas acciones del trabajador eran habituales. Por ende, razonó que el hecho desencadenante del distracto (el despido, por el estado de ebriedad en que el actor se presentó a trabajar, así como su conducta violenta), fue precedida de otros innumerables situaciones similares. 

El historial del fútbol como factor determinante

Además, el juez valoró que la victoria de Estudiantes en el clásico como algo excepcional que eventualmente pudo haber justificado su estado de excitación y euforia “es a todas luces falso pues es de público y notorio que el historial es inverso.

El juez aclaró que “a modo de ejemplo el destacado encuentro que finalizó 7 a 0 a favor del equipo campeón del mundo, el 15 de octubre de 2006, fecha que recuerdo con precisión por estrictos motivos personales, no por ser simpatizante de dicho equipo), ello no justifica la actitud del trabajador, que como hincha de Club Estudiantes de la Plata -y aun habituado a los triunfos en los clásicos platenses-, no debía presentarse a trabajar en el estado en que lo hizo, sea cual hubiera sido el resultado del encuentro.”

En este sentido cabe destacare que es principio rector que la obligación del trabajador de prestar servicios, lleva ínsito el deber de colocarse en condiciones psicofísicas que le permitan su ejecución, fundamentó.

Por todo ello, “estimo que el despido dispuesto por la empleadora luce ajustado a derecho (art. 242 dela LCT), corolario ineludible de ello será la desestimación de las indemnizaciones derivadas del distracto arts. 232, 233 y 245 de la LCT y art. 2 de la ley 25.323, como además el daño moral reclamado. (Art. 377 del C.P.C.C.N. y 726 delC.C.C.N.)”.

 

Para la cámara laboral, la injuria necesita de mayor prueba

La cámara laboral opinó distinto. “En sentido coincidente con lo señalado por la apelante (el trabajador), advierto que la injuria invocada por la demandada para producir el despido no se encuentra acreditada en la causa”, votaron.

En efecto, el sentenciante de grado, luego de analizar los dichos de los testigos encontró probada la inconducta endilgada al empleado Gerardo; sin embargo, en mi opinión, del análisis de la prueba rendida en la causa, no deriva en la misma conclusión, dijo la jueza.

Al trabajador se le atribuye haberse presentado a trabajar en estado de ebriedad, situación absolutamente negada en el inicio. Frente a tal escenario, la era la parte demandada quien debía acreditar la inconducta alegada.

 

Un solo testigo no probaría los hechos

Las declaraciones del único testigo que expresó haber estado presente al momento del hecho no resultan más que apreciaciones suyas, que en modo alguno permiten tener por acreditado que el trabajador en cuestión se encontrare en esta de ebriedad, ya que el olor a alcohol que una persona pueda emanar de su aliento, podría percibirse por medio de los sentidos, pero en modo alguno importa que tal persona efectivamente se encuentre en estado de ebriedad.

Agregó la jueza que la mirada perdida, como expresa el deponente puede deberse a otras circunstancias, ajenas al consumo de alcohol. Además, estas circunstancias únicamente fueron alegadas por el testigo y no se encuentran corroboradas por ninguna otra prueba producida en autos.

Siendo ello así, entiendo que corresponde revocar lo decidido en la instancia previa y hacer lugar a las indemnizaciones previstas en los arts. 232, 233 y art. 245 de la L.- C.T., toda vez que el despido devino incausado, decidieron.

Finalmente, ordenaron pagarle la indemnización por antigüedad, la indemnización sustitutiva de preaviso, SAC (sueldo anual complementario, y SAC sobre preaviso), integración mes del despido, indemnización prevista en el art. 2, ley 25.323, que, sumado al monto que se difirió a condena en la instancia previa arroja un total aproximado de $ 150.000, valores actualizados.

 

1 comentario
  1. Franco Orellana dice

    Hola, son docente de derecho laboral, me interesa el caso para tratarlo en clases con alumnos. Tendrías el fallo completo de cámara para enviarmelo? Muchisimas gracias

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